FÓRMULA 1

La burbuja antivirus de Ferrari

Laurent Mekies, el director deportivo de la escudería italiana, describe los protocolos que harán para protegerse del virus en el regreso de la Fórmula 1.

Vettel en el test que hizo Ferrari en Mugello con el coche de 2018.

En una semana se iniciarán los entrenamientos del GP de Austria y habrá vuelto la Fórmula 1 tras un parón de cuatro meses, aunque todo lo que suceda fuera de la pista distará mucho de un gran premio convencional: sin público, sin invitados, sin apenas medios de comunicación y sin paddock, ese lugar de encuentro entre gremios que define al Gran Circo. Laurent Mekies, director deportivo de Ferrari, explica por videoconferencia a un grupo de periodistas qué clase de procedimientos y medidas se han fijado para reiniciar el Mundial.

Por cada equipo acudirán "un máximo de ochenta personas, de las cuales sólo 60 intervienen en el monoplaza". Ese segundo límite no cambia con respecto a la normativa habitual. La novedad es el sistema de burbujas que implementará la FIA: "Toda la F1 será una burbuja, iremos con certificados de aptitud de nuestros doctores y un test PCR realizado cuatro días antes de viajar, y cada cinco días todos seremos testados en el circuito otra vez; temperatura al llegar, mascarilla en todas las situaciones necesarias…". "Pero una vez dentro, también habrá burbujas entre los equipos, y dentro de los propios equipos con interacciones mínimas reducidas a grupos de ingenieros, mecánicos, personal… si hay un caso positivo se podrá asegurar que el número de contactos del individuo es el mínimo", sostiene el ingeniero francés.

Ejemplo práctico: si hay que cambiar el motor del coche de Vettel de urgencia, ¿pueden intervenir los mecánicos de Leclerc? "Se podría hacer y es una decisión que podemos tomar de forma autónoma. Es obligatorio que el equipo sea una burbuja, pero que haya otras burbujas adicionales es simplemente nuestra responsabilidad. Se limitarán los contactos entre la gente, pero hemos tratado de diseñarla de forma que no afecte a las operaciones de carrera".

Para el equipo que se desplace a Spielberg, los movimientos serán muy limitados: "Del aeropuerto al hotel, del hotel al circuito y viceversa. Intentamos que en esos entornos tengamos acceso a todas las comidas". Además se refuerza el personal médico de cada escudería y se designará "a un representante 'COVID-19', según indica la FIA, ya que esta clase de protocolos involucra a departamentos de operaciones de carrera, legal, médico, desarrollo…". Aparte de quienes viajen, en Maranello hay un segundo grupo de relevo en caso de que haya un contagio en Spielberg. "No irán a Austria, pero pasarán las pruebas de COVID-19 igual que quienes sí van y estarán listos para viajar", asegura. Entre los desafíos a los que se enfrentan, destaca uno simple, pero necesario: "Aunque parezca básico, que los chicos lleven la mascarilla a 40ºC dentro del garaje durante todo el tiempo".

Mekies, de 43 años, pasó por Arrows, Toro Rosso y la dirección de carrera de la FIA antes de fichar por Ferrari como director deportivo. Ahora destaca la labor del organismo internacional para poner en común los intereses de las diez escuderías: "La parte más exigente del trabajo se ha hecho ya, es bueno volver a los circuitos y hay que reconocer todo lo que se ha hecho con la FIA. Se ha puesto la seguridad por delante, pero también se debe tener en cuenta el contexto de un deporte internacional tan complejo como este".