MOTOGP I GP DE MALASIA

Ducati ya ve en Quartararo "un fenómeno al nivel de Márquez"

Davide Tardozzi, team manager del equipo italiano, dice tras la pole del galo: “Tiene la cabeza justa del campeón. Eso es lo que hace la diferencia”.

Ducati ya ve en Quartararo "un fenómeno al nivel de Márquez"
MOHD RASFAN AFP

Davide Tardozzi, por encima de todo, ama las motos y desea que las suyas, las Ducati, sean las que ganen, pero al mismo tiempo sabe disfrutar de las machadas de sus rivales, como la protagonizada en la Q2 de Sepang por Quartararo. Más allá de la pole con récord de pista incluido, lo que al italiano más le enamoró fue la forma de tirar incluso estando sometido al acoso de Márquez, que se pegó a su rueda antes de que saliera por orejas estrepitosamente en la curva dos. Tan emocionado estaba el team manager del Ducati Team que ya ve en el galo “un fenómeno al nivel de Márquez”. Y eso es mucho decir para él, porque Tardozzi es de los que más alaba al español, del que siempre dice que es un fenómeno.

“Fabio es un piloto muy veloz y que en este momento tiene la cabeza justa del campeón. Eso es lo que hace la diferencia y lo que se ha visto en esta calificación. Tenía a Márquez detrás y al final no le ha importado, porque se ha puesto a tirar fuerte. Esto es cabeza”, le ha dicho el italiano a As en el paddock de Sepang, y ha añadido: “Márquez es un fenómeno y Quartararo es otro fenómeno. Creo que está al nivel de Márquez, con la diferencia de edad entre ellos”.

El ducatista se empieza a frotar las manos con lo que nos aguarda para la temporada 2020: “El año próximo será muy bonito ver a estos dos y ojalá que nosotros podamos estar con ellos. Podemos ir preparándonos para una batalla histórica. Será muy divertido ver a estos dos peleando en la pista. Los dos son muy jóvenes y el futuro es suyo y de Maverick, que también estará con ellos”.

Le sugerimos que Ducati deberá hacer todo lo posible por fichar a uno de ellos, aunque con el que más avanzado tiene las negociaciones es con Maverick, y él se ríe al tiempo que nos despide diciendo: “Hablaremos, hablaremos”.