¡Ya hemos jugado Endwalker!

Final Fantasy XIV Endwalker, Impresiones y entrevista; se acerca el apoteósico final

La nueva expansión de Final Fantasy XIV, Endwalker, promete ser el punto cúlmen de un mmorpg que está en los últimos meses en boca de todos.

Hace unas semanas tuvimos la oportunidad de probar Final Fantasy XIV: Endwalker, la última expansión del exitoso mmorpg de Square Enix, que pinta a llamarse como uno de los contenidos más interesantes del videojuego desde que se reinventó gracias a A Realm Reborn en 2013. El título de suscripción está cosechando en los últimos meses un éxito sin precedentes, obligando incluso a los desarrolladores a pedir disculpas a sus jugadores por los posibles tiempos de espera que pueden sufrir en la actualidad al entrar en el juego.

Con Endwalker el equipo Square Enix Creative Business Unit III pretende dar carpetazo a la historia que comenzó con A Realm Reborn y la historia de Hydaelyn y Zodiark. Y como Naoki Yoshida, su director y productor, nos contó en la presentación del Media Tour y posteriormente en una entrevista exclusiva, marcará el inicio de una nueva e interesante trama.

Rumbo a la Luna, y más allá…

Final Fantasy XIV era hasta la fecha un videojuego que acumulaba jugadores a un ritmo pausado pero creciente. En Heavensward, su primera expansión, el título contaba con más de cuatro millones de jugadores, superado por los quince de su segunda expansión de contenido; Stormblood. Con Shadowbringers, un contenido alabado por millones de personas y medios especializados, y con World of Warcraft de capa caída, la suma de jugadores ha ascendido a más de 24 millones, y tal y como comentaba su director, la cifra sigue aumentando cada semana.

Para alegría de los jugadores, algunos de ellos recelosos por el éxito de este mmorpg, Yoshi-P aseguró que existía una hoja de ruta para Final Fantasy XIV que comprendía los próximos diez años, al mismo tiempo que recordaba que el videojuego cumplía once otoños el pasado 30 de septiembre desde el lanzamiento de la versión 1.0, y nueve desde ARR.

Pero todo un principio tiene un final y nueve años debatiendo sobre los mismos temas u otros relacionados puede suponer un problema. Por ello, Endwalker significará el punto y final de una saga, la de Hydaelyn y Zodiark, que nos ha tenido en vilo desde el relanzamiento del videojuego. En esta ocasión será un tanto diferente a cómo se planteaba hasta ahora y los jugadores podrán atar todos los cabos y disfrutar del final de la historia en el mismo parche 6.0.

Es decir, una vez se lance la expansión, la historia contada en Endwalker resolverá todas las dudas que se han venido produciendo desde A Realm Reborn hasta ahora mientras deja pistas sobre lo que ocurrirá en la nueva trama, programada para empezar desde la actualización 6.1. Será en ese momento cuando una nueva historia comience sobre Eorzea y preparando así el terreno para su próxima expansión.

Para llevar a cabo este movimiento, Yoshida comentó que Endwalker era la expansión de FFXIV más grande hasta la fecha, superando incluso en términos jugables y de escenario a cualquier título RPG moderno no en línea. El número de misiones ha crecido en número, han añadido seis gigantescas nuevas áreas, una ciudad clave —Old Sharlayan—, dos nuevos trabajos y el nivel máximo de personaje se incrementa en diez, llegando así al 90.

Sin embargo el equipo tiene constancia de que no todo el mundo juega del mismo modo y por ello han puesto más énfasis en la jugabilidad de Endwalker, acercándolo un poco más a los RPG convencionales. Resultante de este aspecto es la reducción de la experiencia requerida en números para subir de nivel, sobre todo para aquellos que solo utilicen una clase.

