Impresiones

Animal Crossing: New Horizons: de isla desierta a construir un auténtico pueblo

Asistimos a un evento donde comprobamos cómo llega a evolucionar nuestra isla desde sus inicios al cabo de unas semanas e incluso un mes.

El lanzamiento de una nueva entrega de Animal Crossing es algo que solo podemos vivir una vez cada generación, casi cada década. Estamos, por tanto, ante un momento especial, uno que nos traslada inmediatamente a tiempos remotos, cuando quizá nuestras vidas eran muy diferentes a lo que son ahora. Lejos quedan los 2013, 2008, 2005 o incluso 2003, fechas grabadas a fuego en la memoria de quienes llevan inmersos en este universo desde sus inicios; pero es el momento de abordar una nueva aventura y comprobar qué se avista más allá de esos horizontes. Ya hemos jugado a Animal Crossing: New Horizons.

Un día, una semana, un mes

Nintendo España ha llevado a cabo un evento en Madrid para presentar, de forma comprimida, lo que podremos encontrarnos al cabo de un par de días en nuestra isla desierta; lo que habremos avanzado tras un par de semanas y, finalmente, en qué se habrán convertido esas hectáreas cuando haya pasado algo más de un mes. Evolución, al fin y al cabo, y sensación de progreso.

Como podéis imaginar, son más las restricciones y aspectos de los que no os podemos hablar de los que sí; pero es esa también la gracia de cada nueva iteración de Animal Crossing: descubrir los desconocido. Arruinar sorpresas en forma de contenido, mecánicas que no dejan de ser añadidos de calidad de vida o destapar ahora o en el análisis aquello que más nos está gustando sería un grave error.

Porque Animal Crossing: New Horizons está lleno de sorpresas. Es un videojuego que pide constancia y perseverancia, que no engaña, que te permite gestionar tu tiempo y tus recursos. Hasta aquí nada nuevo, ¿verdad? Bueno, cuando el juego esté en las tiendas este próximo 20 de marzo en Nintendo Switch podréis daros cuenta de lo mucho que han cambiado algunos aspectos, aunque en lo estético pueda parecer una traslación de lo tradicional a la alta definición.

Hemos paseado, respirado y moldeado a nuestro gusto la isla de Lindsey, el personaje que nos han dejado encarnar en esta oportunidad. Las primeras sensaciones son, para tranquilidad de quienes tienen ya su reserva realizada, muy positivas.

Animal Crossing: New Horizons
La pértiga es mucho más importante de lo que parece; nos acompaña constantemente en el desplazamiento.

¿Qué hago ahora? La importancia del Nookófono

Diario de un Aldeano: Día 1

Una de las frases más recurrentes que nos hacíamos en las entregas anteriores era esa: ¿qué hacer a continuación? La llegada del Nookófono, como se denomina al Smartphone que nos da Tom Nook al llegar a nuestra isla (factura mediante, faltaría más) cambia por completo el día a día de la jugabilidad. No es solo una mesa de operaciones a modo de menú interactivo; es también una base de notificaciones con la que estar siempre al tanto de lo que podemos crear a través del bricolaje (hablaremos en profundidad del crafteo en el análisis); la lista de insectos, peces y demás coleccionables que hayamos registrado; la cámara con la que tomar fotografías; y, en especial, las Millas Nook, esa otra moneda ficticia con la que Animal Crossing: New Horizons resta protagonismo a las bayas e introduce en la ecuación una nueva divisa.

Animal Crossing: New Horizons
La comodidad para modificar, ordenar y decorar el hogar es total. Evolución respecto a Happy Home Designer.

Como si de un videojuego free to play actual se tratase —con dos divisas para usos diferentes o complementarios—, con la salvedad de que en este caso no hay micropagos, sino que estas Millas están pensadas para canjear objetos, costearnos algunas tareas o desbloquear lecciones (una suerte de recetas con las que desbloquear la manufacturación de herramientas, objetos…).

