Baba Is You
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Carátula de Baba Is You

Baba is You, análisis: la sorpresa indie del año

Baba is You es un indie de puzles para PC y Switch en el que las reglas están para romperlas. Aquí, la lava se derrite y los muros no bloquean el paso. Una revolución valiente e innovadora para el género de los rompecabezas.

En la vida no solo importa el qué se consigue, sino también cómo. El fútbol está plagado de ejemplos tan contundentes como una Naranja Mecánica, aquella mítica selección holandesa de la década de los 70, a la que se recuerda y aplaude pese a haber perdido dos finales consecutivas en la Copa del Mundo. No importa que pereciera ante Alemania primero y Argentina después; dejó el fútbol total como legado y eso pesa más que cualquier cetro. Son pocos los que dudan de que sus herederos, como la España del tiki taka y el Barça de Guardiola, forman parte de la historia balompédica. Una a la que equipos igualmente ganadores, pero mucho más planos y conservadores, jamás tendrán acceso. El estilo con el que actuamos lo es todo; el camino importa tanto o más que la meta. Al menos, en eso cree el autor de estas líneas. El mismo que resistió inmune a la presión de su patio para que se embutiera en la victoriosa zamarra blanca. Él ya se había enamorado de un equipo que, al primer toque y vestido de azulgrana, daba color al fútbol. No se prendó de los regates de Ronaldinho, sino de su sonrisa al gambetear.

En el periodismo de videojuegos, la tesis es la misma. Quien escribe esta larga introducción podría ceñirse a hablar del título de turno. Al fin y al cabo, es lo que se le ha encomendado. Pero él no cree en esos textos anecdóticos. No es su estilo. La valentía y la excelencia son los rasgos que diferencian al recuerdo vago y borroso de la leyenda clara e indeleble. Al artículo apático de la crítica concienzuda. Es una forma de ser y de entender el fútbol, el periodismo, los videojuegos y la vida misma. Una atracción ferviente por lo innovador que explica por qué hay quien no se siente atraído por los triple A clónicos y genéricos, casi tan rácanos como el entrenador que opta por introducir un defensa más en el campo con un 4-0 en el marcador. Una pasión por lo revolucionario que solo evocan esos indies experimentales que innovan sin miedos ni tapujos, que enriquecen el medio y desbordan inventiva. Sonará populista, puede que hasta elitista, pero el videojuego necesita menos Call of Duty y más Undertale. Menos Fortnite; más Baba is You.

Valentía indie: las reglas están para romperlas

La obra de Hempuli Oy comparte cierta genialidad con la de Toby Fox. En dosis mucho más humildes y concretas, y por supuesto menos emocionales, pero con el mismo aroma. Ambos son títulos arriesgados, capaces de desafiar las convenciones de un género y de jugar con el usuario a su antojo. Undertale lo consigue erigiéndose como un RPG autoconsciente en el que matar es indeseable y, he aquí la pequeña revolución, opcional. Además, nuestros actos dejan huella, algo inusual en un medio en el que rehusar de nuestras decisiones no requiere más que borrar la partida. Así, Toby Fox no solo deconstruye y redefine el género, sino también el propio videojuego. En otro registro, con otros propósitos y ambiciones, Baba is You está cortado por el mismo patrón. Viola y reinventa constantemente lo que entendemos por un videojuego de rompecabezas. Es un título de puzles, pero sin reglas. Mentimos; tú eres las reglas. Si en otras obras hay un algoritmo férreo o una fórmula matemática que impone su lógica y limita la solución a los acertijos, en Baba is You depende completamente de ti y de tu imaginación.

En los puzles de Baba is You, las piezas son las normas del propio rompecabezas. Literalmente, puesto que las reglas que rigen cada nivel funcionan como una suerte de cajas con las que podemos interactuar. Se explicitan en oraciones sencillas, de tres palabras (flag is win, key is open, etc.), en las que cada vocablo ejerce como una suerte de bloque que podemos mover a nuestro antojo para alterar el enunciado. Por ejemplo, si flag is win, una de las premisas más comunes, basta con alcanzar la bandera para superar el nivel. No obstante, a veces habrá obstáculos que se interpondrán en el camino de Baba, el protagonista pixelado que bautiza al juego. Puede que un muro rodee la bandera dificultando nuestro avance y que un contundente wall is stop nos lo recuerde con crudeza. Lo lógico en cualquier otro título sería buscar una entrada alternativa, un recoveco oculto por el que acceder a la meta. Pero Baba is You no es “cualquier otro título”. Aquí nada nos impide empujar ese stop para separarlo de su frase, desactivar la barrera y atravesar la pared para llegar a la bandera. Casos como el expuesto demuestran que este indie huye de lo obvio, se ríe de lo imposible y obliga a hallar soluciones enrevesadas.

