ENCUENTRO DE REDACCIÓN AS

La tecnología como acelerador del rendimiento deportivo

Las más avanzadas herramientas como la telemetría, la inteligencia artificial, el ‘big data’ o la realidad virtual son hoy esenciales para alcanzar las metas perseguidas.

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Es una realidad incuestionable que la tecnología juega un papel cada vez más relevante en el mundo del deporte. Por supuesto que el esfuerzo, el talento e incluso ciertas dosis de fortuna siguen resultando esenciales en la búsqueda de la excelencia del triunfo, pero las más avanzadas herramientas tecnológicas, como la telemetría, la inteligencia artificial, el big data o la realidad virtual pueden contribuir de forma fundamental a alcanzar ese objetivo con mayor efectividad o rapidez.

Quizá resulten más populares sus aplicaciones en los deportes del motor, con su máxima expresión en la Fórmula 1 o MotoGP, donde su presencia constante ha acercado estas avanzadas soluciones a los aficionados. Pero también disfrutan de un protagonismo significativo en la mayoría de las disciplinas actualmente, tanto en la preparación de los propios deportistas, la gestión de los clubes o el trabajo de los entrenadores. El propio Rafa Nadal mejoró su mítico golpe de derecha tras un estudio telemétrico en detalle, un mero ejemplo de la influencia de estas tecnologías en el deporte a cualquiera de sus niveles.

Para debatir sobre el valor de los datos y la telemetría, AS organizó un encuentro de redacción, en colaboración con HP, en el que cuatro expertos en la materia expusieron sus opiniones al respecto. Se trataba de Catalina Roa, directora de Marketing de HP Iberia; Patricia Pozuelo, directora técnica de ventas para EMEA y directora de tecnología de Intel España; Héctor Martín, director de comunicación y márketing de HRC en el Mundial de MotoGP y Esteban Granero, futbolista profesional y fundador de Olocip, empresa especializada en la inteligencia artificial aplicada al deporte.

Fue Catalina Roa, con su perspectiva desde una empresa líder del sector como HP, quien comenzó explicando qué tecnología ha adquirido una nueva dimensión en la telemetría gracias al desarrollo de la potencia computacional: “Desde HP nuestro objetivo siempre ha sido ayudar al cliente con sus necesidades. En el caso del equipo Honda de MotoGP, cuando empezamos a trabajar con ellos para implementar las soluciones de telemetría encontramos que teníamos una línea de ordenadores que encajaba perfectamente con sus exigencias. La línea Z es una gama de alto rendimiento, con una potencia y unas capacidades fundamentales para su trabajo. También es muy importante la durabilidad, son equipos que viajan por todo el mundo y que se mueven en los circuitos, así que deben ser resistentes pero al mismo tiempo ligeros”.

Patricia Pozuelo, desde Intel, comparte la evolución constante que experimentan los procesadores y sus consiguientes ventajas en la aplicación al mundo del deporte: “Nosotros asociamos la telemetría a los datos, a su medición. Intel cambió en 2018 su estrategia y ahora somos precisamente una compañía centrada en el dato. Nuestra misión es tratar esos datos, procesarlos y al manejarlos podemos ayudar a predecir mucho mejor lo que va a ocurrir y obtener mejores marcas o resultados. Para ello utilizamos dispositivos como sensores o cámaras 3D que permiten obtener estos datos para su posterior tratamiento”.

Desde el enfoque más práctico del deportista profesional, Esteban Granero coincide en refrendar la relevancia que estas tecnologías tienen en la actividad deportiva: “Los futbolistas y los clubes buscan optimizar el rendimiento, al igual que en cualquier otra especialidad. Nosotros lo que estamos monitorizados, gracias a las tecnologías de sensorización que recogen información a través de balones, espinilleras o chalecos. Y otra tecnología que está muy en auge es la visión por computadores, es decir, sin necesidad de tener ningún tipo de sensores que sean cámaras las que faciliten esos datos sobre el rendimiento”.

Una valiosa ayuda

Héctor Martín conoce a la perfección el valor de la telemetría aplicada al máximo nivel, como es la categoría reina del Mundial de motociclismo. Y remarca su trascendencia para facilitar la compleja tarea de la adaptación de las máquinas a las exigencias del piloto: “Desde hace un par de décadas los ordenadores forman parte de nuestras vidas en MotoGP, pero es cierto que cada vez es más importante conseguir la mayor información en el menor tiempo posible. Por ello se necesitan equipos potentes, eso permite manejar muchos más datos, esenciales para anticiparnos a lo que puede ocurrir y avanzar en el rendimiento. En nuestro caso, es fundamental la ayuda que HP e Intel nos brindan, con equipos que cubren tales exigencias”.