El incentivo es constante, desde el primer día: pesca cinco peces; atrapa diez insectos; explota dos globos; hazte una foto; tala un árbol. Todo tiene compensación. Todo cuenta. No hay nada en balde en este juego. La sensación, desde el primer día, es que el tiempo del jugador se ve recompensado y que no percibes que no puedas hacer nada.

Diario de un Aldeano: Día 15

La isla de Lindsey… ha cambiado, ciertamente. Lo ha hecho mucho: hay más vecinos, nuestra casa es más grande, hay puentes (¡tenemos una pértiga para saltar!) y se han edificado ciertos monumentos y lugares donde comerciar. Nuestro inventario es más grande, tenemos una ruleta para seleccionar rápidamente cada una de esas herramientas… Una mejora sustancial, vaya.

Animal Crossing: New Horizons: de isla desierta a construir un auténtico pueblo
La rueda de selección facilita acceder a todas las herramientas en cualquier momento.

Como podéis intuir, en Animal Crossing: New Horizons no basta con dedicar un día cuatro horas, sino que cuenta más hacer lo propio una hora durante cuatro días. La razón es muy sencilla: el tiempo vale oro y las cosas, al fin y al cabo, llevan su tiempo. ¿Quieres un museo? Hay que preparar su inauguración. ¿Quieres más habitaciones en tu casa? Toca esperar a que se construya (hipoteca mareante de por medio). Y así sucesivamente. La diferencia es que el equipo de Katsuya Eguchi y compañía ha establecido una jugabilidad mucho más sensorial, con más poder de actuación para con el escenario. No vamos a revelaros nada que no se haya visto en el Nintendo Direct de febrero a este respecto, pero sí podemos constatar que esas buenas intenciones se están materializando en más productividad.

no es una isla desierta, sino un libro en blanco donde trazar tu propio camino

Pavimentar el suelo, decorar la casa al más puro estilo Animal Crossing: Happy Home Designer (2015, Nintendo 3DS) o eliminar limitaciones horarias para algunas tareas conjugan a la perfección con cómo ha evolucionado la industria del videojuego en los últimos tiempos. Parte del público al que se dirige esta entrega, irremediablemente, es un segmento adulto, siete años mayor que en la anterior obra, lo que ha obligado a ceder y tomar ciertas concesiones donde el reloj y la falta luz solar no sean una barrera para avanzar.

Animal Crossing: New Horizons
Esto es ya otra historia.

Sientes que la isla es tuya y que, al contrario de lo que podía parecer en una primera instancia, no es una isla desierta, sino un libro en blanco donde trazar tu propio camino. Pronto todo irá adoptando la forma de un pueblo, si tú quieres; o más bien un entorno tropical. Incluso, si así lo deseas, puedes quedarte eternamente en una tienda de campaña alojada al borde de la costa.

Nintendo te propone un ritmo al que jugar, pero no fuerza que sigas a rajatabla esas tareas. Durante estos días, tras hablar con otros compañeros de la prensa, llegamos a la conclusión de que el Nookófono no llega a ser opresivo ni agobiante; está ahí, es cierto, te notifica y te hace saber que estás desbloqueando cosas y estás completando retos. Tú decides si hacer caso omiso. Mientras tanto, tras quince días, la isla de Lindsey se ha convertido en un proyecto de pueblo bastante bien encaminado.

Multijugador y modificación de terreno: el verdadero cambio de estas entregas

Diario de un Aldeano: Día 30

Ha pasado un mes. ¿El trastero? A rebosar. El museo es descomunal y se nos hace difícil contar la cantidad de vecinos en nuestra isla. Ahora vemos cascadas, montículos, más puentes e incluso escaleras con las que llegar a momentos inaccesibles antaño. Nos reservamos comentar qué pudimos ver dentro de algunas de esas tiendas y hogares de los vecinos, pero el boletín informativo de Tom Nook cuenta sus novedades por decenas.

Animal Crossing: New Horizons
El modo multijugador local permite cambiar de líder en cualquier momento.

