Nani Roma llegó líder a Madrid
El catalán acabó tercero el tramo cronometrado de ayer y se puso en cabeza entre los motoristas, empatado con el francés Despres.

Nani Roma es uno de esos motoristas que va rápido hasta cuando le toca ir a comprar el pan. Saltó a la popularidad con sus exhibiciones en los primeros Dakar que disputó, pero para los aficionados al enduro su nombre era ya bien conocido como uno de los pilotos más eficaces del panorama nacional e internacional. Tiene técnica, un físico portentoso para la práctica de esta disciplina y ya atesora la veteranía también imprescindible para sobrevivir en el desierto. De ahí su condición de favorito en esta edición del Arras-Madrid-Dakar.
Casi sin quererlo, el catalán llegó ayer al podio de la capital como líder en la categoría de dos ruedas. Empatado, eso sí, con el francés Cyril Despres, pero en cabeza al fin y al cabo. Nani no es que buscase ponerse primero, pero tiene tanta facilidad para ir rápido, que acabó en tercera posición la tradicional especial de 35 kilómetros disputada en Chateau Lastours, todavía en territorio francés. Un tiempo que sumado al de la jornada anterior le aupó hasta el liderato provisional.
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La verdad es que ser el primero en Madrid no sirve casi para nada, más allá de la satisfacción de recibir en casa el aplauso de los aficionados. Queda tanto y tan difícil por delante en este Dakar, que dar algún valor a tal resultado sería como pronosticar que el ganador del primer partido de la Liga será el campeón al año siguiente de la Champions League. Sobre lo que sí nos da una referencia la actuación del piloto de Vic es de su excelente estado de forma y sus ganas de sacarse la espina de tanto infortunio acumulado en las dunas. Si a medio gas, apenas esforzándose, Roma está ya en cabeza, hay lugar para el optimismo cuando realmente se ponga las pilas... Siempre y cuando esas mismas ganas no le jueguen una mala pasada (aunque de eso también ha aprendido ya mucho Nani).
Fernando Gil cedió. Y si Roma tomó el liderato en motos, Fernando Gil lo dejo en coches. Lo de Búfalo del sábado fue una feliz casualidad, pero su objetivo en esta carrera no pasa por la victoria, sino por intentar llevar su Seat hasta la meta. Ayer, ya con más kilómetros de especial por delante, un especialista como el belga De Mevius se puso al mando de las operaciones y otro como José María Serviá (noveno) fue el mejor español de la jornada sobre su buggy con aspecto de furgoneta.
Pero lo dicho, esto es sólo una fiesta de la que hay que disfrutar. Lo serio ya vendrá...
