Crash Bandicoot 4: It's About Time
Crash Bandicoot 4: It's About Time
Carátula de Crash Bandicoot 4: It's About Time

Crash Bandicoot 4: It’s About Time, Análisis Nintendo Switch: un port ejemplar

Evaluamos todos los aspectos del trabajo de conversión de Toys for Bob, con las virtudes y defectos de la esperada versión de Nintendo Switch.

Cuando Activision anunció Crash Bandicoot 4: It’s About Time el pasado año los amantes de la saga del marsupial tuvieron motivos para ilusionarse, no dejaba de ser toda una declaración de intenciones: la primera entrega numerada de Crash en más veinte años. Esta vez, lejos de Naughty Dog, pero cerca de un estudio que conocía a la perfección el género de los plataformas tras la saga Skylanders y las versiones de Nintendo Switch de las trilogías remasterizadas del propio personaje y Spyro unos años antes.

Toys for Bob nos dejó claro que este cuarto episodio es una cita ineludible para los seguidores tanto de la serie como del género; así que, cuando se anunció que la versión de Nintendo Switch iba a ser una realidad este mes de marzo de 2021, esa ilusión inicial regresó intacta. Y sí, estamos de enhorabuena: Toys for Bob ha hecho un port modélico de Crash Bandicoot 4: It’s About Time en Nintendo Switch.

Crash Bandicoot 4: It’s About Time
Crash Bandicoot 4: It’s About Time

Si quieres conocer más acerca de Crash Bandicoot 4: It’s About Time, recomendamos leer el análisis original, donde profundizamos sobre todos los aspectos del juego.

Sacrificios y recortes con un resultado de notable alto

Entendemos que si estás leyendo este análisis es porque quieres saber qué tal está el port de Crash Bandicoot 4: It’s About Time en Nintendo Switch; sobre todo después de los trabajos de adaptación de tanto Crash Bandicoot N. Sane Trilogy, Spyro Reignited Trilogy y Crash Team Racing: Nitro-Fueled, cuyas conversiones se quedaron en el notable, con sacrificios, sobre todo el modo portátil. No nos engañemos: el gran atractivo de estas adaptaciones a la consola híbrida es la posibilidad de jugarlos en portátil. Ahora bien, no todo vale. No es del agrado de nadie disfrutar de estos grandes títulos en resoluciones que caen hasta los 540p, porque eso está por debajo de los estándares que puede ofrecer la consola (720p); así que es justo esperar que se alcance sencillamente esa fidelidad visual.

Esta edición lo consigue, pero no siempre. Permitidnos explicaros cómo ha sido nuestra experiencia revisitando este cuarto episodio canónico de la serie, un auténtico imprescindible del género que se supo legítimamente capacitado para llevar el cuatro en su nombre.

Crash Bandicoot 4: It’s About Time
Captura del juego en modo portátil; la sensación de tener una malla en pantalla es menos apreciable que en anteriores ports de Crash y Spyro.

Unreal Engine, un motor complejo de dominar en Nintendo Switch

No vamos a relatar de nuevo las virtudes de esta gran obra, que son muchas, sobre todo para quienes ansíen un reto mayúsculo a la hora de alcanzar más allá del 100%: hay contenido a raudales. Toys for Bob hizo un trabajo impecable a la hora de diseñar niveles, aprovechar el uso de las nuevas mecánicas derivadas de las máscaras cuánticas y el game feel del movimiento de tanto Crash como Coco y el resto de personajes jugables. Este port es, en ese sentido, intachable. El control es exactamente el mismo; de hecho, hemos jugado varios niveles en PS4 —versión que pudimos analizar originalmente— y en Nintendo Switch de seguido para comprobar si había algún tipo de cambio en la velocidad o el ritmo de las pantallas. Pero no, es igual. Quien se haga con Crash Bandicoot 4: It’s About Time y esté dudando entre si hacerlo en PS4, Xbox One o Nintendo Switch, debe valorar más aspectos técnicos o el mando con el que se sienta más cómodo o el sistema operativo; no hay cambios en sus niveles, objetos ni extras. Las diferencias vienen en el plano técnico, que son aspectos importantes hoy día a la hora de juzgar un título, especialmente de valoración preceptiva cuando se trata de evaluar un port.

Para realizar este análisis hemos utilizado dos consolas: una Nintendo Switch estándar (en modo TV y en modo portátil) y una Nintendo Switch Lite. Quienes tengáis varias consolas de la familia, sea por la circunstancia que sea, podéis guardar vuestro progreso en la nube y continuar allá donde lo dejasteis (con Nintendo Switch Online). El objetivo no ha sido otro que analizar el rendimiento en toda situación posible y en niveles muy distintos entre sí, con mayor o menor carga de información en pantalla, y poner así a prueba esta adaptación que, insistimos, es muy buena. Gran trabajo de parte de Toys for Bob, con un port que es ostensiblemente mejor que el conseguido con Crash Bandicoot N. Sane Trilogy y Spyro Reignited Trilogy.

Es algo que salta a la vista. En modo TV, la resolución es de 720p, sin caídas, con 30 FPS (en PS5 y Xbox Series X|S aumenta hasta los 60 FPS en resolución 4K; en PS4 Pro y Xbox One X a 60 FPS en 1080p) muy sólidos, sin apenas caídas salvo en casos muy puntuales —lianas, perspectivas con mucha distancia de dibujado…— y apenas inapreciables, la verdad. Ahora bien, en modo portátil la calidad de imagen acusa los mismos problemas que otros videojuegos para Nintendo Switch basados en el motor Unreal Engine, como Fortnite: Battle Royale, Yoshi’s Crafted World, Rime, Octopath Traveler, Bravely Default II o The Legend of Zelda: Link’s Awakening: momentos donde la imagen se ve algo desenfocada, borrosa.

