FÓRMULA 1

Bottas rompería la firme tradición alemana de Mercedes

Desde que desembarcaron como equipo en la F-1 siempre tuvieron, al menos, un piloto alemán. Si el finlandés forma pareja con Hamilton se acabaría.

Bottas rompería la firme tradición alemana de Mercedes
Jacky Naegelen REUTERS

"Ahora tenemos lista la selección alemana de la Fórmula 1. Un poco de orgullo nacional es legítimo", decía Dieter Zetsche en el estreno como equipo de Mercedes en el Mundial. El presidente y consejero delegado de Daimler, y jefe de Mercedes, sacó el orgullo patrio durante la presentación que la firma de tres puntas hizo en el museo de Stuttgart en 2010. Y viendo su determinación a tener pilotos germanos ha demostrado esa honra teutona.

Nico Rosberg ha estado los siete años que llevan en el campeonato, los tres primeros acompañado por Michael Schumacher y los cuatro siguientes junto a Lewis Hamilton. El británico seguirá y su compañero parece estar entre dos aspirantes tras el anuncio de Fernando Alonso (al que admira profundamente en privado y en público Zetsche) de que seguirá en McLaren Honda.

La elección lógica sería Pascal Wehrlein, miembro del programa de jóvenes de Mercedes y alemán, pero la irrupción de Valtteri Bottas, al que maneja sus designios profesionales Toto Wolff, parece estar cerca de ser la elegida. La elección del piloto de Sigmaringa continuaría la leyenda de Mercedes, mientras el desembarco del finlandés la rompería.

El acervo germano se resquebraja y en Australia 2017 se repetiría lo sucedido en el GP de Mónaco de 1955 cuando los monoplazas de Daimler Benz no tuvieron ningún piloto alemán entre sus ocupantes en el octavo de doce grandes premios que disputaron en los albores de la F-1. En los otros once siempre hubo un alemán, o dos, o incluso tres.

Sin embargo, el 22 de mayo de 1955 el británico Moss, el argentino Fangio y el francés Simon 'defendieron' el honor alemán... y fue un absoluto desastre. Noveno Moss a 19 vueltas del Ferrari ganador de Trintignant y doble abandono de la dupla restante. Pocos días después ocurrió la tragedia que propició que Mercedes abandonara toda competición. En las 24 Horas de Le Mans, el  Mercedes de Pierre Levegh (Pierre Eugène Alfred Bouillin) despegó, chocó y explotó sobre las tribunas repletas de espectadores. Falleció el piloto galo y 82 espectadores en la mayor tragedia de la historia del automovilismo.