FÓRMULA 1

Alonso y el "Mercedes azul"

El vuelta a vuelta del asturiano, un reloj suizo. El motor Renault es siete décimas más lento que el Mercedes y medio segundo peor que Honda.

Losail
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La clave del podio de Alonso estuvo en una gran salida que le valió para adelantar a Gasly, “había que quitárselo en la arrancada”, y en un ritmo impecable que le permitió distanciarse primero y defender la renta después, cuando presionaba el Red Bull de Checo con un monoplaza sensiblemente más rápido. El análisis de vuelta a vuelta refleja la solidez del asturiano, un reloj suizo clavando los mismos registros en sus tandas con desviaciones de sólo dos o tres décimas, sin alardes cuando estrenaba gomas y equiparando sus ritmos a los del RB16B de Pérez, pero también al Alpha Tauri de Gasly que había hecho una parada más y tenía gomas más frescas.

Alonso rodó en 1:30 altos al inicio que se convirtieron en 1:29 antes del cambio de neumáticos, en la vuelta 23 de 57. Por entonces Gasly había sufrido con el Pirelli blando (el mismo con el que salió Fernando) rodando en 1:31 bajo. Checo, mientras tanto, alternaba 1:31 y 1:29 porque estaba encerrado en el tráfico y debía adelantar a otros monoplazas. Pasado el primer ‘pit-stop’, Alonso se asienta en 1:28 bajo y reduce hasta 1:27 alto.

En Alpha Tauri hablaban de "un Mercedes azul", porque Gasly no pudo rebajar el 1:28 alto. Aunque Checo sí iba a la par, en la vuelta 41 el mexicano debió cambiar los neumáticos por segunda vez y a pesar de que sus cronos entonces eran imbatibles (1:26 bajo), Alonso fue capaz de mantener el 1:27 hasta casi el final de la carrera, cuando ya pudo levantar y cuidar las gomas.

Medio segundo de diferencia con el motor Honda

Pero hay más: según estimaciones que proceden del ‘paddock’, la diferencia entre los motores de los equipos de F1 es la siguiente: Mercedes tiene dos décimas de ventaja sobre Honda, cinco con respecto a Ferrari y 0.7 segundos en comparación con la unidad de potencia de Renault. Era así a principio de año, y desde entonces unos han seguido progresando, o introduciendo nuevos propulsores para exprimirlos, mientras los franceses mantienen, en resumen, la misma unidad de potencia que montaban en 2020.

Es una desventaja en las rectas que obliga a los Alpine a rodar con menos carga aerodinámica de la necesaria para poder defenderse de los adelantamientos, o atacar. Y aun así les ha valido para ganar el GP de Hungría con Ocon y subir al podio en Qatar, y también para asentarse en el quinto puesto de constructores por detrás de cuatro gigantes, Mercedes, Red Bull, Ferrari y McLaren, y con ventaja de 25 puntos sobre Alpha Tauri.