Diecisiete años después de la catástrofe

Far Cry: New Dawn, impresiones: el paraíso aguarda

Nos adentramos de nuevo en el condado de Hope diecisiete años después de la lluvia nuclear. Ubisoft vuelve a apostar por la locura con Far Cry: New Dawn

Hace casi un año recibimos la quinta entrega de la célebre franquicia de Ubisoft, Far Cry. Desde entonces, un pase de temporada repleto de experiencias de todo tipo fue el único sustento para su numerosa comunidad. Lo que nadie esperaba es que estuviéramos tan cerca de recibir su secuela. Una secuela que toma prestadas la fantástica base de las andanzas por el condado de Hope para experimentar de la misma forma que lo hizo Far Cry: Primal.

La compañía lo tiene claro: este tipo de proyectos a medio camino del siguiente paso numerado, son clave para construir un nuevo futuro en la saga. New Dawn no sería para menos, y más allá de su chapa reconocida, se esconde un producto plagado de novedades pensadas para exprimir hasta la más mínima gota de esta espiral de violencia desenfrenada. Gracias a Ubisoft España, hemos podido pasar cerca de cuatro horas en la nueva Montana, tanto en solitario como en cooperativo. Es innegable reconocer que nos pusimos a los mandos con los prejuicios clásicos, pero la realidad nos guardaría una sorpresa. Qué locura más divertida acababa de pasar por nuestras manos. Y es que Far Cry sigue siendo Far Cry: una puesta segura.

Will the circle be unbroken…

Joseph Seed, ‘El Padre’, era el perfecto psicópata que alimentaba de fe a una marabunda de fieles descarriados. Los pastos del condado de Hope se convirtieron en el perfecto recreo de su secta edenista. Él y sus seguidores se apropiaron de todo a su alrededor, sometiendo a los débiles y acabando con quienes osaban contrariar la «palabra de Dios» a través de su hijo en la tierra. Tras toda la delirante aventura vivida el pasado año (y con más gozo inhalado del que querríamos), las palabras del líder cobraban sentido justo al final, cuando el Planeta Tierra se ponía patas arriba.

Diecisiete años después del desastre nuclear, nos encontramos en el mismo punto de partida. El ser humano se ha visto empujado una vez más a sobrevivir, a comenzar de nuevo una vida arrebatada por la insensatez de los poderes modernos. Si bien en un principio fue la fauna el único peligro que habitaba más allá de la seguridad que proporcionaban los muros de las diferentes comunidades creadas, poco a poco el afán por consolidar un nuevo estatus de poder hizo que los enfermos de mente se alzaran una vez más a las armas.

De esta forma, los Salteadores, un grupo despiadado venido de la lejanía, puso su paso firme en el condado para esquilmar a su paso cada reducto de esperanza con tal de alimentar su nihilista causa. Esta suerte de sujetos obsesivos por los deportes del motor, son liderados por las gemelas que portagonizan la portada oficial. Sus voces se agolpan en nuestra radio en cada sabotaje que hagamos en contra de sus intereses. Siempre presentes y amenazantes, no dudan en atajar los potenciales peligros como mejor lo saben hacer: atando a su presa y despellejándola hasta morir presa del dolor.

Por una serie de cuestiones que no revelaremos, somos rescatados por uno de los últimos grupos que sobrevivieron al hacer del temible adversario. Despertamos en Prosperity, la capital de la esperanza para aquellos que simplemente buscan una segunda oportunidad. Poco después conoceremos que el desarrollo íntegro del juego giraría en torno a ella. ¿De qué manera? Muy sencillo: mejorando sus principales puestos de desarrollo. Ya sea la enfermería, la armería, la habitabilidad en sí del fortín, etcétera. Como es normal, contribuir a su mejora nos reportará suculentas recompensas que nos permitirán acceder a nuevas opciones de juego. Por ejemplo, una de las mejoras que se antojan imprescindibles en las primeras horas es el helicóptero de expediciones, un nuevo modo de juego que desvelaremos en próximas líneas.

Hacia tintes de rol ligero

Quizá podáis pensar en este punto la cantidad de objetos que necesitaremos para completar los diferentes niveles de esas estaciones de Prosperity. Realmente el número no es nada descabellado. La principal moneda de intercambio es el Ethanol, un recurso clave que escasea especialmente en el mundo de New Dawn. Para obtenerlo, tendremos que embarcarnos en diferentes actividades que nos harán dar el todo por el todo. Desde conquistar campamentos y saquearlos, pasando por completar misiones de especialista, contribuir al completado de las expediciones… hay diferentes maneras de acceder a ella no sin antes silenciar varias bocas a base de plomo.

Donde sí abusa de la recolección de objetos es a la hora de fabricar armamento y vehículos. Tened en cuenta una cosa: ahora las armas se dividen según su rareza al más puro estilo Assassin’s Creed moderno. Cuanto más nivel tenga, mejor comportamiento tendrán y más daño harán a los rivales semejantes. Y es que la propiedad intelectual comienza a beber de esta vertiente rolera light que ya introdujo en la aventura egipcia de los asesinos más famosos del panorama. Además de esto que comentamos de las armas, también veremos que se extiende hacia los enemigos, los cuales también se dividen según su poder y nivel de dificultad. Otro añadido casi estético es la barra de salud que tendrán encima de ellos, con la que calcular el grado de daño que le repercutimos.

Realmente no notamos una diferencia real con respecto a la fórmula clásica. Siempre hubo diferentes arquetipos de enemigos que planteaban cambios entre sí. Estaban los desarmados, los protegidos con armaduras, los lanzallamas… La peculiaridad radica precisamente en lo que comentábamos líneas atrás: el daño realizado. Si utilizamos un arma de nivel dos en un enemigo de nivel tres, veremos que apenas sufrirá nuestros embites. Sin embargo, si ocurre al contrario, nuestras balas pasarán suaves como la mantequilla.