Otro de los cambios más significativos se centra en el balance de números, en general, que estaba acogiendo el videojuego. Yoshida puso dos ejemplos; el enemigo con más vida del juego y el daño de un Mago Negro atacando con Fire IV. El primero cuenta con 440 millones de vida mientras que la clase mencionada es capaz de hacer 100,000 puntos de daño con una sola habilidad. Con esta reducción de números en daño, vida, estadísticas y otras características se solucionaría el problema que hay con el sistema de odio de los tanques —que ya estaba llegando al límite—, posibles errores en juego y servidor, texto flotante lento y en los cálculos. Pero también allanaría el camino para los próximos diez años de vida del juego.

El exceso de gil, la moneda virtual de Final Fantasy XIV, es otro de los problemas con los que se enfrenta el equipo de Square Enix Creative Business Unit III. Una de las formas de atajar esta preocupación es subiendo los precios del transporte entre Aetherytes, que en la actualidad cuenta con un límite fijado de 999 giles. Tomando también ese nuevo enfoque RPG, los precios se ajustarán para reflejar mejor la realidad entre distancias y superando si es necesario ese límite que ya no existirá en Endwalker. Porque por ejemplo, como decía su director, no es lo mismo viajar a Gridania desde Limsa Lominsa que de éste último a la Luna, ¿verdad?

Con el mismo enfoque anteriormente mencionado, el sistema Trusts heredado de Final Fantasy XI, se expandirá y mejorará en Endwalker permitiendo a todos los jugadores completar las mazmorras en solitario con la ayuda de la IA de los personajes no jugables que seleccionemos de la lista. El motivo no es otro que permitir que cualquier jugador pueda disfrutar de la historia y su contenido en solitario.

Todos estos cambios permitirán no solo ofrecer nuevas experiencias a los jugadores y dramáticos cambios a lo ya conocido, si no también preparar a Final Fantasy XIV para sus próximos diez años de servicio. No es algo en lo que queramos enfatizar nosotros, fue el propio Naoki Yoshida el que insistió en recordárnoslo; Final Fantasy XIV termina su primera historia principal con Endwalker, pero todavía queda mucho que contar.

Manos a la obra; probamos Endwalker

Después de una extensa presentación conducida por Naoki Yoshida era el turno de ponernos manos a la obra. La versión que pudimos probar era temprana y estaba sujeta a cambios, de hecho algunos de ellos no estaban todavía implementados, como el balance de números del que os hemos hablado anteriormente. No obstante fueron más de seis horas de prueba, comparaciones, investigación y disfrute las que dedicamos a Endwalker.

Lo primero que pudimos probar fue la raza Viera, concretamente el género masculino de esta especie, inédito hasta ahora en Final Fantasy XIV. Salvo las nuevas animaciones, el baile y su similitud con los Miqo’te —tenemos una pequeña anécdota con ambas razas y nuestro compañero de Vandal—, es lo que se esperaba de ellos.

Una vez entramos a Endwalker, Old Sharlayan nos esperaba. La primera impresión nos recordó a Altissia de Final Fantasy XV, un escenario poblado de flora, rodeado de agua y casas de color blanco; todo muy mediterráneo. La arquitectura de sus edificios nos pareció la de la imponente Grecia antigua con algunos de sus detalles fabricados en madera y preciosas esculturas en muchos de sus rincones.

Esta ciudad será clave en el desarrollo de Endwalker y el punto de encuentro para todos los jugadores. Cuenta con una gigantesca biblioteca y es cuna de la nueva clase jugable; el Sage. Se encuentra cerca del mar, cuenta con un puerto y unas vistas de ensueño.

Pero la acción nos llamaba y de ahí saltamos a Thavnair, una preciosa región muy inspirada en la cultura hindú, muy colorida —hasta en los enemigos— con los elefantes como grandes protagonistas. De hecho será allí donde debamos labrar nuestra reputación con la nueva raza tribu inspirada en estos animales; los Arkasodara. Thavnair es una localización costera, llena de playas e islas cercanas que despertaron entre nosotros —y gran parte de la prensa allí reunida— a localizaciones de Final Fantasy X. Precioso es decir poco, así como su música de fondo.