Otro ejemplo muy poderoso, el último que queremos compartir con vosotros para proteger las sorpresas que guarda Baba is You, es el del nivel de la lava. El enunciado es ahí mucho más divertido —este indie desborda sentido del humor— y literal: Lava is hot. Baba is melt. Que la lava esté caliente y que quien la toque tiene todas las papeletas para derretirse es casi una verdad universal. Llegar hasta la meta, por ende, debería consistir en buscar una ruta secundaria y segura. Debería. ¿Y si apartamos hot y ponemos melt en su lugar? Pues que la lava se derrite y el camino queda absolutamente despejado. Este es un juego de significantes y significados en el que modificar los primeros para revolucionar los segundos. No conviene detallar muchos más puzles; el trabajo de Hempuli se entiende mucho mejor viéndolo en acción o, sobre todo, jugándolo. Pero sí que podemos, y a ello se dedica el resto del texto, tratar de explicar qué hace genial a esta propuesta independiente.

La deconstrucción del género de los puzles

Baba is You es una máquina de redefinir axiomas y de crear los suyos. Se trata de lo imprevisible hecho videojuego. Sus lógicas son rompedoras porque demuestran que las normas son moldeables y rígidas al mismo tiempo; incluso un juego sin reglas acaba respondiendo a ellas. Las que nosotros creamos, desde la divergencia y replanteando lo establecido, pero normas al fin y al cabo. Baba is You demuestra que la magia de las palabras, lo que las convierte en el material del que están hechas las grandes historias de la humanidad, está en el significado y no en el significante. Una mesa es un rectángulo sostenido sobre cuatro patas porque así lo hemos aceptado, pero en esencia no son más que cuatro letras; un continente al que nosotros hemos dotado de contenido. El verdadero poder de las palabras reside en lo que estas simbolizan, una lección semántica a la par que vital que Baba is You imparte con una genialidad maradoniana. Cuando uno acepta eso, Hempuli le brinda más de 200 puzles en los que todo es factible. Muros que no detienen y lava que derrite; Baba is You es lo que tu ingenio quiere que sea.

Hay cierta irreverencia, un atrevimiento juvenil, en esta obra independiente. Una osadía de la que Arvi Teikari, la mente tras este indie, se sirve para desafiar a toda lógica y cuestionar la propia naturaleza de los puzles. En su deconstrucción del género del rompecabezas, Baba is You replantea qué define a un puzle. Undertale ya lo hizo con los RPG por turnos, cuya tradición nos enseñó a creer que lo definitorio en uno de esos juegos es acabar con los enemigos para ganar experiencia y avanzar progresivamente. Toby Fox cogió esa premisa y la tornó en falacia, pues Undertale es un RPG por turnos tan válido como cualquier otro incluso aunque pueda superarse sin debilitar a nadie ni sumar un solo punto de experiencia.

De la misma manera, lo más común en los juegos de rompecabezas es pensar que las reglas que enmarcan y moldean a los puzles y nuestra acción sobre ellos son el elemento fundamental, pero Teikari demuestra que un puzle no deja de ser tal por prescindir de las normas. Al contrario, convierte algo tan abstracto como una regla en un objeto físico, algo tangible, para que forme parte del propio puzle, para que constituya una pieza más que manipular en nuestra búsqueda de la solución. Su genialidad, insistimos, está en demostrar que las reglas por las que se rige un puzle son lo suficientemente flexibles como para que la lava pueda derretirse, pero también permanentes, porque nunca deja de haber reglas. La de Baba is You es, por así decirlo, una anarquía ordenada. Un desorden planificado que recuerda a la figura del falso 9 en el fútbol, esa que destaca por no fijar su posición y filtrarse entre todas las líneas del campo para organizar al equipo. Caos desde el control.

Así de sencilla, que no simple, es su premisa, pero quizá ahí radique su fortaleza. Un diseño básico permite inventar y desechar ideas nivel tras nivel, algo similar a lo que hace Nintendo en los Super Mario bidimensionales. Su complejidad va aumentando con el paso de las fases y los mundos, de forma que primero son muros atravesables, luego lava que se derrite y, más adelante, el agua flota sobre nosotros. Llega un punto en el que las oraciones cuentan con un and y una palabra extra, lo que añade una capa de complejidad adicional mucho más densa de lo que puede aparentar. A más significantes, más posibles significados en un juego, recordad, en el que la lava puede derretirse. Las combinaciones dan pie a resultados únicos, auténticos quebraderos de cabeza que te acompañan incluso cuando apagas la consola.