Expediciones, más allá de Hope

La principal novedad de la oferta jugable de Far Cry: New Dawn pasa por el modo Expediciones, una cadena de misiones secundarias cruciales para el devenir de los jugadores que quieran llevar más allá las posibilidades de creación. Una vez mejoremos el helicóptero de Prosperity, el piloto nos permitirá viajar hacia encrucijadas de los Salteadores localizadas fuera de Montana. Es decir, podremos ver nuevos paisajes atípicos de la sinfonía de prados y granjas a este lado de Estados Unidos.

Durante dicha versión, pudimos probar la misión inicial, localizada en un portaaviones atestado de enemigos. Nuestro objetivo siempre será el mismo: conocer el punto donde se encuentra la mochila de recursos y extraerla de vuelta a Prosperity. Desde la lejanía suele indicarse el punto concreto a través de una bengala de humo rosa. Sin embargo, lejos de esta pequeña ayuda visual, la chicha se encuentra en la manera en la que llegamos y extraemos el dichoso paquete. Podemos optar por el sigilo, la acción desenfrenada o un mixto de ambos estilos; la cuestión es que el jugador puede decidir cómo tomar las riendas del nivel.

Una vez obtenido, entra en juego la segunda fase la misión. No solo será salir con vida como buenamente podamos, sino que tendremos que hacerlo mientras todos los enemigos de la zona y sus refuerzos nos persiguen vía GPS. De repente, la misión varía hacia una cacería donde la presa somos nosotros. En dificultades bajas puede lidiarse con relativa facilidad; es cuando subimos a nivel dos o tres cuando las cosas se ponen realmente interesante. Cuanta más dificultad, mejores recompensas. Merece la pena arriesgar el pellejo volviendo a la zona para contribuir a la comuna con nuevas piezas que se encuentran únicamente en el modo expediciones.

Hasta este momento, desconocemos el número total de misiones, pero calculamos que rondará la media docena. Todas propensas a tres vueltas (cada dificultad) y la posibilidad de disfrutarlas en cooperativo, un aliciente que harás las delicias de quienes disfrutar la aventura en compañía.

Las puertas del paraíso siguen abiertas

Aunque hayan pasado cerca de dos décadas desde que la predicción de Joseph Seed se convirtiera en realidad, su hacer en el mundo sigue presente. Durante la sesión, se nos indicó que visitáramos otra de las comunas neutrales del juego, localizada justo en las orillas al Norte de la isla de El Padre, catedral que ejemplificó el inicio y fin de Far Cry 5. Al acercarnos a la zona, vemos que un aura de misterio rodea la fortificación. Es una señal reconocible; familiar, diríamos. El gozo sigue presente en las vidas de esta nueva etapa en Hope, y con él sus fieles edenistas. Los pocos supervivientes del catástrofe se reunieron a las puertas de su antiguo hogar para esperar una señal divina con la que volver a creer.

Far Cry no sería Far Cry sin ese punto de fantasía embriagadora. A través de alucinaciones protagonizadas por el temible antagonista, damos con la mismísima palabra de Joseph, que serviría como llave para abrir las relaciones con su tribu. Los edenistas de New Dawn son de todo menos hostiles, salvo con la nueva amenaza latente. Nosotros, justo en medio del fuego cruzado, accedemos a alimentar sus deseos de fe mientras volvemos a lugares clave de su antecesor, como los bajos de la estatua de El Padre o los restos de su propia vivienda.

Desconocemos lo que ocurrirá en futuras misiones, pero esta cadena argumental apunta a ser una de las más interesantes del juego por la conexión entre ambos títulos. Al fin y al cabo, sin New Eden, no existiría gran parte del trasfondo que abraza toda Montana. Así mismo, el psicópata no será la única cara amigable que reconoceremos. Gran parte de los especialistas y personajes secundarios forman parte del elenco de rostros familiares de la quinta entrega, como es el caso de la incombustible señora Lawrence o Nick, el cazafortunas aviador.

Far Cry en estado puro

Es fácil caer ante la crítica recurrente de un producto que sigue a pies juntillas las directrices de su anterior iteración. Sí, el reciclaje está presente y el feeling que transmite es similar al encontrado en marzo de 2018. Haciendo un ejercicio de maduración personal, si conseguimos quitarnos las gafas de sol, alcanzamos a dislumbrar un videojuego que existe por y para divertir al jugador tras la pantalla. Conseguir eso es con la estructura ya definida, es tan loable como construirlo desde cero.

Como decíamos al inicio del texto, Far Cry: New Dawn nace como una apuesta segura para todos aquellos seguidores o amantes del shooter de mundo abierto. Es fácil experimentar mientras mantienes una base que funciona a las mil maravillas. No inventa la rueda, pero ¿quién querría eso en este caso? Está claro que estamos ante un paso intermedio necesario para la vuelta por todo lo alto de la saga troncal. Nosotros lo tenemos claro: el condado de Hope sigue siendo el paisaje perfecto con el que deshinibirse durante un rato de los problemas que suceden en el mundo real.

Far Cry: New Dawn

Lidera la lucha contra los despiadados Salteadores, liderados por las gemelas Mickey y Lou, en un nuevo episodio de Far Cry ambientado en el condado de Hope, Montana, 17 años después de la catástrofe nuclear mundial. Far Cry: New Dawn es un título de acción FPS a cargo de Ubisoft Montreal y Ubisoft para PC, PlayStation 4 y Xbox One.

Far Cry: New Dawn

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