F1 | QATAR

El Día de la Marmota

Los comisarios retrasan al viernes la decisión sobre aceptar las evidencias que aporta Mercedes y revisar la 'no sanción' a Verstappen en Interlagos.

Losail
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Lewis Hamilton (Mercedes). Losail, Qatar. F1 2021.
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El primer GP de Qatar de la historia de la F1 empezó en Sao Paulo: como Mercedes reclamó a la FIA para revisar la no sanción a Verstappen en su defensa sobre Hamilton, los mismos comisarios que arbitraron en Brasil debieron reunirse a las 17:00 y las 20:00 horas para valorar las ‘nuevas evidencias’ aportadas por la escudería alemana. En una conversación informal con AS, Masi detalló el procedimiento: “Primero se reúnen los comisarios para ver si se aceptan las ‘nuevas evidencias’ como tal. Si no se descartan, después, por la noche o al día siguiente, vuelven a reunirse para volver a juzgar la acción". Pues bien, los comisarios acordaron, después de escuchar a las partes, "deliberar y posponer la decisión al viernes", según comunicó un portavoz.

Primero deberían aceptar o no las pruebas y en caso afirmativo, después tendrían que volver a juzgar el incidente como si se tratara de una nueva acción. Si aplicaran a Max cinco segundos de sanción, una penalización habitual para situaciones similares (en caso de que fuera declarado culpable), cedería el segundo puesto de la carrera en favor de Bottas, sería tercero y sumaría tres puntos menos. De esta forma, su ventaja de 14 puntos en el Mundial se reduciría a 11 puntos.

Se percibe en el paddock cierto hartazgo, porque como sucedió en Brasil, la actualidad está en los despachos y se deja para mañana lo que se podía hacer hoy. También cierto aire de rabieta mal encajada: Hamilton, parte implicada, dijo el domingo pasado que había sido “competición dura, pero normal cuando luchas por el título”. No había rencor. Red Bull enfangó el Mundial escudriñando el alerón trasero del W12 y provocando una descalificación el viernes mientras Mercedes, elegante, rechazó apelar aquel castigo y enarboló el "queremos ganar en la pista". Sin embargo, dos días después, sí persiguen las migajas con la maniobra de Max, aun habiendo ganado aquella carrera. El estigma de competidor quejicoso ha cambiado de manos.

"No me hace falta verlo, iba al volante"

"¿Si he visto las imágenes? No me hace falta, iba al volante", comentó un irónico Verstappen, quien habla de "una competición dura pero limpia entre los dos pilotos que luchan por el título. Nunca habría sido un adelantamiento fácil". Max se defendió al límite de un adelantamiento casi seguro (que diez vueltas después se completó), se coló en la frenada y debió trazar por la escapatoria. Pero Hamilton también: no hay contravolante de ninguno de los dos en la maniobra, no corrigen ni apuntan al monoplaza rival, así que parece poco verosímil que se pueda juzgar como infracción un doble error. Hamilton, entretanto, ha cambiado de parecer. "Respeto todo lo que decida el equipo, lo he vuelto a ver y por supuesto tengo una opinión diferente ahora", aseguró. Y mientras, este fin de semana hay un gran premio en Losail, un circuito nuevo para la F1.