FÓRMULA 1

Guerra abierta en la Fórmula 1 contra el acuerdo FIA-Ferrari

Comunicado conjunto de siete escuderías (todas las que no montan motor italiano) para pedir explicaciones por el oscuro final de la investigación.

El Ferrari SF1000 de Vettel, en Barcelona. Test F1 2020.
Charles Coates

A las once en punto de este miércoles, siete escuderías de Fórmula 1 han publicado al unísono un mensaje claro: el acuerdo opaco entre la FIA y Ferrari para concluir la investigación sobre las irregularidades del motor italiano no es suficiente y no contenta al resto de competidores. "Los equipos firmantes estamos sorprendidos y asombrados por el comunicado de la FIA del pasado 28 de febrero", reza el anuncio oficial que, en efecto, suscriben McLaren, Mercedes, Racing Point, Red Bull, Renault, Alpha Tauri y Williams. Todos excepto la Scuderia, Haas y Alfa Romeo, que son los tres equipos que montan la unidad de potencia de Maranello.

Los comisarios técnicos requisaron un motor de la firma italiana al final de la campaña 2019 y analizaron sus características en busca de irregularidades en el sistema de medición de gasolina, sospechando que había picos de consumo de combustible o lubricante en el modo de máxima potencia, en clasificación, indetectables a través de los sistemas de medición actuales. El problema es que el fin de las pesquisas, con nocturnidad y alevosía (el comunicado de la FIA se emitió al final de los test, sin posibilidad de réplica en Montmeló mientras los fabricantes ya estaban recogiendo), no aclara si se han encontrado o no ilegalidades, que es lo que se sospecha.

Así que el resto de escuderías ha estallado: "Después de meses de investigaciones de la FIA motivadas por preguntas de otros equipos, estamos firmemente en contra de que la FIA alcance un acuerdo confidencial con Ferrari para concluir con este asunto. Mostramos públicamente nuestro compromiso para perseguir una conclusión apropiada y para asegurarnos de que nuestro deporte trata a todos los competidores por igual. Lo hacemos en nombre de los aficionados, los participantes y los accionistas de la F1". Y amenazan: "Reservamos el derecho de afrontarlo por la vía legal en los tribunales competentes".

Ferrari desató toda clase de sospechas por su inalcanzable velocidad punta en las clasificaciones del curso pasado. Leclerc y Vettel sumaron nueve poles y los registros y telemetrías de GPS, habituales en cualquier box, mostraban estimaciones de potencia a las que nadie se había acercado antes en una reglamentación tan madura como la de los motores actuales. Red Bull preguntó a la FIA, que aclaró en Austin (noviembre) lo que estaba permitido y lo que no a partir de una directiva relativa al consumo de aceite y combustible, y a la forma de medirlo. Desde hace años se sospecha que los lubricantes pueden ser empleados como combustible de forma puntual, y se ha tratado de poner fin a esa práctica, pero los comisarios técnicos nunca han confirmado prácticas ilegales en torno al motor de Ferrari. Maranello, además, cambió completamente el diseño de su unidad de potencia para 2020 y ya se aprecia una pérdida de potencia reseñable en comparación con su predecesor. Todo esto hace pensar que, ilegal o no, Ferrari se aprovechó de una zona gris del reglamento. Y los equipos están pidiendo explicaciones mientras la FIA ofrece justo lo contrario.