OLIMPISMO | ENTREVISTA

"Los olímpicos deberían ser de los primeros con la vacuna"

Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español (COE), repasa en una entrevista el año marcado por la pandemia. "En 2021 habrá Juegos, seguro".

Alejandro Blanco (Orense, 70 años) preside el Comité Olímpico Español desde 2005 y este verano iba a por sus cuartos Juegos al frente del deporte español. Pero la pandemia lo rompió todo. Tiene claro que el próximo verano sí se celebrarán los de Tokio. Y deja caer que después se presentará para un quinto mandato aunque anunció que este era el último.

-¿Tiene ganas de cerrar ya este año tan difícil?
-Sí. Ha sido muy atípico, complicado, incierto… No sólo para España, sino para todo el mundo por la COVID-19. Espero pasar página pronto y que el nuevo año nos traiga ilusión, un remedio y normalidad.

-¿Vamos a tener Juegos en 2021?
-No tengo duda de que el 23 de julio se abrirán los Juegos. Seguro. La única incertidumbre es sobre los preolímpicos que faltan. Espero que a partir de enero se pueda comenzar a competir.

-¿En qué condiciones cree que serán posibles?
-Está asegurado el número de 11.600 deportistas, técnicos, periodistas… Luego está la parte del público, que para mí es muy importante. Ahora nadie puede anunciar su presencia. Dependerá de las vacunas. Lo ideal sería repetir las escenas de otros Juegos, pero al menos que se pueda competir.

-Parece que se va a recomendar al público, si lo hay, que no grite… ¡Unos Juegos en silencio!
-¡Lo importante es que los haya! Nunca hubiésemos imaginado un partido de fútbol o baloncesto sin aficionados, pero se hacen. No es lo idóneo. Lo ideal es el mix del que vibra, llora y aplaude con el deportista.

-En octubre de 2019, a nueve meses de los Juegos, decía que España lo iba a hacer “muy bien”. En Río se consiguieron 17 medallas y el techo sigue estando en las 22 de Barcelona. ¿Sigue pensando lo mismo?
-Sin duda. Pero el problema es que si no hay competiciones, llegarán sin saber cuál es su nivel. Sería importante que pudiesen medirse los meses previos, y eso de momento falta. Aún así soy optimista. Tenemos el mejor deporte del mundo.

"No tengo duda de que el 23 de julio se abrirán los Juegos de Tokio"

-¿Los deportistas deberían ser, al menos los olímpicos, de los primeros colectivos en recibir la vacuna?
-Debo respaldar las decisiones del Gobierno, que hará un escalonamiento. Pero en el caso de los deportistas, teniendo en cuenta que hay unos Juegos y que deben tener tranquilidad lo antes posible, sería recomendable. Hablaremos con el ministerio para que sean de los primeros.

-¿Tendremos doble abanderado? ¿Cuándo se decidirá?
-Lo elegirá la junta de federaciones olímpicas, y habrá que esperar a los preolímpicos, máximo en mayo. A mí me ha encantado la idea del COI de un chico y una chica (por número de medallas serían Saúl Craviotto y Mireia Belmonte). Si las federaciones piensan lo mismo, encantado.

-¿Siente que, como se dice desde el Gobierno, el deporte es una prioridad? ¿Este gobierno lo tiene en la agenda?
-Hemos pasado una etapa muy difícil y había otras prioridades. Pero he hablado con el presidente (Pedro Sánchez) y sí está en su agenda. Ojalá se vuelva a la normalidad pronto y que las ideas del presidente y el ministro (José Manuel Rodríguez Uribes) se puedan llevar a cabo para que el deporte esté donde debe estar. Pronto.