Rompecabezas en los que no dejarás de pensar

Diría que es ahí donde verdaderamente brilla Baba is You, cuando te obliga a dedicar tiempo para desligarte de todo lo que has aprendido y buscar nuevas maneras de entender el mundo, de comprender sus puzles. Son cortos, casi concebidos para la portabilidad de Nintendo Switch, pero sabrosísimos. Este es un juego que trasladar a una libreta mientras vamos en bus o durante una de esas tediosas clases en la universidad, una obra lo suficientemente atrapante como para dar vueltas a las posibles soluciones en un pedazo de papel durante horas. Quizá días. Baba is You absorbe por su genialidad y atasca por lo delirante de sus respuestas, pero todo esfuerzo vale la pena cuando uno da con el remedio. Entonces, la obra de Teikari hace clic, nos entusiasma y motiva a pasar al siguiente nivel. Vuelta a empezar. Por su ingenio, Baba is You es uno de los juegos más inmersivos jamás desarrollados.

Como el runner que mejora poco a poco en cada sesión hasta destrozar sus primeras marcas, la dificultad de Baba is You se incrementa paulatinamente. Ya sea añadiendo palabras o retorciendo las soluciones hasta límites insospechados, el reto es cada vez mayor. Pero hablamos de un videojuego responsable, de los que tutela al usuario para que aprenda conforme avanza la partida y sea capaz de encarar retos un pelín más complicados en cada nueva pantalla. Eso se consigue con una curva de dificultad magistralmente trazada, con unas pocas frases muy sencillas al principio, poco más que Baba is you y flag is win. De hecho, ambas oraciones dan pie a un nivel completo en el que podemos convertirnos en la bandera y vencer llegando hasta un Baba completamente inmóvil.

No obstante, hay otra vía para garantizar que el jugador nunca afronta un desafío para el que no está listo. Baba is You transcurre en un mapa dividido en zonas, mas avanzar exige conseguir un mínimo de dientes de león, el premio por completar puzles. Lo inteligente de este sistema es que los dientes obtenidos solo se acumulan en la zona en la que los logramos, de manera que no pueden arañarse flores de niveles anteriores para avanzar a los más complejos, como sí ocurre, por ejemplo, en algunos Super Mario. Así, pasar al próximo mundo implica necesariamente haber acumulado suficientes dientes de león, ergo haber superado los puzles necesarios para aceptar nuevos retos. Por difícil que resulte uno de sus rompecabezas, Teikari nunca te lanzará a otro sin asegurarse de que estás preparado. Como un padre, es firme y estricto, pero comprensivo y cariñoso. Una prueba más de que este indie constituye un trabajo artesanal con un cariño digno del más prolijo orfebre.

CONCLUSIÓN

Baba is You es un título de fuerza juggernáutica y solidez pétrea en el sentido más puro. No exhibe músculo con unos gráficos portentosos, sino con un diseño inteligente y al alcance de muy pocos creadores. Ideal para Switch, se trata de un indie tan sencillo como ingenioso, tan humilde en sus gráficos como ambicioso en lo jugable y tan caótico como perfectamente ordenado. Sus piezas tienen formas extrañas y abstractas, pero siempre encajan. Baba is You rompe con lo establecido constantemente para reivindicarse como un juego transgresor, de esos a los que se dedicarán textos durante todo el año. Y seguro que más allá. De los que enamoran a referentes como Mark Brown, de los que insuflan aire fresco a una industria que muchas veces peca de cerrada. De los que devuelven la esperanza en la fuerza creativa de los videojuegos a escépticos como el que escribe estas últimas líneas, hastiados del conservadurismo frecuente del triple A y necesitados de pequeñas alegrías como esta. Más que leer sobre él, tenéis que jugarlo. 'Baba is' el mejor juego de puzles de la última década. 'Baba is' un firme candidato a GOTY.

LO MEJOR

  • Reinventa el género con unos rompecabezas en los que romper las reglas
  • Más de 200 puzles tremendamente ingeniosos y cargados de sentido del humor
  • Uno de los juegos más rompedores y valientes de los últimos años

LO PEOR

  • Habrá quien eche en falta cierta ayuda opcional para entender algunos de sus puzles
9

Excelente

Un título referente en su género, que destaca por encima de sus competidores y que disfrutarás de principio a fin, seguramente varias veces. Un juego destinado a convertirse en clásico con el paso de los años.

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