El siguiente escenario a visitar era Garlemald, la tierra donde el Imperio reside así como los pocos garleanos que quedan en pie. En esta ocasión su ciudad en ruinas, oscura y vacía nos recordó muchísimo a Insomnia, la capital que pudimos ver en los últimos compases de Final Fantasy XV. La nieve cubre todo el escenario y lo poco que se puede ver de ella deja entrever lo avanzada que era la sociedad que allí una vez residía. Estaciones de trenes, vehículos tan cercanos a nosotros como los coches, una estación petrolífera y todo lo que nosotros, los humanos, podemos considerar como habitual en la vida real.

Lo poco que queda de Garlemald (ciudad) fue destruido por Zenos y Fandaniel, dos personajes importantes en la trama de FFXIV. Es un escenario donde el sol nunca asoma en el horizonte por lo que su aspecto grisáceo nos provocó algo de tristeza al pasar por él.

Nuevas clases y cambios

Ya en terreno de batalla, cambiamos nuestro oficio a Reaper para comprobar una de las dos nuevas clases que se introducirán en Endwalker. Se trata de un job basado en la difícil situación de los agricultores garleanos que, privados de su tierra y otras bondades, buscaron refugio en el vacío, tomando poder de las almas de los muertos. Es por ello que blanden una guadaña y que entre ataque y ataque, son capaces de invocar almas con algunas de sus habilidades, creando mucho daño tanto a un enemigo como a varios.

Por lo que pudimos ver se trata de una clase muy ágil, capaz de teletransportarse con una de sus habilidades y con ataques muy vistosos. Es capaz de absorber el alma de los enemigos caídos para aumentar su poder e incluso de semi transformarse momentáneamente cumpliendo una serie de requisitos. Sin embargo y a pesar de que visualmente es un espectáculo, nos da la sensación de que no será una clase muy demandada, al menos no tanto como el Sage, aunque quizás sea porque se trataba de una versión temprana. No destacaba demasiado en ningún aspecto.

El Sage por otra parte lo vimos como una clase que tiene todas las papeletas de ser la reina en Endwalker. Es un oficio capaz de curar a los miembros del grupo, hacer un más que decente daño y otorgar bendiciones a sus camaradas, mitigar daño o poner escudos. Dichos escudos pueden absorberse para curar al grupo por el valor de lo absorbido y los números que vimos son para tener a la clase muy en cuenta. Su movilidad es menor que la del Reaper pero aún así sus ataques a distancia no requieren de estar en primera línea de batalla. Si sumamos que puede otorgar un beneficio a un miembro del grupo y curarlo al mismo tiempo que daña, tenemos caballo ganador en la próxima expansión.

En lo visual también es muy llamativo, con un arma llamada Nouliths compuesta por una suerte de cuatro kunais de trabajado diseño y manipulados por eter que puede lanzar rayos a sus oponentes. Tanto el Sage como el Reaper no necesitan una clase en concreto para hacernos con ellos, tan solo adquirir la expansión Endwalker y un personaje de nivel 70, el mismo con el que comenzarán ambas clases.

Hubo más oficios que nos llamaron la atención como el Paladín, Summoner, Astrologian, White Mage o Monk. El primero ha recibido algún que otro ajuste, sobre todo en su habilidad Confiteor, que ahora es una habilidad final con cuatro variaciones a cada cual más poderosa y, por supuesto, más espectacular que la anterior. El segundo ha recibido un reajuste total eliminando las habilidades de daño en el tiempo y centrando su poder en las invocaciones principales (Garuda, Titán, Ifrit, Bahamut y Phoenix). Al usar alguna de ellas se desbloquean hasta cuatro ataques exclusivos dependiendo de la invocación utilizada.