-¿El tejido deportivo va a salir muy malparado de la pandemia? Un estudio reciente decía que el deporte supone un 3,3% del PIB en España.
-Todos los estamentos van a padecerlo, pero el deporte tiene capacidad de sufrimiento y superación. Los clubes deportivos sufren ya mucho, y son la base. Deben recibir ayudas para que puedan retomar una actividad no sólo de la alta competición, sino de la práctica normal. La recuperación de ese estrato es importante, por lo que significa de formación, de puestos de trabajo…

-¿Una solución puede estar en los fondos que lleguen de Europa? Se esperan unos 50 millones al año para deporte.
-Claro. Los clubes deben tener ayudas, porque nuestra estructura se basa en ellos. Familia, primer entrenador, primer club. Ahí está el origen de todo y no debe cambiar.

-En 2021, y según datos del CSD, las subvenciones ordinarias a las federaciones aumentan un 9% (de 48 millones a 53), pero sumando otros conceptos se van hasta los 90,3 millones. ¿Es adecuado?
-Es una apuesta del presidente del Gobierno. Cuanto más dinero haya, mejor. Podrás hacer más competiciones, atender a lo que no es élite, hacer más expansivo el deporte… pero hay que hablar del modelo. Determinar qué queremos hacer con el deporte en los próximos años. La alta competición es maravillosa, pero a los Juegos van 300. Deportistas de Alto Nivel hay 5.000. Y 3,8 millones de licencias, pero en España practican deporte 26 millones de personas. No hay una actividad que afecte a tanta población de forma activa y de manera pasiva. Hay que determinar qué queremos hacer del deporte escolar, universitario, como salud, integración, innovación… Es una política de estado y el modelo del deporte debe ser el debate del próximo año.

"Barcelona y Madrid deben optar a los Juegos, y ya se verá la fecha"

-La nueva Ley del Deporte, que tenía ya un anteproyecto que llegó al Congreso, ha quedado parada. No es una prioridad. ¿Eso es bueno para retomar el debate?
-Antes de hablar de la Ley, hay que hablar del modelo. No consiste en poner cinco parches. Hay que hacer un trabajo conjunto, más allá de las comunidades, que sirva para treinta años.

-Un 2,5% de los derechos audiovisuales de LaLiga irán al deporte. ¿Le preocupa que otras modalidades tengan tanta dependencia del fútbol profesional?
-Para nada. LaLiga ayuda mucho y hay que aplaudirlo. La venta centralizada les ha permitido lograr muchos ingresos y han tenido un gesto de generosidad. Y el Gobierno aporta más. Pero el futuro no está en el dinero público, sino en atraer el privado al deporte. Programas como el de LaLiga, Fundación Trinidad Alfonso, Telefónica, UCAM, Iberdrola o el ADO es lo que hay que incentivar. Con una mezcla público-privada. El deporte es imagen fuera, además de otras muchas cosas, y hay que cuidarlo.

-Su relación con el ministro Rodríguez Uribes es estrecha. ¿Han hablado de cómo incentivar esas aportaciones?
-Sí, y espero que todo se pueda poner encima de la mesa pronto si queremos reconocer el peso que tiene el deporte.

-La relación entre Consejo Superior de Deportes y COE siempre ha estado en un equilibrio tenso. ¿Cómo es ahora?
-Es buena. Defendemos desde dos puntos de vista diferentes, el público y el privado, al deporte y malo sería si estuviésemos en todo de acuerdo.

-¿Cuándo celebrará el COE elecciones?
-Siempre son el primer semestre del año postolímpico. Entre mayo y junio, más o menos. Este año, como el COI ha dado libertad, la asamblea decidió fijarlas para noviembre de 2021.

-Usted anunció que estaba en su último mandato (lleva cuatro). Pero luego ha dado señales de que puede dar marcha atrás. ¿Se presentará?
-Hay que esperar que pase la pandemia… Pero si todo continúa así, cuento con el apoyo de todo el mundo y tengo que cumplir un periodo más, encantado. Estoy escuchando a todos y se hablará después de los Juegos, una vez que acaben las elecciones federativas.

-Está con fuerzas…
-Eso siempre.

-Thomas Bach será reelegido el año próximo al frente del COI. ¿Es una buena noticia?
-Sí lo es. Ha hecho un trabajo extraordinario en momentos dificilísimos. Además, es un gran amigo de España.