Al jugar en modo TV y sacar la Nintendo Switch del dock, hemos notado esa caída en la fidelidad visual, pero la sensación de tener una malla delante de nuestros ojos se ha reducido enormemente. Por mucho que acerquemos los ojos a la pantalla, apenas se nota que cae la resolución; que queda entre 540p y 720p. La interfaz, elementos del HUD y momentos concretos de los niveles sí lucen cerca del HD, pero esa resolución dinámica en modo portátil se aprecia en gran medida cuando subimos en zonas sobre raíles (donde el fondo de la pantalla queda totalmente desenfocado, como en el port de Crash Team Racing Nitro-Fueled) u otras situaciones donde vamos a gran velocidad y se produce, por tanto, mucho movimiento en pantalla. Al margen de esos sacrificios en la profundidad de campo o el detalle de texturas como el agua, también reducida, la iluminación general es muy buena tanto en modo TV como en modo portátil.

En lo relativo al control, recomendamos jugar con un Nintendo Switch Pro Controller en televisor; principalmente por la presencia de una cruceta. En modo portátil, si bien los Joy-Con no son los controles más ergonómicos para este género, sí se defiende con soltura y, afortunadamente, no hemos notado nada de input-lag.

¿Se diferencia mucho la versión de Nintendo Switch respecto a la de PS4?

Otro apunte que nos gustaría destacar es que, cara a cara, la principal diferencia visual entre Crash Bandicoot 4: It’s About Time para PS4 y Nintendo Switch es la temperatura del color. Para que os hagáis una idea, en la plataforma de Sony hay una mayor capacidad de iluminación de texturas, de forma que los colores no son planos, tienen más matices, más efectos lumínicos y hay más blancos, que impactan directamente con los modelados para dar una mayor sensación de viveza. En Nintendo Switch, al igual que pasó con la trilogía de Crash, se ha optado por colores más cálidos y sombras reducidas. De hecho, es muy sensible el naranja del protagonista, más rojizo de lo normal. ¿Es esto malo? En absoluto; de hecho, lo normal es no darnos cuenta prácticamente de estas diferencias porque Toys for Bob lo ha camuflado muy bien. Las animaciones son fluidas, el contraste es bueno y a saturación de las texturas es la justa y necesaria para evitar que notemos esa bajada de resolución o detalle en cada elemento del escenario. Que el agua sea algo más realista no nos parece un aspecto necesariamente negativo, pues se ha recortado de ahí para permitir que la jugabilidad sea más fluida y el resto de elementos en pantalla gocen de una mayor intensidad.

No es solo que Crash Bandicoot 4: It’s About Time para Nintendo Switch sea un mejor port que las anteriores aventuras del dragón morado o el propio marsupial, es que se han aprovechado mejor las herramientas para ganar en rendimiento y calidad visual. Con todo, si ya lo tienes en otra plataforma y no valoras la portabilidad, no merece la pena que lo compres de nuevo.

¿Qué tal se siente Crash Bandicoot 4: It’s About Time en Nintendo Switch Lite?

Nuestra experiencia con Nintendo Switch Lite es sorprendentemente buena. Al ser una pantalla de menor tamaño (5,5” en vez de las 6,2” de diagonal del modelo estándar), la densidad de píxeles por pulgada es menor. Con todo, esas caídas de resolución se acusan mucho menos y la sensación de malla desaparece casi por completo. Los botones de la consola son más pequeños, pero el hecho de ganar en el camino una cruceta direccional permite que los amantes del D-Pad de toda la vida tengan aquí una solución idónea para este tipo de experiencias. Nada que reseñar respecto al modo portátil de Nintendo Switch: misma tecnología de pantalla y, por tanto, misma intensidad de color y una batería que al cabo de dos horas de partida nos dejaba todavía un 29% de batería.

CONCLUSIÓN

La llegada de Crash Bandicoot 4: It’s About Time a Nintendo Switch es una buena noticia. No tanto por el juego en sí, imprescindible para amantes de la saga o cualquier seguidor del género de los plataformas tridimensionales, sino por el trato que se ha dado a esta versión. Tal como hemos comentado, hay sacrificios en la calidad de imagen (sombras, detalle en texturas, 30 FPS…) y en resolución, sobre todo en modo portátil, pero es aquí donde mejora respecto a las trilogías de Crash y Spyro, cuyo rendimiento se resentía sensiblemente. Esta vez se pierde menos en el camino y se gana un port ejemplar sobre el que muchos otros estudios deberían mirarse. Cualquiera que quiera llevarse el cuarto episodio de la saga en la mochila ha de saber que esta conversión ha tenido mucho trabajo y dedicación; un port más que notable.

LO MEJOR

  • Un port muy mejorado respecto a Crash Bandicoot N. Sane Trilogy
  • Sigue siendo un plataformas 3D espectacular: diseño de niveles, contenido…
  • Rendimiento robusto en portátil, a pesar de los sacrificios

LO PEOR

  • El desenfoque en situaciones de mucho movimiento en pantalla
  • Caídas de resolución: no alcanza los 720p en modo portátil
  • Si ya lo tienes y no te interesa el modo portátil, no merece la pena
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.