La Universiada anticipa el futuro

Algún día tenía que suceder y ese día ha llegado. Los chinos dominan el deporte mundial. En la Universiada están haciendo tal acopio de medallas que Li Furong, jefe del equipo chino, ha asegurado que superar las treinta medallas de oro está al alcance de sus muchachos. La cifra no es caprichosa, sino que está dicha con toda intención, porque es el récord que figura en la historia de la Universiada, generalmente dominada por el potente equipo universitario estadounidense. Treinta medallas ganó en 1993 y treinta volvió a ganar en 1999. Y no se recuerda que nunca haya bajado de veinte. Ésta sería la primera vez.
Noticias relacionadas
Lo será porque China lo gana casi todo. Conquistar 30 medallas supone ganar el 19% de las pruebas, y ese índice es una barbaridad. Y eso que China, en palabras de su jefe, tiene aún grandes carencias; por ejemplo, todas las pruebas en las que se necesitan potencia y velocidad. Al menos en el atletismo, que comienza hoy, dejarán las carreras de velocidad para el resto, pero poco más, porque de los chinos se espera una exhibición a la altura de aquellos Juegos Asiáticos que hicieron célebre a Ma Junren, su pócima, sus chicas y los récords que establecieron. Prepárense, porque el equipo bueno no lo llevaron a los Mundiales, lo sacan aquí.
El baño que nos está dando China a todos en esta Universiada no es más que un adelanto de lo que se avecina. Dentro de siete años, cuando se celebren los Juegos Olímpicos en Pekín, habrá una revolución en el medallero, pues no lo encabezará EE UU o Rusia. Será China quien mande. Como sucede estos días. Y que a nosotros, para entonces, nos vengan mejor dadas, porque en la Universiada hasta el judo, el deporte más seguro de medalla que tenemos, se ha quedado sin subir al podio, aunque Susana Somolinos y Uematsu compitieron por el bronce. Menos mal que siempre nos quedará Martínez, que a lanzar no hay chino que le gane.



