FÓRMULA 1

El Fernando Alonso de siempre mira más allá de 2021

La primera mitad de la temporada confirma el gran nivel del asturiano en su regreso al Mundial y reafirma sus objetivos ante el cambio de reglas de 2022.

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Algunas voces del 'paddock' sentenciaron a Alonso ya en los entrenamientos que inauguraron la temporada en Bahréin. Sostenían con datos e informes que "el ojo humano pierde reflejos" cuando uno despide la treintena. "El Alpine es como aquel mal McLaren de 2018", se escuchó también. "Ocon es la referencia del equipo", sostuvo algún dirigente. Los mismos expertos se rindieron al bicampeón español tras su remontada exprés en Bakú (pasó a tres coches en el rush final), la primera vuelta mágica en el esprint de Silverstone (adelantó a seis pilotos) y la férrea defensa sobre Hamilton que dio la victoria a su compañero en Hungaroring.

Budkowski, jefe de la escudería, suele hablar de "la magia de Alonso" cuando su piloto estrella cuaja una buena tarde y en lo que va de 2021, han sido mayoría: ha puntuado en ocho carreras de once, las últimas seis veces de forma consecutiva, y nadie iguala esa racha de regularidad en la parrilla. Costó asentarse en la Q3 de los sábados porque no había feeling con la dirección asistida y el tacto de los neumáticos Pirelli, pero desde Azerbaiyán ha sido un fijo del top-10 (sólo faltó en Austria, cuando Vettel le entorpeció) y dio la vuelta al duelo de clasificación frente a su compañero de equipo. Se impone 6-5 tanto a una vuelta como en carrera, si bien Ocon suma un punto más en la tabla gracias a los 25 que se llevó de Hungría.

El asturiano, que cumplió 40 años el pasado 29 de julio, lleva meses respondiendo preguntas sobre la edad y la velocidad tras ausentarse dos años del Mundial. "Que esto no es como el fútbol o el ciclismo, aquí no influye", bromeaba recientemente. En su entrevista con AS deslizó que su segunda época en la F1 no será breve: "Seguramente esté aquí en 2024". Ya tiene el aplauso de la crítica, incluso ha puesto de acuerdo a jefes de equipo que viven en las antípodas del Alonsismo: Horner aplaudió su contención a Hamilton, "parecía piloto de Red Bull", y Wolff le definió como "uno de los mejores en carrera".

Más espectacular que efectivo

La pega en su temporada 2021. Grandes luchas, siempre dando la cara, pero peleando por la 'pedrea' de los puntos. Marcha undécimo en la tabla y el Alpine tampoco tiene mucho más. Fernando suele apuntar al "octavo, noveno o décimo" como "posición natural" de un monoplaza que no destaca en nada, para lo bueno y para lo malo, y que pueden consolidarse como quinto coche por delante de Aston Martin y Alpha Tauri. El Renault era rápido en circuitos de baja carga aerodinámica como Spa-Francorchamps, donde la F1 vuelve este fin de semana, pero el Alpine A521 no sigue esos patrones. El GP de Bélgica no se parecerá en nada a Hungría.

Un podio suelto se antoja difícil este año, aunque vista la igualdad de la zona media y los errores recientes por parte de coches 'grandes', nada es imposible. El triunfo de Ocon da alas al equipo y es el mejor ejemplo. No obstante, los objetivos de Alonso van mucho más allá de 2021 y prioriza una preparación completa, más los progresos del equipo en la fábrica, el garaje y el coche, de cara al cambio de reglas de 2022 en adelante, cuando sí se plantea luchar por podios y victorias en condiciones normales. Su filosofía es sencilla: "A partir del segundo, todos pierden; lo único que haces si no tienes un coche ganador es prepararte para cuando llegue ese momento".