Cazadores de Lore

Aloy, Horizon Zero Dawn: de paria a heroína icónica

Repasamos el perfil de Aloy, la protagonista de Horizon Forbidden West que nos conquistó en 2017 con el último gran éxito hasta la fecha de Guerrilla Games.

Nota: como todos los "cazadores de lore", este reportaje puede contener spoilers sobre Horizon y su protagonista.

“Creo que es realmente difícil diseñar un personaje icónico. Puedes tener la esperanza de que lo sea, pero no es algo así como decir ‘ok, ya está. Ponle un sello. Es icónico ahora”. Jan Bart Van Beek, director de arte de Guerrilla Games, lo sabe muy bien. Crear buenos videojuegos y protagonistas trascendentes no es nada sencillo, y Horizon Zero Dawn es el mejor ejemplo de ello. Se trata de un título exclusivo de PS4 que tardó en desarrollarse nada más y nada menos que siete años, de los que una parte considerable de tiempo fue destinado a la concepción y construcción de Aloy. Pero todo esfuerzo tiene su recompensa: un éxito rotundo en lo que tanto al videojuego como al personaje se refiere. A falta de la información que nos pueda aportar Horizon Forbidden West, la secuela del juego original para PS5, en 2021, hoy intentamos homenajear a esta heroína que nos sorprendió y cautivó con su historia y su manera de ser.

De Killzone a Horizon Zero Dawn

Lanzado en 2017 para PS4, Horizon Zero Dawn fue un punto y aparte en el currículum de Guerrilla Games. Durante más de una década, el estudio se centró en el desarrollo de la saga Killzone, una notable serie de juegos lineales del género shooter que dio bastantes alegrías a sus creadores. Sin embargo, como suele ocurrir en estos casos, el agotamiento creativo apareció en el estudio a mediados de 2010, provocando que a Hermen Hulst, antiguo director de Guerrilla Games, y a su equipo se les ocurriese la idea de embarcarse en un nuevo proyecto, algo totalmente diferente a Killzone. Así nació Horizon Zero Dawn.

«La organización de nuestra compañía es plana. Por este motivo, vemos a todos como iguales. La igualdad es un valor muy importante en la sociedad holandesa», explica Angie Smets, productora ejecutiva del juego, en un documental creado por Noclip. Además, era importante que todo el mundo sintiera pasión por el nuevo proyecto, pues, en palabras de Guerrilla Games, sería en lo que trabajaría durante los próximos cinco o diez años. Por todo ello, la compañía pidió a todos y cada uno de sus trabajadores que hicieran sus propias propuestas sobre lo siguiente que les gustaría desarrollar. Tras pasar por un proceso de selección de ideas bastante laborioso, en el que tuvieron que revisar más de cuarenta durante una gran cantidad de semanas, el estudio se decantó por la idea de Jan Bart Van Beek, que ya incluía tanto a Aloy como a su universo.

Que Horizon Zero Dawn fuese un juego de acción RPG de mundo abierto ya estaba también en la mente del desarrollador de los Países Bajos y es algo que, como bien sabemos, no cambió. Sin embargo, muchas otras ideas del juego fueron descartadas durante su desarrollo: modo cooperativo con otro jugador, la existencia de una ciudad troncal, predominancia de máquinas militares industriales… Por supuesto, Aloy también pasó por un proceso de creación similar en el que, como veremos a continuación, influyeron algunas de las decisiones que se tomaron sobre el juego. Pero, primero, empecemos por el principio.

La tribu Nora: un factor determinante

Si queremos entender a Aloy, es necesario conocer primero a su tribu: los Nora. Tal y como explica el libro de arte de Horizon Zero Dawn, los Nora son cazadores y recolectores solitarios que viven en Tierra Sagrada, zona que cubre porciones de las Montañas Rocosas de Colorado. Constituyen una sociedad matriarcal que sigue una religión en la que lo más importante es la maternidad y la crianza de los hijos. La tribu está formada por cazadores y guerreros que protegen sus aldeas, incluida la más importante: Corazón de madre.