Otro que ha recibido un ajuste completo o rework como se suele decir en la jerga de FFXIV es el Astrologian. Su sistema de cartas es ahora más sencillo y afecta únicamente al jugador pero sigue siendo capaz de proporcionar beneficios útiles al grupo con otras habilidades. También se ha eliminado su estancia de escudos. La clase White Mage nos ha sorprendido muchísimo por la potencia que tienen ahora sus hechizos de curación. A nivel alto tiene la capacidad de invocar un tótem que es capaz de curar hasta en cinco ocasiones cada vez que un aliado recibe un daño, y la cifra sanada es extremadamente alta. Al mismo tiempo se han potenciado algunas de sus habilidades antiguas por lo que está llamado a continuar siendo el sanador principal del juego.

Para el Monk han arreglado aquello que ya intentaron mejorar en Shadowbringers y ahora puede asestar golpes más poderosos realizando combos. No es un cambio tan impresionante como los atrás mencionados pero ahora es muy cómodo jugar con él, aunque no sea una clase demasiado querida.

Las demás clases también han recibido cambios en algunas de sus habilidades, retocado su poder o añadido otras nuevas, fruto obvio de subir el límite de niveles a 90. Un ejemplo de ello es el Scholar, que añade una habilidad que permite al grupo correr a más velocidad durante unos segundos y que ha servido para llenar de memes las redes sociales debido al cabreo de los usuarios que juegan esta clase habitualmente.

The Tower of Zot, una de las nuevas mazmorras

Por último pudimos probar The Tower of Zot, una de las mazmorras de los primeros compases de la aventura tanto en grupo como en solitario, utilizando para esto último el nuevo sistema Trust de Endwalker. Se trata de una mazmorra de aspecto lúgubre y algo descafeinada formada por tres jefes. No sorprende demasiado aunque es cierto que las mazmorras de Final Fantasy XIV suelen mejorar en lo artístico y jugable conforme vayamos avanzando en la aventura. Recuerda mucho al interior de un estómago, está llena de garras y en ella habitan robots y criaturas de aspecto extraño. Al inicio de la mazmorra algunos de los NPC más importantes del juego toman un camino alternativo al del jugador, por lo que podemos esperar —o deseamos— que en una dificultad mayor tomemos ese camino.

En ella nos enfrentamos a las Magus Sister quienes serán también enemigas a batir en un nuevo combate Trial. Por separado no son jefas extremadamente difíciles —aunque alguna tenga su aquél— pero en el enfrentamiento final debemos batir a las tres al mismo tiempo y la batalla puede complicarse cuando cada una hace su habilidad especial.

Algo que nos ha gustado especialmente, aunque pueda jugar en contra en un futuro, es que completar la mazmorra con Trusts nos ha parecido algo lento pero muy sencillo. La inteligencia artificial de los NPC funciona a la perfección y son capaces de curar efectivamente o de alejarse del daño en área con prontitud. No tuvimos ningún problema al completar The Tower of Zot de este modo pero sí con los compañeros de Vandal, 3D Juegos y un periodista de habla francesa que nos acompañó amablemente. No por nada, si no porque deja en evidencia que el sistema Trust es extremadamente potente cuando los NPC realizan su trabajo. Eliminando la equis de esta ecuación nos deja a nosotros, los humanos, como lo que éramos; novatos en una mazmorra de la que no sabemos nada y de la que aprender a base de ensayo y error.

Lo que no pudimos ver...

Naoki Yoshida ya nos adelantó que Endwalker era mejor y más grande que Shadowbringers en lo que ha contenido se refiere. Lo arriba citado, además de descubrir nuevos enemigos, luchar por sus escenarios, realizar FATEs o cazar enemigos élite, es todo lo que pudimos ver, pero hay mucho más en espera. En la próxima expansión veremos nuevos Trials —Anima es uno de ellos—, más mazmorras, dos nuevas bandas para 8 y 24 jugadores (Pandaemonium y Myths of the Realm, inspirada en Los Doce), cuatro nuevas zonas —una de ellas la Luna— y una segunda tribu que conocer (más otra que reside en la Luna); los Loporrits.

