FÓRMULA 1

Mercedes y Red Bull, como el ratón y el gato

La escudería de la estrella insiste en que no es tan fuerte como otros años, mientras que la formación 'energética' intuye que los alemanes quieren quitarse presión.

Mercedes y Red Bull, como el ratón y el gato
ALEJANDRO GARCIA AFP

El rendimiento de Mercedes en los pasados test de Bahréin marca la pauta hasta que el viernes se abra el fuego real sobre el asfalto con los primeros entrenamientos libres del primer gran premio de la temporada, en el mismo escenario que acogió la pretemporada, el circuito de Sakhir. Ya no habrá la posibilidad de esconder nada, lo que diga la clasificación será lo que hay, a la espera de futuras mejoras.

En Mercedes siguen con su discurso pesimista y deslizan que hay que equipos muy fuertes e incluso por delante, en clara alusión a Red Bull. Los energéticos, por su parte, no se creen nada. "El W12 no era tan estable, predecible o plantado como algunos de nuestros rivales. Red Bull lució fuerte tanto en las tiradas largas como en las cortas", dice Toto Wolff, director del equipo de la estrella. Y datos para creer al austriaco hay: Red Bull dio más vueltas que Mercedes, ni sufrieron problemas de fiabilidad y el mejor crono de Verstappen llegó con un compuesto más duro (C4) que el que utilizó Hamilton para hacer su vuelta rápida (C5).

Pero a pesar de lo mostrado en pretemporada, de las declaraciones de Wolff y de la aparente incomodidad de Hamilton ("El tren trasero no parece fantástico con estas nuevas reglas") y Bottas, en Red Bull ven más parte de estrategia que realidad. Y así lo expresa Christian Horner, director de Red Bull Racing: "No se puede negar que después del buen desarrollo de los test de Bahréin, parece haber entusiasmo por poder terminar con el dominio de siete años de Mercedes en la F1. Pero tuvimos un informe dentro del equipo después de la prueba y es justo decir que somos un poco más cautelosos sobre el tema y no podemos subestimar el tamaño del desafío que tenemos por delante. Por supuesto, Mercedes está tratando de alejar el foco de atención de ellos mismos, lo cual es parte del juego. Pero la realidad es que son los siete veces campeones del mundo y depende de nosotros cerrar esa brecha y luchar".

Además, en Red Bull no se fían tampoco de Mercedes ni aunque esas dificultades que exponen sean verdaderas: "Es un equipo de clase y calidad que estará motivado para volver con fuerza. Lo vimos hace un par de años, donde hubo una historia similar durante las pruebas de pretemporada y luego lo destrozaron en la primera carrera en Melbourne", zanja Horner.