FÓRMULA 1

Mercedes se toma muy en serio el órdago de Red Bull

Toto Wolff, el jefe del equipo, aboga por la congelación de los motores para que la escudería rival pueda seguir con Honda en 2022.

Mercedes se toma muy en serio el órdago de Red Bull

Las advertencias de Red Bull están siendo tenidas en cuenta. Helmut Marko dejó claro recientemente que su única alternativa para continuar en la Fórmula 1 a partir de 2022 (incluyendo su segundo equipo Alpha Tauri) era mantener una colaboración a modo de proveedor de motores con Honda. Y para ello es necesario que el resto de las marcas que propulsan a los monoplazas (Mercedes, Ferrari y Renault) estén de acuerdo con la congelación tecnológica a partir del próximo año.

El asesor de competición de la empresa de bebidas energéticas que sostiene estos proyectos afirmó que en otras condiciones deberían abandonar los grandes premios. Estaba previsto que se tomara una decisión al respecto la pasada semana y no fue así. Hay programada una nueva reunión entre las partes para el próximo 11 de febrero y la preocupación se ha extendido más allá del entorno de Red Bull.

Ha sido Toto Wolff, accionista, consejero delegado y director general de la escudería Mercedes F1, quien ha dejado clara su postura en declaraciones a la cadena de televisión alemana RTL: “Si es necesaria la congelación de motores para que Red Bull continúe, nosotros la apoyaremos”. Un mensaje tajante a los otros dos fabricantes que deberían bloquear el cambio previsto para la reglamentación desde 2022, que por el momento no se han pronunciado al respecto.

Wolff tiene argumentos para brindar esta ayuda al equipo que es, a día de hoy, el principal rival de Mercedes: “Debemos intentar entre todos mantener a las escuderías en la Fórmula 1. El proyecto de Red Bull es muy ambicioso, pero creo que pueden sacarlo adelante. Por eso básicamente estamos a favor de la congelación”.

El austríaco, por tanto, parece tomarse muy en serio las amenazas de su compatriota, que apuntaban en la dirección de salir del Mundial en caso de no poder desarrollar sus planes junto a los japoneses. Una circunstancia que, sin duda, supondría un serio varapalo para la categoría reina del automovilismo, especialmente en uno época en la que la llegadas de otras marcas o escuderías se antoja muy compleja por los efectos de la pandemia en las inversiones de las grandes empresas. Y cubrir dos vacantes en la parrilla supondría todo un desafío para sus promotores...