LO + VIRAL DE 2020

El triste adiós de Ricardinho

Una de las noticias destacadas del año en el fútbol sala español fue la marcha de Ricardinho del Movistar, despidiéndose en la grada mientras su equipo ganaba la Liga.

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El 2020 apuntaba a ser un año grande para el fútbol sala español, y en parte así lo fue: el Barça se proclamó campeón de Europa en octubre en el Palau, en una Final Four que estaba prevista en abril en Bielorrusia pero que la pandemia impidió. En septiembre estaba fijado el Mundial de Lituania, con España cargada de ilusión a por su tercera estrella... un sueño que tendrá que esperar, como mínimo, a 2021, tras ser aplazado. Este año también se marchó de España Ricardinho (35 años), el jugador que revolucionó el fútbol sala de nuestro país desde su llegada en 2013 y que tuvo una despedida que parecía impensable años atrás después de ganar cinco balones de oro en su estancia en el club (tiene seis en total): pasó sus última semanas en la grada tras varios conflictos internos con el equipo después de que anunciara su marcha.

Empezó el año anunciando su salida

Hace casi justo un año, el 30 de diciembre, en Francia se filtró que Ricardinho jugaría en la Liga de dicho país la próxima temporada y dejaría el Movistar en junio, al que llegó en 2013, una vez acabase la temporada. El 6 de enero, la noticia se confirmó: el ACCS París sería su nuevo destino. Es poco habitual en el fútbol sala anunciar con tanta antelación el equipo donde un jugador militará en la próxima temporada, y más tratándose del mejor del mundo. Pero así ocurrió. En ese momento, la relación con el club se empezó a enfriar. "Llevo en Inter Movistar siete años, me siento muy bien y es mi casa pero hay momentos en tu vida en los que tienes que cambiar. Necesito cosas que ahora no tengo", llegó a expresar ese mismo mes de enero.

Revolución en Francia

En Francia, los medios y los aficionados contaban a Ricardinho como uno más de los suyos, pero todavía faltaban meses para que se uniera. El portugués viajó varias veces a París para posar con los que serían sus futuros colores. "Creo en el proyecto del ACCS. Estoy convencido de que será grande: vamos a atraer más jugadores, aficionados, televisiones y patrocinadores. La Final Four es un camino muy largo, pero nos damos tres años para alcanzar el techo de Europa", dijo el O Mágico en una de sus visitas. Firmó hasta 2023 en un club que se fundó en 2014.

Ricardinho, con sus nuevos colores mientras era todavía jugador del Movistar

La Copa de España, la última vez que jugó con el Movistar

Ricardinho disputó su última Copa de España en Málaga. Lo que nadie imaginaba es que esos serían sus últimos partidos con el Movistar. El equipo de Torrejón cayó en semifinales ante Valdepeñas después de superar al Palma en cuartos. Ricardinho no marcó en ninguno de esos encuentros. Meses después, el Movistar volvería a Málaga para alzarse con la Liga tras el playoff exprés, pero la situación de Ricardinho ya sería radicalmente distinta.

Llegada de la pandemia

El parón de la competición fue clave en el triste adiós del portugués. La temporada se alargaba y, de esta manera, se retrasaba su marcha a París. El club entró en ERTE. "Desde que entramos en el ERTE solo cobré 3.000 euros de un salario que ronda los 50.000", manifestó el portugués. De hecho, lamentó su situación en el equipo en aquel momento. "No sé si sigo siendo jugador de Movistar Inter o no, si tengo que ir a entrenar o no...", lamentaba. La RFEF ideó un plan para salvar la Liga: un playoff exprés en Málaga la última semana de junio, ya que era la fecha límite para muchos jugadores por contrato. "Lamento esta falta de contacto. Desde que entramos en cuarentena, los directores hablaron conmigo en la primera semana. ¿Es esta la despedida que merezco? Creo que me merecía más cariño, un simple mensaje preguntando que si todo iba bien. Estoy decepcionado, pero siempre estaré agradecido a este club". Durante el parón, también se anunció que su compañero y capitán de la Selección, Carlos Ortiz, jugaría con el portugués en París.

Ricardino hace el festo de 5 por sus 5 balones de oro con el MovistarSandra Santiago/Movistar Inter

Deseo de no jugar más y de que no hubiera playoff

Ricardinho prefería no jugar más con el Movistar y no estar en el playoff de Málaga. "Si hubiera playoff, dentro de las condiciones que yo pudiera tener, obviamente estoy dispuesto a ayudar, pero preferiría no jugar porque, después de todo lo que pasó, la relación (con el club) está muy minada y lo mejor para todos es que no hubiera competición", dijo en la previa. Finalmente se jugó, y Tino Pérez, su entrenador, también se pronunció en la previa: "Si algún jugador de los que se van no quiere disputarlo ahora en junio (a pesar de tener contrato), lo aceptaré. Necesito gente con compromiso. No tengo ningún problema si alguien me lo dice, pero sí necesito que todos seamos honestos".

Ricardihno en la grada y el Movistar, campeón

Llegó el debut del Movistar en Málaga con la duda de qué pasaría con Ricardinho, que había viajado con la expedición. Los madrileños derrotaron al Jaén en cuartos (3-1). Dieron un golpe encima de la mesa, que sin embargo, quedó ensombrecido a nivel mediático por la ausencia de su estrella en los últimos años: Ricardinho. Siguió todo el partido, cambiado y listo para jugar, en la grada. Ni se unía a los equipos en los tiempos muertos. Su etapa en el Movistar, aunque no oficialmente, estaba terminada. En semifinales tampoco jugó y llegó la gran final, en la que siguió apartado en la grada. El equipo fue campeón y sería la sexta Liga en el club con Ricardinho, la más amarga. Ya oficialmente dejaba de pertenecer al Movistar.

Ricardinho, apartado en la final de Liga ante Valdepeñas

Explicación de su despedida

“Es un final triste. Fue un matrimonio muy bonito donde cumplí muchos sueños, entre ellos el de ser el mejor jugador del mundo, pero hubo divorcio", aseguró a Futsal Talks. "Quise rescindir mi contrato porque creía que era lo mejor por ambas partes. No me marcho como quisiera, pero tampoco por la puerta de atrás". También explicó la imagen tan comentada de él en la grada del Martín Carpena de Málaga sin involucrarse en los tiempos muertos de su hasta el martes técnico Tino Pérez: “No me sentí aislado y mis compañeros siempre estuvieron conmigo. El único momento en el que estaba solo eran en la grada. En los entrenamientos, hice mi trabajo como siempre. Fui profesional”, explicó. Atrás quedaban seis Ligas, cinco Balones de Oro, tres Copas, dos Champions y un jugador histórico, que a veces estaba más de media hora tras cada partido para atender a los fans. El Movistar tenía en mente un homenaje, según pudo saber AS, junto a otras leyendas que se marcharon recientemente, pero la pandemia lo impidió. En un futuro, quién sabe...