Dirigidos por un consejo de matriarcas, tanto hombres como mujeres cumplen el papel de valientes, que consiste en proteger las tierras tribales y cazar animales o máquinas. Aunque es la tribu que mejor maneja el arco, puede llegar a utilizar la fuerza bruta para expulsar a los intrusos si es necesario. Lo más importante es que una de sus leyendas sostiene que las ruinas del Mundo Metálico están contaminadas y corrompidas por la avaricia de quienes habitaban ahí hace miles de años, por lo que explorarlas es romper el más sagrado de los tabúes. Por ello, quienes lo hacen pueden llegar a ser exiliados para siempre.

La historia de nuestra protagonista está ligada a esta tribu. Nacida en una cueva, Aloy es criada como una paria por una persona marginada llamada Rost. Al tratarse de una tribu matriarcal, Aloy es despreciada por el resto de los Nora, pues carece de madre. Uno de los muchos desprecios que sufre durante su infancia hace que descubra unas ruinas metálicas en las que encuentra un Foco, un dispositivo que revela información sobre el mundo de los Antiguos. Rost le explica que si quiere saber quién fue su madre, puede realizar una prueba al alcanzar la mayoría de edad. Al ser adiestrada para ganarla, Aloy pasa la prueba, pero, finalmente y como bien sabemos ya, son otras las circunstancias las que hacen que se embarque en la aventura de su vida para descubrir la verdad sobre su pasado.

Aloy y Horizon Zero Dawn: uno solo

Como decíamos antes, muchas de las decisiones que se tomaron sobre el juego cambiaron diferentes aspectos de Aloy, pero lo cierto es que también sucedió a la inversa. “Al principio, Aloy cabalgaba en un caballo hasta que llegó John González. Echó un vistazo al mundo que estábamos creando y dejó claro que Aloy tenía que ser aún más especial. Los robots se estaban convirtiendo en peligrosos, ya no estaban domesticados, así que lo que propuso es el Foco, y con ello, que los caballos desaparecieran. Sería la única persona en el mundo capaz de hackear un robot y cabalgarlo, y eso es lo que la haría única”, explicó Angie Smets en Gamelab.

Durante el desarrollo de la saga Killzone, Guerrilla Games no necesitaba tener departamentos de narrativa y de misiones, pues para dicha saga no era realmente necesario. Por este motivo, y debido a la importancia que adquieren dichos apartados en juegos del género RPG, el estudio vio la necesidad de tener dos departamentos dedicados. En ese momento, John González, conocido por su trabajo en la narrativa de juegos como Fallout: New Vegas, fue contratado para encargarse de escribir la historia de Horizon Zero Dawn.

“En un juego de Fallout, todo es impersonal para ti como jugador. Todo trata sobre el universo del juego en cuestión, no es tu historia necesariamente. En cambio, en Horizon Zero Dawn, todo lo que averiguas sobre el mundo antiguo, sobre todo en la misión principal, es directamente relevante para la historia de Aloy”, declaró John González al equipo de Noclip en el mismo documental. A mitad del desarrollo del juego aproximadamente, González cambió algunos aspectos del juego relacionados, sobre todo, con las misiones, pero que incidían directamente sobre la creación de Aloy como personaje. Sin embargo, cabe destacar que, aunque fue una figura clave durante el desarrollo tanto del juego como de nuestra protagonista, otras personas también influyeron en su creación.

“Había varios problemas con Aloy como personaje. Inicialmente, era mucho más joven de lo que acabó siendo. Tenía un poco de princesa Disney, una casi perfección. Esa es una de las razones por las que es genial hacer estas pruebas con más gente, conseguir nuevos puntos de vista. Trabajamos durante dos años en Aloy, en todo: el pelo, la indumentaria... Recuerdo un vídeo de uno de estos debates, y alguien dijo ‘Creo que es fantástica, parece un personaje muy fuerte, pero ¿cómo de creíble es que una chica tan joven sea tan perfecta y capaz de derribar estos dinosaurios robóticos?’. Fue un buen punto, así que la hicimos mayor, más dura y con la voz más grave, gracias a Ashley Burch, una gran actriz de doblaje”, explicó también Angie Smets en Gamelab.

