Rallys | La intrahistoria

Dani Sordo se subió por las paredes en la prueba de Francia

Pipo López
Redacción de AS
Actualizado a

Que nadie piense que ha sido normal lo que ha hecho Dani Sordo en el Rally de Francia. Aunque el cántabro nos tiene acostumbrados a brillar en el asfalto, y de hecho ha sido su decimoctavo segundo puesto en una prueba puntuable, en las anteriores ocasiones lo hizo al volante de un experimentado Citroën, y no de un bisoño Mini como ha ocurrido en Alsacia.

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Para conseguir este éxito se ha tenido que subir por las paredes y, sobre todo, echar el resto en las bajadas y en las zonas rápidas para contrarrestar lo que perdía en las subidas y en las curvas lentas, donde se necesita más aceleración. Miguel Fuster, líder del Nacional, aseguraba al ver las imágenes del tramo final: "Su coche tarda mucho más en salir de las curvas lentas. Se ve a simple vista".

De hecho, Dani se llevó varios postes de los que colocó la organización para evitar que los coches utilizaran las cunetas. Incluso, Sordo se llegó a quejar y asegurar: "Eran muy peligrosos. Si se mete uno en un coche, podía haber pasado lo que le ocurrió a Kubica". Pero el cántabro tenía que aprovechar la carretera al máximo

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