Pues lo mismo gana el Estudiantes
El final de la liga de baloncesto ha entrado en una fase apasionante. La audiencia lo agradece: 972.000 telespectadores en el primer encuentro de la final, 1.190.000 en el segundo y 1.295.000 el miércoles. Lo que iba a ser un paseo militar para el Barcelona se ha convertido en un camino lleno de obstáculos. Tal y como transcurre la final, lo mismo el título se lo lleva el Estudiantes, porque no está demostrando en absoluto ser inferior al Barcelona. Tendrá peores individualidades, tendrá menos altura, pero se le ve más entero. Quizá porque lo esté, parece que pone más ganas y que las cosas le salen mejor. Su actitud sobre la cancha es la de un equipo ganador.
Noticias relacionadas
El año pasado hubo también un Barcelona-Estudiantes en los playoff. Coincidieron en las semifinales. El Barcelona, como ha ocurrido este año, ganó los dos partidos de casa y perdió en Vistalegre. Perdió de palizón, porque arrojó pronto la toalla. Cuando vio las cosas difíciles decidió reservar fuerzas para el siguiente partido, que ganó con suficiencia. Pero esta vez, en el primer choque de Vistalegre no reservó fuerzas. Sus jugadores salieron a ganar. Esperaban el título... y las vacaciones. Y quisieron ganar también cuando perdían por 13 puntos. Consiguieron reducir la diferencia a dos, pero acabaron perdiendo. El Estudiantes siempre fue mejor.
Esto es lo que hace impredecible ahora el desenlace de la final. El Estudiantes está crecido. Puede ganar hoy. Si lo hace, quinto y último partido en el Palau el domingo. No por ello el Barcelona será favorito. En su casa ganó los dos primeros partidos, pero con tremenda angustia. El Estudiantes no se amilana cuando juega en campo contrario. Que se lo digan al Tau. El Tau cayó ante el Estudiantes y es un equipo que esta temporada ha demostrado mayor consistencia que el Barcelona, en cuyos jugadores ha desaparecido la maestría en manejar los minutos finales. ¿Será porque Bodiroga se está haciendo mayor y llega agotado al final?




