Dark Seed II - Behemoth
Normalmente suelo redactar las soluciones según la lógica interna de la historia que se relata en el juego. Sin embargo, el fuerte de este juego no es en su historia subyacente [cuesta imaginar y concretar qué tiene que suceder antes de qué] si no las alusiones, las sospechas, los chismorreos, el ambiente.
Behemoth
También encuentra sus zapatillas manchadas de sangre... y más alucinante aún, al este encuentra a su madre en la cocina de su casa. Pero si está en el lado oscuro, en el Mundo Tenebroso. Pero hablar con ella le sienta fatal a su "madre" y en cambio puede entonces hablar con una proyección mental proveniente de la cabeza, supuestamente muerta, de Rita. Las frases son absolutamente memorables, pero lo importante es que Rita le explica a Mike que debe darse prisa, pues el Behemoth está a punto de salir de su ciberincubadora.
Raudo vuela Mike hasta el generador... sólo para encontrar la cuarta cabeza que da energía suficiente para alumbrar el Behemoth: la de Cooper. Coloca la luz y los pergaminos en los agujeros adecuados del cajón cercano al generador, y luego corta el cable con la espada justiciera.
Mike se dirige, tras haber saboteado el generador y haber hecho estallar la nave de los ancianos, a la incubadora del Behemoth... demasiado tarde... ya ha sido liberado.
De nuevo a toda velocidad Mike debe meterse en el laberinto *por* la salida y atajar el camino del Behemoth hacía los espejos adornados. Hay que llegar antes que él, por ello es más práctico entrar por la salida, el camino es más corto. Recordad que el espejo con bisagra se puede abrir...
Tergiversador.
Sí, ahora os contaré quién es el Tergiversador y como derr... AAAARRRRGGHHHHHH!!!!!
Siempre dices lo mismo al final de tus soluciones... esta vez si que puedes decirlo perfectamente, membrillo...
THIS IS THE END
MY ONLY FRIEND
THE END
Solución redactada el Jueves 16 de Octubre de 1.997 por El Bárbaro. Es curioso, un juego que habla de paralelismos entre dos mundos en dimensiones simétricas, y que tenga esas curiosas coincidencias con la vida de El Bárbaro... Me da miedo mirar los espejos...