FÓRMULA 1

Red Bull respira: se aprueba la congelación de los motores

La Comisión de la F1 apoya la condición que habían puesto los energéticos para seguir en el Mundial y que entrará en 2022. La carrera al sprint, aún por ver.

Verstappen celebra con los mecánicos de Red Bull su pole en Abu Dhabi 2020.
KAMRAN JEBREILI AFP

Todos alguna vez hemos tenido esa sensación de angustia cuando esperas a recibir una noticia en la que te juegas tu futuro. Mientras dura, es difícil obviar esa sensación de hormigueo en el estómago que te hace pensar en ello continuamente, pero cuando al fin te comunican la decisión, respiras, sobre todo cuando es para bien. Pues algo así debieron de sentir en Red Bull tras la acabar la reunión de la Comisión de la Fórmula 1 en la que se trató, entre otras cosas, un tema que podría condicionar su presencia en el Mundial: la congelación de motores.

Lo primero que hay que recordar para ponerse en situación es que Honda, el suministrador de motores de los energéticos desde 2019 (un año antes en Toro Rosso), dejará el campeonato una vez que finalice la temporada y en Milton Keynes, ante la dificultad de encontrar otro de los que ya hay en la parrilla, buscaban por todos los medios seguir contando con los propulsores japoneses los próximos años. Tienen recursos de sobra para ello, pero solo si se daba una condición imprescindible, que se congelase el desarrollo de las unidades de potencia.

Aceptarlo o no era una de las decisiones que tenían que tomarse en la mencionada reunión de la Comisión de F1 y, según informa la propia FIA, se resolvió en favor de Red Bull al aprobarse por unanimidad absoluta de todos los equipos pese a que solo se necesitaba una mayoría simple (6 de los 10). Así, a comienzos del próximo año entrará en vigor esta norma que permanecerá hasta la llegada de la nueva generación de motores en 2025 y que hará que hasta entonces se corra con las actuales unidades de potencia.

Una congelación que, además de a Red Bull por lo explicado, favorece al resto de motoristas y de escuderías porque permitirá un ahorro de costes importante en una época en la que se está sufriendo en ese aspecto por las consecuencias de la pandemia del COVID. Pese a ello, Mercedes se mostró reticente en las primeras conversaciones sobre este tema que se dieron a finales del año pasado, como se encargaron de hacer público desde su rival energético, pero finalmente decidió apoyar la mayor para alcanzar un acuerdo total.

La carrera corta, aún por ver

Otro de los temas fundamentales de la reunión era si la Comisión iba a aceptar la propuesta que la dirección de la F1, sobre todo por medio de Domenicali, el nuevo CEO, ha hecho sobre probar un formato de grandes premios que incluya una carrera al sprint el sábado. Por el momento, los equipos se han mostrado abiertos a discutirlo más adelante, pero no han dado luz verde. La idea es que la clasificación pase al viernes y decidida solo la parrilla de esta carrera corta (de unos 100 km) del sábado, la cual establecerá a su vez el orden de salida de la carrera habitual del domingo.

De salir adelante el plan, se han elegido tres grandes premios de este año (Canadá, Italia y Brasil) para probarlo, pero como implica cambios importantes los equipos han pedido más tiempo para analizarlo y se presentará un plan detallado para decidirlo antes del comienzo de esta temporada. De igual forma, se comunicó que Portugal acogerá la tercera cita de 2021 (pendiente de confirmación), que se aumentarán los test de neumáticos de Pirelli de 25 a 30 días y se habló sobre la introducción de un límite salarial para pilotos y altos mandos de los equipos durante los próximos años que se discutirá en un grupo de trabajo.