Los Alex prometen más espectáculo para 2014
Rins y Márquez celebran un gran año en el que sólo cabe un ‘pero’ al recordar el subcampeón la última curva de Cheste: “Tenía que haber tirado más de freno”.


Es tal el poderío español que un subcampeonato en Moto3, como el de Álex Rins, y ser el rookie de la temporada, como Álex Márquez, cuarto además de la general, podría parecer poco. Sin embargo, los Álex, compañeros y rivales en el Estrella Galicia, llevan muy a gala el temporadón que han firmado.
“Quién me iba a decir a mí que, en mi segundo año en el Mundial, iba a jugarme el título en la última curva de la última vuelta… No estoy nada decepcionado con el resultado”, dispara Rins para abrir fuego en la visita que ambos realizaron ayer a este diario. Eso sí, “a toro pasado claro que cambiaría algo, como haber tirado más de freno al adelantar a Maverick. Adelantarle y parar la moto”.
Sin necesidad de haber revisado aún la carrera en vídeo, el Álex de Barcelona tiene claro lo que pasó en esa última curva que le costó el título. “Son cosas de la experiencia. No era lo mismo para mí acabar segundo que tercero, y menos de la forma en la que lo he hecho. Haber frenado más con el delantero habría supuesto la caída pero, de haberlo hecho más con el trasero, habría entrado”, asegura antes de que su compañero de equipo, el Álex de Cervera, deje caer en voz baja que, en casos así, “victoria o muerte”, para luego analizar: “Tienes que estar ahí para saber qué hacer. Él se tiró sin pensarlo y es lo que hay que hacer cuando te juegas un Mundial en la última curva”.
Para concluir con esa maniobra que decidía el título, la misma en la que el hijo de Rafa adelantó a Maverick al entrar a la curva, pero perdió la posición con él y con Folger a la salida del viraje, una última reflexión del implicado: “Nos llegamos a tocar y lo que me queda es que al menos lo intenté”.
Una de las incógnitas que ofrecía la trascendental cita de Ricardo Tormo era el papel que jugaría el hermano de Marc. A la postre fue intrascendente, pero asegura que “tenía muy claro que se merecían ellos tres luchar por el título. Mi hermano también me dio ese consejo, pero sabía qué hacer porque, además, ya había ganado mi carrera en Japón”.
Noticias relacionadas
Las relaciones entre ambos han tenido diferentes grados de intensidad a lo largo del curso y, por lo menos en su visita al AS, desprendieron muy buen rollo entre ellos. Márquez explica que “las relaciones entre dos compañeros de un equipo de Moto3 son diferentes a las de un equipo de MotoGP, porque ahí son más independientes, mientras que nosotros viajamos juntos, convivimos con los mecánicos, ayudamos a montar y desmontar el box… Luego en la pista al primero que quieres ganar es a tu compañero, pero todo queda ahí”. Y en eso está de acuerdo Rins.
El año que viene serán los grandes favoritos al título de Moto3 y prometen espectáculo. “No sé si es mejor o peor para mí que Rins no haya subido a Moto2, pero me quitará presión”, cree Márquez. “Para mí no es un palo haberme quedado en esta categoría”, sentencia Rins. Sea como fuere, volveremos a disfrutarlos juntos, aunque sobre sendas Honda en lugar de KTM. “Seguro que van bien”, coinciden. Ojalá.



