Assetto Corsa Competizione
Assetto Corsa Competizione
Carátula de Assetto Corsa Competizione

Assetto Corsa Competizione, análisis Xbox One

Xbox One y PS4 reciben la adaptación de Assetto Corsa Competizione, el videojuego oficial de la GT World Challenge. Un port bastante pobre a todas luces.

Si bien es cierto que existen multitud de títulos que abordan el género de la conducción, pocos son los que se recrean en reflejar el manejo exacto de los bólidos a los que nos subimos. Así, a bote pronto, podríamos hablar de Gran Turismo o el mejor todavía —en este terreno— Project Cars 2. Más allá de estos candidatos, haberlos lolailos, pero no están todo lo pulidos en sus diferentes apartados como los ambos citados.

Ahora y tras un tiempo cocinándose en los fogones del estudio d3t, llega Assetto Corsa Competizione a Xbox One y a PlayStation 4, siendo el texto que váis a leer a continuación el análisis dedicado a la primera plataforma. ¡Arrancamos motores!

Un poco de historia

Assetto Corsa Competizione se lanzó en mayo de 2019 para ordenadores. En él se recoge la competición oficial de la Blancpain GT Series, ahora renombrada a GT World Challenge. Estamos hablando de un videojuego bastante recortado en contenido con respecto al juego madre, Assetto Corsa, pero no necesita del mismo para ser ejecutado. Es decir, es un título nuevo, no una expansión o un contenido descargable.

Nuestro compañero Alejandro Castillo os pudo hablar de él hace un año en el siguiente texto por lo que básicamente todo lo que allí explicara en su momento puede recogerse en esta versión pero con bastantes diferencias en lo técnico que más adelante os contaremos. La principal baza del videojuego es, sin duda, su perfecta sintonía con respecto a los vehículos que contiene el programa. La simulación es una delicia y junto con el escaneado por láser de los circuitos cuesta mucho encontrarle peros a las sensaciones que vivimos en el asfalto. En contrapartida, por desgracia, no vamos a ver nada más allá de lo que recoge la GT World Challenge por lo que, en contenido, no hay mucha más diversión de la que el campeonato puede ofrecer.

El competitivo online, tal y como ocurría con la versión para ordenadores, sigue siendo igual de extraño y lastrando los problemas que comentábamos en su análisis por lo que los responsables poco o nada han hecho por mejorar este apartado. Es una pena porque un buen título de simulación con un online bien construido es la base de este género, con constantes piques, mucha deportividad y neumáticos gastados hasta lograr batir el tiempo de tu rival.

Un desastre

Ahora bien, ¿las sensaciones arriba nombradas se trasladan a la perfección en consolas? Decididamente, no. Y lo es por varios motivos. Si jugamos con mando no dista mucho de los controles que podemos ver en otros juegos. Está claro que la sensibilidad no es la mejor y que el control, al final, es un poco más limitado que si jugamos con un volante, la opción lógica si queremos disfrutar de un simulador de conducción, pero se puede jugar con matices. ¿Y con volante? Aquí la cosa cambia y las razones son varias; input lag y configuración horrorosa.

Si decides añadir un volante como periférico para disfrutar de Assetto Corsa Competizione ármate de nervios desde el mismo momento en el que enchufas el USB porque vas a tener problemas en todas sus áreas de configuración. Puede o no detectarte el volante, los botones, no salvar tu configuración o ir, directamente, desastrosamente mal. Cuando lo hayas configurado toca saltar a la pista y comprobar que el input lag que hay desde que giras el volante hasta que se refleja en pantalla es enorme. O lo que es lo mismo, tu coche tardará un par de segundos en obedecerte lo que hace que sea injugable.

Un título de conducción realista sin volante es un título del que deberíamos alejarnos a poco que nos guste la fidelidad por lo que solo nos queda disfrutar de él mediante el uso de un mando de control. El problema, además del expuesto unos párrafos más arriba, es que la parte técnica no ayuda en ningún momento.

Nos referimos a la pésima conversión que ha hecho d3t con la versión de consolas donde no solo se ha recortado en lo visual si no también en rendimiento. Se sobreentiende que gráficamente esté un peldaño más abajo que su homónimo en PC, que se haya sacrificado calidad en texturas, que los escenarios estén algo vacíos o que la distancia de visión sea un tanto regulera… si eso significa que el juego vaya a 60fps constantes. Y como podéis esperar tras estas líneas, no es así. El videojuego funciona a una resolución 900p en Xbox One (a 1080p en PS4) con opción a 4K nativo si jugamos en una Xbox One X (1800p reescalado en PS4 Pro) pero todas las versiones a 30fps. El problema, que ya de por si los citados bajan un poco el hype, es que no son nada estables y adolece de framepacing por lo que la experiencia de juego es horrorosa. Ahora súmale este problema a los controles disponibles y el resultado da más miedo que Brian Hugh Warner en un escenario.

No existe un menú en el que podamos elegir rendimiento o calidad, ni en consolas bases ni en las vitaminadas por lo que es una enorme decepción en lo técnico fruto de la desidia de la compañía encargada del port a consolas, d3t, quién también lleva bajo sus hombros la conversión a consolas de Mafia II: Definitive Edition o Shenmue I&II.

¿Recomendable o no?

No todo el mundo cuenta con un ordenador a la última y a pesar de que Assetto Corsa Competizione en PC tiene requisitos muy bajos para acceder a su mínima configuración lo cierto es que no se disfruta tanto como con los gráficos al máximo. No obstante si ponemos en la balanza la versión para ordenador junto a la de consolas la paliza que reciben las segundas con respecto a la original es de órdago; merece la pena jugar con gráficos algo más bajos —dependiendo de tu ordenador, claro— que a crisparte por su control en sobremesa.

Es por ello que si tenéis opción a correr Assetto Corsa Competizione en vuestra máquina de trabajo habitual, lo hagáis allí. Si por el contrario contáis con una de esas llamadas “tostadoras”, no queda otra que acostumbrarte al control de PlayStation 4 o Xbox One y sufrir sus recortes. No sabemos si corregirán el tema de la estabilidad en imágenes mediante futuras actualizaciones así que solo queda cruzar los dedos y rezar para que así sea y, con suerte, eliminar una de sus problemáticas en consolas.

CONCLUSIÓN

A menos que seas un forofo del género de la simulación y tu objetivo sea coleccionar todos los productos dirigidos de esta temática a consolas, huye de él mientras puedas. Es disfrutable, por supuesto, pero no vivirás la mejor experiencia de simulación posible por culpa del framepacing o del retardo en los controles utilizando un volante, que es la gracia de este producto. La conversión es bastante pobre y los recursos gráficos sólo están dirigidos al modelado de los propios vehículos afeando un tanto el resto. Además el contenido no es muy grande por lo que el aburrimiento llamará a tu puerta rápido al no contar con un multijugador online competente.

LO MEJOR

  • Licencia oficial de GT World Challenge.
  • El realismo en la simulación.

LO PEOR

  • Port a consolas bastante pobre.
  • 900p y 30fps con framepacing muy molesto.
  • Poco contenido jugable.
  • El control con volante es un desastre, con mucho retardo.
  • Coches bien modelados pero escenarios vacíos y con problemas de carga.
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.