Futurólogos de pacotilla
Crivillé, justo al descender del podio de Brno, lanzaba una puyita a quienes, sólo un par de días antes, le habían vuelto a enterrar. Un enfado justificable, sobre todo cuando serán los mismos que hoy, seguro, no tendrán el más mínimo pudor en loar su éxito, bajo la lamentable cantinela de "ya lo decía yo". Y Álex, curtido en mil batallas, está harto de estos personajillos que tan pronto cuestionan su futuro como, a continuación y sin reparos, se autoproclaman mentores, mecenas y casi padres de sus éxitos.
Noticias relacionadas
Son futurólogos de pacotilla, imitadores de Rappel venidos a menos, capaces de mentir, olvidar y atacar para defender argumentos indefendibles, para justificar sus ridículas posturas aún a costa de un piloto que, como Álex Crivillé, ha hecho historia de este deporte. Y no sólo por eso merece respeto, sino también porque cada domingo se juega el bigote a casi 300 por hora. ¡Como para criticarle gratuitamente desde la poltrona y sin saber siquiera cómo se mete la primera marcha de una moto!
Pero, Álex, no ofende quien quiere sino quien puede, así que tranquilo. Hagas lo que hagas, ganes o pierdas, sigas compitiendo o te retires, por encima de esa escoria que te ataca sin argumentos, hay una afición capaz de aplastar a los que ignoran lo mucho y grande que has dado al motociclismo. Gracias, campeón.




