VELA

En el dique seco

La mayor parte de la vela olímpica española está confinada en el CAR de Santander. Ante la imposibilidad de salir al mar, entrenan "la parte que no se ve".

En el dique seco
Federación de Vela Española

EI mes de marzo era decisivo para la vela española de cara a Tokio antes de su aplazamiento a 2021. Del 15 al 21 de marzo estaba previsto el Mundial de 470 en Palma y, justo a continuación, el Torneo Princesa Sofía. Un gran número de regatistas españoles ya se encontraban en las Islas Baleares cuando, dos días antes del inicio, les comunicaron la suspensión de estas pruebas. En ese momento, la gran mayoría de ellos decidió viajar al Centro de Alto Rendimiento de Santander para "evitar riesgos con sus familiares tras haber estado en contacto con gente de muchos países y poder seguir con la preparación".

Otras instalaciones similares, como los CAR de Madrid y Barcelona, fueron cerrados aunque tras detectarse casos de coronavirus. España cuenta con billete olímpico en siete de las diez clases posibles. En las pendientes de clasificar (Láser, Láser radial y Finn) el Preolímpico de Génova en abril, decisivo, se pospuso. Las plazas que consigue cada embarcación son para el país, no para el deportista. La Federación ya anunció los nombres de regatistas que irán a Tokio en distintas clases. Pese al aplazamiento de los Juegos en 2021, estas se mantendrán igualmente: "Se han ganado la selección y eso se tiene que respetar. Han sido muchos años de trabajo de cada uno de ellos en aras de clasificar al país y ser los seleccionados", apunta Julia Casanueva, presidenta de la Federación Española de Vela.

Con estas siete clases clasificadas, España era la novena con mayor número de todo el planeta y la tercera de Europa tras Gran Bretaña y Francia. Japón, la anfitriona, Nueva Zelanda y la propia Gran Bretaña eran las únicas con pleno (diez de diez), aunque aún se podrán unir más selecciones. "Somos una potencia mundial. Teníamos mucha ilusión en estos Juegos, pero seguiremos trabajando", añaden. Támara Echegoyen (36 años) y Paula Barceló (24), consiguieron en febrero el oro en 49erX en el Mundial disputado en Australia y eran una de las grandes bazas españolas para este verano. Ahora, comparten confinamiento en Santander.

"Sin poder salir al mar, intentamos mantener el físico con los medios que tenemos y trabajar la otra parte de la vela que no se suele ver: reglamento, meteorología, táctica, vídeos de regatas propias y de rivales, estrategia... y cuando terminamos los entrenamientos, algunos se dedican a estudiar. Es mi caso, que ahora estoy con un máster", dice Támara para AS con Paula a su lado. "Estábamos a buen nivel, pero ahora habrá que esperar a 2021. La mentalidad no cambia y tenemos trabajo por delante". Precisamente, los de Tokio pueden ser sus últimos Juegos. "En Río también lo pensé y aquí estoy. Lo importante es que el planeta en general se recupere de esto. Quiero estar en los Juegos con Paula, disfrutamos mucho y en esta modalidad es importante la confianza, algo que ya tenemos tras escaso año y medio juntas". Por ahora, no habrá competición mínimo, hasta el 17 de mayo.