Una de las prioridades para la mayoría de las empresas, incluyendo por supuesto las tecnológicas, y de la sociedad en general es la sostenibilidad. En este sentido Catalina Roa explica hasta qué punto son sostenibles las herramientas a las que nos referimos: “Para HP la sostenibilidad es una prioridad en estos momentos, queremos ser la empresa tecnológica más sostenible y justa. Es algo que se refleja en nuestro catálogo y por supuesto la línea Z no es una excepción. Por ejemplo, el plástico que se utiliza en estos productos es reciclado de la recuperación en los océanos, en el proceso de fabricación se recurre a energías renovables, existen sustancias que están restringidas para su uso en los ordenadores, hemos reducido el plástico de un único uso en un 19%... Estamos preocupados por la sociedad, las personas y el planeta”.

Se trata de una filosofía que comparten desde Intel, tal y como detalla Patricia Pozuelo: “En nuestra compañía invertimos cada año en sostenibilidad, planteándonos una serie de objetivos como reducir las emisiones en la producción o limitar la generación de residuos. De hecho, de cara a 2030 nuestra meta es crear cero residuos al vertedero, es decir, que se reutilicen todas las tecnologías o se reciclen. En cuanto a la huella de carbono, nuestros dispositivos se diseñan para funcionar cada vez más con un menor consumo energético”.

Volviendo al aspecto más práctico del uso de las tecnologías, Granero es buen conocedor, a través de su empresa Olocip, de la percepción que los deportistas y los clubes tienen de ellas: “La evolución de la tecnología asociada al dato está creciendo mucho en el deporte. Ahora todo el mundo sabe lo que puede aportar su uso, lo importante en este punto es saber cómo hacerlo, descubrir los métodos para obtener el máximo rendimiento de esa información. De nada sirve tener mucho dato si no se utiliza con acierto, pudiendo incluso llegar a generar rechazo en caso de no traducirse en una información realmente útil, generando conocimiento y creando predicciones”.

Detección de talento

La gestión de los datos y la telemetría no son únicamente aplicables al deporte de élite, aunque en ese nivel alcance su máxima expresión. En el caso del motociclismo, Héctor Martín cree que también sirve para la detección de talento: “El ordenador es un miembro más de un equipo de competición, ya sea en el Mundial o en categorías inferiores. Podemos controlar el aspecto físico, el rendimiento en pista, las pautas de alimentación… Eso no significa que el talento de un piloto sea superior, pero si que supone una ayuda para conseguir los objetivos y exprimir esas capacidades”.

La realidad virtual y la inteligencia artificial van ganando terreno en el deporte. Y es Patricia Pozuelo quien descubre cómo se está produciendo su implementación: “El uso de la realidad virtual permite emular escenarios del mundo real en el que los deportistas pueden simular que realizan su actividad. Facilitan hacer ensayos que crean algoritmos que se pueden entrenar para obtener un rendimiento óptimo. En Intel tenemos una unidad de negocio que se dedica exclusivamente a la inteligencia artificial, con el objetivo de aplicarla a nuestros procesadores, incluso en equipos para usuarios comunes que de este modo tendrán una mayor capacidad para tratar el dato, exprimiendo así la tecnología para sacar lo mejor de uno mismo”.

Este desarrollo tecnológico constante exige de profesionales cualificados, incluso especializados en el mundo de la competición. Catalina Roa analiza la situación actual de este sector en España: “El talento es imprescindible, se necesitan más ingenieros que sean capaces de incorporarse al mundo del deporte. Y me gustaría que hubiera más mujeres que se interesaran por la tecnología, quizá se piensa que este es un mundo muy masculino, pero considero que la mujer tiene su espacio y entre todos debemos construirlo”.

Todos estos comentarios y explicaciones revelan con claridad que la influencia de la tecnología en el deporte será cada día más trascendente y que sus practicantes, a todos los niveles, se beneficiarán de sus ventajas, algo en lo que jugarán un papel crucial proyectos como los de las empresas que participaron en este debate.