"Si tengo que cumplir un mandato más y cuento con apoyo, encantado"

-¿Ve a Juan Antonio Samaranch como futuro presidente?
-Le veo como futuro candidato y presidente de lo que quiera, porque su trabajo está siendo extraordinario. Ahora mismo es la persona con más capacidad y responsabilidad en el COI exceptuando a Bach.

-¿Qué le parece que el breakdance vaya a ser olímpico en París 2024?
-No se puede mantener la misma estructura años y años cuando el deporte evoluciona. Ahora miras a la calle y ves a la gente practicando otras cosas. Este tipo de deportes son una de las grandes apuestas de Bach. Es un paso que hay que dar.

-¿Veremos los E-Sports en los Juegos?
-El primer debate es si son o no un deporte.

-¿Cuál es el futuro del ADO? Se ha ido reduciendo. Para Tokio 2021 serán 38 millones de euros con sólo 10 empresas como socios. En Pekín 2008 hubo 62 millones. En los dos últimos años, el CSD ha aportado el 60% de los fondos (16,1 millones) con el dinero de los derechos audiovisuales del fútbol. No parece que funcione.
-El objetivo es atraer dinero privado, y eso no debe cambiar. El problema es dar retorno a las empresas vía espacios publicitarios en las televisiones. Eso dejó de servir, se declaró Acontecimiento de Especial Interés pero nos encontramos con una saturación de este tipo de eventos y las empresas no pueden atender a todos. El ADO debe seguir y tengo el compromiso del presidente Sánchez, pero hay que ver cómo podemos ayudar a las empresas. Hay que ofrecerles un plan a la carta, sean grandes o pequeñas.

-¿Barcelona-Pirineos debe seguir adelante con la pretensión de optar a los Juegos de Invierno en 2030? ¿Y Madrid a por los de verano de 2032?
-Con Barcelona había consenso e incluso un acuerdo de intenciones entre Pedro Sánchez y Quim Torra. El gobierno de Aragón también dio su visto bueno. Pero en este momento está parado. Hay que esperar a las elecciones en Cataluña y a que todo se normalice. Y de Madrid ya hablé con Bach y el alcalde y hay que ver cuál es la evolución y cuál sería el momento más adecuado para el COI. Yo creo que Madrid debe ser candidata a unos Juegos sí o sí. Nos lo deben… La candidatura de 2020 fue la mejor y, tras perder, el COI adoptó la agenda 2020 para nuevas elecciones con nuestras premisas. No nos dieron los votos, pero nos dieron la razón. Hay que optar a los dos, la fecha ya se verá.

-¿Con qué sueña para el verano próximo?
-Creo que lloraremos todos el 23 de julio cuando desfile España. Será una nueva luz que iluminará al mundo. Lo verán 2.000 millones de personas y será la gran puesta en escena del fin de la pandemia. Nos hará sentirnos especialmente vivos.

INCERTIDUMBRE CON LOS PREOLÍMPICOS

Con el parón total del deporte en marzo por la pandemia, quedaron detenidos también los procesos clasificatorios. España ahora mismo tiene a 204 deportistas (133 hombres y 71 mujeres) con pasaporte para Tokio 2021. Y se calcula que deben ir unos 300, por lo que aproximadamente hay un 30% de plazas en el aire. Y los calendarios de las federaciones internacionales, especialmente de las menos potentes, no están definidos. Esa es una preocupación para Alejandro Blanco.

“Hay que ver qué se puede celebrar de los preolímpicos o cómo se cierran los rankings. Los clasificatorios por equipos son más factibles, pero en otros habrá que hilar fino. El COI obrará con flexibilidad para que todos tengan oportunidades de ir”, apunta el presidente del COE. Por ejemplo, la triple medallista en halterofilia Lydia Valentín debía cerrar su pase en el Europeo del pasado abril en Moscú y ha pasado al mismo mes de 2021. Otros deportes, como el piragüismo, tienen billetes pero no son nominales y afrontan procesos de criba internos.