Pero hay mucho más. Nuevos modos de dificultad para las batallas de grupo, se agregan nuevas recetas para los oficios de fabricación, se añade un nuevo Data Center para Oceania y una forma de viajar entre ellos, y algo que a veces se pasa demasiado por alto; Island Sanctuary.

Se sabe poco de esta isla pero será un contenido casual inspirado en Animal Crossing donde los jugadores puedan relajarse cultivando verduras en su propia huerta, criando animales y relajándose. Al mismo tiempo los usuarios podrán ampliar su propia parcela o soltar a sus mascotas en ellas, algo que muchos jugadores demandaban a la empresa pero que con el sistema actual de housing no se podía llevar a cabo.

Island Sanctuary lleva cerca de dos años en desarrollo y su lanzamiento estaba previsto para mediados de Shadowbringers, pero el sistema necesitaba pulirse un poco más y decidieron esperar al lanzamiento de Endwalker para incluirlo en el juego. Y de paso, explotar aún más el potencial de este nuevo modo de juego.

Impresiones de Endwalker

Lo que hemos podido probar de Final Fantasy XIV: Endwalker nos ha dejado con un muy buen sabor de boca. El equipo creativo está siguiendo la misma línea que en anteriores expansiones en lo referente al diseño de escenarios y banda sonora y por otra parte promete ser una de las historias más interesantes de todas las que se han contado hasta el momento. Y lo tiene difícil, porque Heavensward fue la primera muestra de lo que podía dar de sí el equipo y Shadowbringers el punto cúlmen.

Endwalker lo tiene todo, al menos por ahora, para dar un golpe sobre la mesa y reafirmar e incluso engordar su base de jugadores el 23 de noviembre. La expectación que provoca conocer por fin cómo acaba la historia comenzada en A Realm Reborn y la genialidad de dar paso a una nueva trama a pocos meses del lanzamiento de Endwalker es una jugada maestra que pocos mmorpg se han atrevido a hacer. Con ello, Naoki Yoshida y su equipo se aseguran que los jugadores quieran jugar durante toda la expansión mientras elucubran qué puede ocurrir cuando la historia de Hydaelyn y Zodiark se termine.

Como apunte final, Yoshida nos pidió que mencionáramos en este artículo su agradecimiento a todos los jugadores y medios por la cordialidad y paciencia que hemos tenido durante la pandemia del pasado año. El equipo ha trabajado contra viento y marea con muchas trabas de por medio para hacer de Endwalker lo mejor posible en los tiempos que corren. Tokyo, como la mayoría de ciudades del mundo, estuvo confinada y el desarrollo de Endwalker fue más duro que el de ningún otro producto en el que hubieran trabajado. Slack y otras herramientas de las que hacía uso el equipo aliviaron un poco el problema de no trabajar en la oficina pero para Yoshida, que no es amigo de usar estas herramientas, se le hacía muy difícil no poder ver a sus compañeros, escuchar sus dudas de primera mano o ver el trabajo por sí mismo en sus oficinas de Square Enix.

Ahora que vosotros, Guerreros de la Luz, sabéis algo más de lo que os espera en Final Fantasy XIV: Endwalker, ¿qué esperáis con más ganas de la próxima expansión?

Final Fantasy XIV: Endwalker

Final Fantasy XIV: Endwalker es una nueva expansión del MMORPG de Square Enix para PC, PlayStation 4 y PlayStation 5 que cierra el arco iniciado con A Realm Reborn y abre nuevas aventuras; en esta ocasión, los Guerreros de la Luz tendrán que viajar hasta los confines de Hydaelyn e incluso a la Luna.

Final Fantasy XIV: Endwalker