FÓRMULA 1

"Raikkonen tendría ocho títulos de haber nacido 20 años antes"

Ricardo Penteado, quien fuese su ingeniero en Lotus, opina que el finlandés habría sido invencible en otra época, aunque reconoce que le "costó mucho trabajar con él".

Kimi Raikkonen, piloto de Alfa Romeo.
ANDREJ ISAKOVIC AFP

Entró en la historia de la Fórmula 1 en 2007 al llevarse el Mundial por solo un punto de ventaja sobre Hamilton y Alonso. Es uno de sus 33 campeones gracias a aquel título, pero Raikkonen tendría más, muchos más, si hubiera corrido en otra época según la teoría de uno de los ingenieros con los que compartió equipo. Ricardo Penteado, con 12 años de experiencia en la parrilla (la mayoría en Renault), dice esto sobre el finlandés: "Kimi tendría ocho títulos de campeón del mundo de haber nacido 20 años antes, habría sido invencible".

El que fuese ingeniero de Kimi en su regreso a la F1 con Lotus (en 2012 y 2013) le tiene tan bien considerado que se atreve a hacer esa atrevida afirmación a sabiendas de que habla de una era en la que Iceman tendría que haberse impuesto a leyendas de la talla de Senna, Prost, Lauda o Schumacher por citar solo a unos pocos. Casi nada. "El F1 es un avión de combate y Kimi era como un campeón mundial de acrobacias", asegura en 'Motorsport', donde también reconoce que le "costó mucho trabajar" con él.

"Juro que de haberle tenido en mi primer año en la F1, no habría completado ni una carrera a su lado. Hubiera dicho: 'Hombre, yo no estoy para esto, no funciona", admite el brasileño. Y es que, como saben, la personalidad de Kimi es cuanto menos peculiar. Hacía cosas que sacaban de quicio a Penteado como esta de Australia 2012: "No sabía cómo funcionaba el volante y yo estaba indignado. Después de la clasificación, un compañero cogió el volante y le dijo: 'Te lo voy a explicar'. Era la primera carrera, no estábamos probando, sino compitiendo".

"Esa es su forma de trabajar", argumenta, y añade: "No es que no trabaje o sea descuidado, es que espera que le persigamos para hablar". Y en el lado personal, Ricardo dice que tampoco es "cerrado, aburrido o arisco": "Está ahí para trabajar, no está para hacer amigos o pasar el rato, es un profesional. Pero si vas a él y le pides algo de su tiempo, te lo da. Me llevó varias carreras entender su comportamiento, muy inusual, pero es muy buena gente, diferente, y eso es algo que creo que es genial". Sin duda que lo es.