El Plan de Asentamiento de Islas Desiertas del mapache dejaba para el final en esta sesión de prueba lo que seguramente más nos llama la atención por su carácter de novedad: el modo multijugador local tan mejorado y la posibilidad de modificar el terreno. La isla de Lindsey poco tenía que ver con aquella primera etapa. Con el paso de las semanas, esta aldeana ha desbloqueado la licencia de construcción y, con el casco bien abrochado, es el momento de coger la pala y hacer lo que queramos. Desde hacer una cascada en aquel rincón a hacer un segundo nivel —con el tamaño que queramos— y poner, si queremos, incluso la casa de uno de los futuros aldeanos que estén por venir; ya que esta vez somos nosotros los que elegimos dónde se aloja cada hogar (nada de estropear nuestros jardines o llevarse por delante un árbol frutal).

En la prueba a la que tuvimos acceso, hicimos un pequeño lago en una parte de la isla junto a una cascada a uno de los lados. No hubo problema en poner objetos o árboles, es simplemente un cambio de altura que podemos incluso agilizar si edificamos un puente o usamos la escalera, otro de los utensilios que nos acompañará caso cada día.

Animal Crossing: New Horizons
<3

En Animal Crossing: New Horizons basta con coger un segundo Joy-Con o un mando Switch Pro Controller para que otro aldeano comience a jugar con otro de los residentes de la isla en caso de tenerlos (hay varias modalidades de multijugador local y online). La cámara es ahora mucho más dinámica al permitir que inclinemos el eje vertical, dando así más cobertura visual y aproximándose mucho a la vista casi aérea de la entrega de GameCube. El resultado, dada la velocidad a la que transcurre todo, es que no se llega a producir sensación de caos. Cabe decir, y esto nos parece una verdadera lástima, que no es posible rotar la cámara a los lados; por ejemplo, si estamos pescando y ocultamos al pez nosotros mismos con la mera presencia. Con un pequeño giro a izquierda o derecha hubiese quedado solucionado, pero no se puede. Cambiar de líder (el que tiene el enfoque principal de la pantalla y tiene más poder en las acciones principales) es tan sencillo como agitar el mando. Por lo demás, el segundo residente puede hacer uso de herramientas e incluso guardar todo aquello que vaya cogiendo, pero si se trata de recursos quedarán alojados en el bolsillo del aldeano principal.

Animal Crossing: New Horizons
El museo apunta a ser uno de los principales reclamos para los más completistas.

Comienza la cuenta atrás: Plan de Asentamiento de Islas en marcha

Vimos mucho más, era un pueblo con todas las de la ley al cabo de ese largo mes, pero no será hasta nuestro análisis cuando os contemos qué y cómo está avanzando la isla de MeriStation. Os emplazamos, no obstante, a ese momento, pero las primeras sensaciones no son solo positivas por cómo se ve, cómo se escucha y cómo se siente, sino por lo bien diseñado e integrado que se siente todo. Un juego con mimbres para convertirse en un nuevo imprescindible del catálogo de Nintendo Switch. Animal Crossing: New Horizons es lo que estábamos esperando.


Hemos realizado estas impresiones tras una sesión de prueba realizada por Nintendo España en Madrid.

Animal Crossing: New Horizons

Animal Crossing: New Horizons para Switch es una nueva entrega de la popular saga de estrategia, gestión y vida virtual de Nintendo. Disfruta de una vida placentera repleta de encanto y creatividad. Eso sí, también tendrás que dar un poco el callo para sacarle el máximo partido. Recoge materiales y crea todo tipo de cosas: desde herramientas hasta objetos para hacerte la vida más cómoda. Saca a relucir tus dotes para la jardinería e interactúa con las flores y los árboles de nuevas maneras. Levanta un hogar en el que la línea entre el interior y el exterior se desdibuja por completo. Traba amistad con los recién llegados, disfruta del paso de las estaciones, sortea ríos mientras exploras la isla... ¡y mucho más!

Animal Crossing: New Horizons