F1 | AUSTRALIA

McLaren anuncia un caso positivo de coronavirus y se retira del GP de Australia

El equipo se retira de la carrera, que corre serio peligro de cancelación después del primer positivo anunciado en el paddock de la Fórmula 1.

McLaren.
Robert Cianflone

McLaren anunció este jueves, a última hora en Melbourbe, que no participará en el GP de Australia al haber dado positivo por coronavirus un miembro de su equipo. La persona fue aislada con síntomas desde el miércoles y al haber recibido los resultados, "Zak Brown y Andreas Seidl (máximos responsables del equipo) han informado a la FIA y a la F1 de su decisión", asumida voluntariamente para garantizar la seguridad del equipo de F1 y también "del resto de escuderías y aficionados ", según precisa su comunicado. La escudería "se ha preparado para esta eventualidad y el afectado inicia ahora un periodo de cuarentena".

Competiciones deportivas internacionales han sufrido cancelaciones, aplazamientos o suspensiones en las últimas horas, entre ellas la NBA o MotoGP, y el Gran Circo se enfrenta ahora a un nuevo acontecimiento que pone en serio peligro la celebración del gran premio. Porque este positivo no sólo provoca la retirada de la escudería de Carlos Sainz y Lando Norris, sino que irá acompañado de consecuencias. Los resultados de otros cuatro miembros de Haas, también aislados y con síntomas, han dado negativo. Y es que, aunque según los contratos habituales entre los promotores no puede haber gran premio con menos de 16 coches en la parrilla, la emergencia sanitaria mundial invita a cancelar cualquier evento que pueda resultar peligroso y aumentar el número de contagiados. Y este, más ahora, lo es.

Liberty, propietario de los derechos del campeonato, y la FIA habían dado luz verde junto al promotor de la carrera para la celebración de esta primera prueba de la temporada, a puertas abiertas con cerca de 200.000 aficionados a lo largo del fin de semana. Hoy por hoy, se deben disputar también los grandes premios de Bahréin (22 de abril) y Vietnam (5 de abril), habiendo sido suspendido únicamente el de China, previsto inicialmente para el 19 de abril en Shanghái. Para el de Shakir se había confirmado su celebración a puerta cerrada, del asiático se empezaba a rumorear un aplazamiento próximo. No obstante, lo que se pone en cuarentena ahora es el calendario del Mundial, al menos hasta la prueba de Zandvoort (3 de mayo) si el brote en Europa no remite. Y a la F1 se le ha acabado el margen de maniobra.

En las últimas horas se habían intensificado las críticas desde dentro del paddock hacia la decisión de mantener la carrera en este contexto mundial. Kimi Raikkonen dijo que "probablemente no es lo más correcto" y Lewis Hamilton fue contundente en la rueda de prensa oficial de la FIA manifestando estar "impactado" por la celebración del gran premio y señalando a las razones de su puesta en marcha: "El dinero es el rey". "Me sorprende mucho, mucho que estemos aquí. No es lo ideal que haya carreras, pero es impactante estar en esta habituación con tantos fans alrededor mientras el resto del mundo reacciona, un poco tarde", subrayaba el seis veces campeón británico.

Carlos Sainz, que debía iniciar este domingo su sexta temporada en la F1, comentaba a AS por la mañana, antes de conocerse el positivo de un compañero de equipo: "Hasta que no se diga lo contrario, que no se corre, estaré centrado en una carrera". No obstante, el madrileño confesaba este medio que ya se espera un escenario sin carreras en los próximos meses: "Aparte de hacer lo que nos digan los gobiernos que hagamos, que yo creo que es lo más importante, seguir las indicaciones de la gente que sabe de esto, yo intentaré mantenerme en forma y poco más. Si no se pudiera viajar, no se podrá hacer mucho más si esto sigue así".