Tal y como explica el libro de arte, Aloy es habilidosa, inteligente, estratégica y ágil, en concordancia con el concepto del juego, influenciado por la historia de David y Goliat: el jugador caza inteligentemente máquinas, en vez de usar la fuerza bruta. Pero es el contexto en el que vive y nuestras decisiones como jugadores en los puntos críticos del juego lo que determinan sus acciones y su manera de reaccionar. Al carecer de madre en una tribu en la que la figura maternal es tan importante, Aloy crece marginada. Lejos de lo que pueda parecer de primeras, eso no provoca que sea una persona cerrada, tímida o egoísta, sino más bien todo lo contrario. Desde el momento que realiza La Prueba demuestra ser una persona considerada, que no duda ni un solo segundo en ayudar a todo aquel que lo necesite. Aunque eso no significa que no pueda ser sarcástica con aquellas personas que no le caigan bien. De hecho, lo es.

A pesar de crecer como una paria, Rost, quien es fiel a las tradiciones y leyes de Los Nora, le enseña las técnicas de artesanía y caza de la tribu. Como forastera, Aloy aprende dichas técnicas, pero las utiliza a su manera. Así, Guerrilla Games remarca cómo nuestra protagonista es única, también en su aspecto: desde los atuendos tribales de los que dispone, que están diseñados para ser prácticos y ofrecer agilidad y protección, hasta el pelo, elemento que ayuda a diferenciarla del resto de personajes. “Consideramos cuidadosamente la manera en que la forma y el movimiento del cabello, combinados con los gestos y el rostro, podrían utilizarse para acentuar la expresividad de Aloy. Queríamos asegurarnos de que fuera inmediatamente identificable, independientemente de lo que llevara puesto, por lo que su cabello se convirtió en un motivo clave que se mantuvo constante en todos sus conjuntos”, explica Ilya Golitsyn, senior concept artist del juego.

Además, como hemos visto en numerosas ocasiones, con Joel de The Last of Us recientemente, los personajes terminan siendo lo que son gracias a las interpretaciones de los actores. Aunque el caso de Aloy es, sin duda, uno de los más interesantes, pues fueron tres mujeres diferentes las que dieron vida a nuestra protagonista y no tan solo una como suele ocurrir: Hannah Hoekstra, actriz holandesa conocida por su papel en The Fury, prestó su rostro; Ashley Burch, actriz y cantante conocida por interpretar a Tina Chiquitina de Borderlands y a Chloe Price de Life is Strange, que inspiró con su interpretación de voz a John González para escribir; y una especialista en parkour de la que no conocemos su nombre, pero sí sabemos que es la responsable de los movimientos.

Un icono inesperado

Aloy es un personaje que en los primeros bocetos de arte ya parecía que salía del papel, tal y como explica Hermen Hulst en un vídeo de PlayStation. Parece que tenga vida propia. Que sea una persona de verdad y que por ello trascienda como personaje de un videojuego hasta convertirse en un icono, lo que, como ha explicado el estudio, no fue algo intencionado. “No podría decir que lo establecimos como un objetivo para este proyecto. Recibimos muchas preguntas del tipo: ‘¿no consideraste tener un personaje masculino? ¿Es inteligente hacer eso comercialmente hablando?’ La respuesta honesta es que nunca consideramos no tenerla como un personaje femenino. Además, con franqueza, realmente no nos propusimos que fuera una protagonista femenina fuerte porque, a menudo, las protagonistas femeninas deben ser fuertes, y Aloy sufre a veces. Queríamos que fuera fundamentalmente humana. Como seres humanos podemos ser realmente fuertes, pero a veces también débiles”.

Intencionado o no, Aloy ya es un icono de los videojuegos en general y de PlayStation en particular. Su historia, su forma de ser y sus hazañas se han ganado el corazón de los jugadores y probablemente vuelvan a hacerlo cuando nuestra protagonista regrese con Horizon Forbidden West en, previsiblemente, 2021. El que es ya uno de los juegos más esperados de la nueva generación promete ofrecernos un mundo mucho más detallado e increíble que el de su predecesor y lo que es más importante: una misión que hará que Aloy descubra misterios y secretos que cambiarán su vida para siempre. Su historia, nuestra historia, continuará muy pronto.