RUGBY | SEIS NACIONES

Escocia asalta Twickenham

El Cardo gana la Copa Calcuta en el templo inglés por primera vez desde 1983 y deja las aspiraciones de Inglaterra a reeditar título tocadas.

Inglaterra-Escocia Seis Naciones 2021
FACUNDO ARRIZABALAGA EFE

A la selección escocesa de rugby hay que esperarla siempre. Porque es lo romántico y por victorias como la de este sábado. El Cardo sorprendió a Inglaterra (6-11) y le afanó la Copa Calcuta en Twickenham por primera vez desde 1983. 38 largos años quedaron enterrados en el templo londinense y la Rosa pierde enteros en su defensa del Seis Naciones conquistado el pasado noviembre.

Todo lo que debería ser esta generación afloró en el viejo Twickers. Esta vez, para variar, acompañó la delantera y Escocia evidenció las costuras de una Inglaterra mermada por las bajas y la inactividad de los jugadores de Saracens, el esqueleto de este equipo.

Farrell estuvo fallón, confuso, y a Billy Vunipola le pudieron las ganas de rugby y le arreó un guantazo a Russell mediado el acto inicial que le costó diez minutos de reflexión en el sin bin. El propio Russell recorrería después el mismo camino por una zancadilla pretendidamente involuntaria. Del paso de hombres como Anthony Watson, Henry Slade, Jonny May o Elliot Daly por el partido solo quedará testimonio en las actas y los reemplazos reclutados por Jones para cubrir las bajas no resultaron. Simplemente Escocia no les dejó pronunciarse.

Y eso que por momentos pareció repetirse la historia de siempre. El Cardo solo sacó un ensayo del poderoso Van der Merwe cuando jugó en superioridad numérica y el 6-8 al descanso, con dos infracciones rentabilizadas por Farrell para Inglaterra, auguraba una reacción iracunda en el segundo tiempo de los vigentes campeones. Lo intentaron, pero terminaron evidenciando, igual que en la última final mundialista, ser un equipo que se mueve mal en partidos a tumba abierta. Más aún cuando su delantera, como en esta ocasión, no consigue hacer diferencias.

Los últimos cuarenta minutos, en los que solo cambió el marcador un golpe a palos de Finn Russell, fueron darse contra un muro para la Rosa, que la próxima semana ya no tiene margen de error (sobre todo tras la victoria con bonus de Francia) pero sí un rival perfecto para curar heridad en Italia. Escocia viajará a Cardiff para enfrentarse a Gales. La pregunta vuelve a estar en el aire: ¿Será definitivamente su año? Este es el camino.