MOTOGP | GP DE VALENCIA

Rossi y Lorenzo se despiden en Cheste sin ninguna complicidad

Ninguno reconoció en la rueda de prensa haber aprendido algo del otro, pero coinciden en los buenos resultados que deja su tándem.

Cheste
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Rossi y Lorenzo se despiden en Cheste sin ninguna complicidad
JOSE JORDAN AFP

Clasficación GP de Valencia 2016 en directo

El GP de Valencia pone fin a una relación de siete años como compañeros de box entre Jorge Lorenzo y Valentino Rossi. Hubo un paréntesis, el de las dos temporadas del italiano en Ducati (2011 y 2012) y momentos de pasotismo mutuo, guerra, buen rollo y guerra de nuevo a partir del desenlace de la temporada pasada, cuando el español le ganó el título al italiano in extremis, en Valencia precisamente, después de que el 46 estuviera liderando durante todo el curso. A ninguno de los dos les da pena que se separen sus caminos y el español sabe que hará historia si consigue campeonar con la moto roja, algo que le falta a Rossi en su espectacular palmarés.

Se les preguntó a ambos en la rueda de prensa oficial por lo que había aprendido cada uno del otro durante tanto tiempo y empezó a hablar Rossi con anécdota, porque un estruendo de su micrófono interrumpió su arranque. Ello provocó la carcajada general, porque era como si diera miedo lo que iba a decir. Tras las risas, dijo: "Hemos ganado mucho. Siempre hemos sido muy competitivos, desde el primer día. Hemos estado mucho tiempo juntos y siempre ha sido una gran motivación, porque siempre lo es tener dos grandes pilotos en el mismo equipo, capaces de llevar la moto al título y luchar entre nosotros por títulos. En cuanto a resultados, es un gran equipo". Lorenzo, por su parte, respondió: "A partir de ahora aprenderemos más el uno del otro, porque compartiendo box queríamos acabar siempre el uno delante del otro".

Conclusión, que ninguno reconoció aprender nada del otro y se despiden sin ninguna complicidad, pero a nadie escapa que su rivalidad les ha hecho crecer permanentemente. Lo que sí reconoció después el mallorquín es que el miedo que pudiera tener a que Yamaha le dejara en la estacada este año, por anunciar pronto que se iría a Ducati, era infundado: "Sinceramente, lo que me preocupaba es que la moto funcionase, y la moto ha funcionado. Si no he conseguido resultados muy constantes este año no ha sido por parte de Yamaha. Siempre he recibido el mismo material que mi compañero de equipo y eso era lo que más me interesaba. Lógicamente, tengo contrato hasta el 31 de diciembre y eso hay que respetarlo. Quizás hubiese sido más inteligente firmar otro tipo de contrato que me desvinculase en la última carrera del año. Pero entiendo que si ellos me pagan hasta el 31 de diciembre, soy piloto de Yamaha. Me han dado mucho, pero la parte de Lin Jarvis que dice que esto es un negocio tiene parte de razón y lo puedo llegar a entender". Esto último lo dice en relación a que Yamaha no le deja hablar de Ducati hasta el año que viene y tampoco le permitirá hacer el test de Jerez del 23 de noviembre.

En cuanto a las sensaciones que experimentará estos días, los del adiós al box Yamaha en el que lleva desde 2008, asegura: "Es extraño porque hace un año no me imaginaba que esto podría suceder. Triste por dejar en el camino a personas con las que he estado muchos años, algunas más que otras. Y también dejar una moto competitiva y siempre ha habido buen ambiente, siempre he recibido una moto ganadora, siempre he conseguido victorias en todos los años que he estado. Por otra parte estoy ilusionado porque tengo 29 años y viendo la progresión de la otra moto, era el momento justo de afrontar este desafío".