DAKAR

Benavides: "Me cuesta hablar... ha sido el Dakar más duro"

"Quería hacer historia, dejar mi nombre en lo más alto del Dakar. Este es mi sueño y ahora he podido lograrlo", dijo emocionado el argentino.

Kevin Benavides habla con la prensa tras su victoria en el Dakar.
FRANCK FIFE AFP

Con lágrimas cayéndole por la mejilla y esa herida de guerra en la nariz que se hizo en una quinta etapa que pudo ser el final de su Dakar y que sin embargo fue el principio de lo que vendría después, una victoria soñada para Kevin Benavides, el primer sudamericano que conquista la prueba sobre dos ruedas. "Me cuesta hablar, pero estoy muy, muy feliz, es la alegría más grande, y por eso lloro. Este es mi sueño y ahora he podido lograrlo", declaraba el argentino a los medios repleto de emoción una vez terminada la última especial.

"Quería hacer historia, dejar mi nombre en lo más alto del Dakar, como sudamericano también es un orgullo y un honor. Hace muchos años que lo estoy buscando, pocas personas saben por lo que uno tiene que pasar, entrenar, sacrificarse y dejar cosas por algo como este momento. Gracias a todos los que me han mandado fuerzas y a los que me han ayudado durante todo este tiempo", seguía, y hacía una mención especial a Luciano, su hermano: "Es un soporte muy grande para mí y, aunque él no pudo acabar esta carrera, esta victoria también suya, sabe que la hemos logrado juntos".

Además, le llena de orgullo ser campeón de "la carrera más dura" que ha corrido: "No es porque lo haya ganado yo, pero sin lugar a dudas ha sido el Dakar más difícil en cuanto a navegación. Ha sido una locura día a día como ha ido cambiando todo, una pelea constante". De hecho, lo fue hasta el final: "La etapa fue muy difícil y me tuve que poner a abrir pista, es más, pensaba que se iba a complicar. Así que me centré mucho en hacerlo bien, di mi 110% y no quería pensar nada hasta cruzar la meta porque sabía que todo podía cambiar. Empujé, empujé y empujé hasta lo último".

No hay día fácil en una competición así y cuando se ha mirado al espejo estos días lo ha recordado al verse esa herida en la nariz que casi le costó un disgusto la quinta jornada: "Ese día pensaba que todo podía perderse, pero esta carrera demuestra que lo importante es mantener el foco, estar muy concentrado, navegar bien, llevar el ritmo y confiar en uno mismo". "En una carrera así son muchísimas emociones las que hay, y antes de la salida sentía muchos nervios, mucha ansiedad, muchas ganas...", finaliza. Sabía que rozaba con los dedos su sueño. Ya es suyo.