NFC Oeste desde dentro

El hombre para todo en los San Francisco 49ers

Por segunda vez en su carrera con los niners Bruce Miller afronta un cambio de posición. Llegó como DE, jugó como FB y ahorá será TE.

Cádiz
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El hombre para todo en los San Francisco 49ers

Bruce Miller: Hola entrenador. Preparado para una nueva temporada.

Tom Rathman: Hola Bruce. No dejes tus cosas aquí. Dirígete a Jeff Nixon (entrenador de tight ends). Ya no perteneces a este grupo (runningbacks).

Esta conversación entre Bruce Miller y Tom Rathman es ficticia, pero algo muy similar debió producirse el pasado mes de abril en el primer día de entrenos de los San Francisco 49ers.

Miller ha sido durante sus primeras cinco temporadas en la NFL fullback de los niners. El problema es que el nuevo head coach de la franquicia californiana, Chip Kelly, no utiliza esa posición en su sistema. Nunca lo ha hecho y no va a cambiar en San Francisco. Así que la decisión del staff técnico fue la de reconvertirle a tight end y Miller se enteró de la estrategia tal cual llegó al vestuario la jornada inicial, si bien él ya había visto venir el movimiento desde que Kelly fuera anunciado nuevo head coach de los 49ers.

Jugar de tight end no es algo extraño por completo en la vida de Miller. En su etapa en el instituto de Woodstock (Georgia) ya actuó en esa demarcación, además de linebacker. El por aquel entonces coordinador defensivo de la Universidad de Central Florida quedó impresionado por su velocidad en la cobertura de los kickoffs y sus capacidades atléticas como tight end.

En UCF actuó de defensive end, acumulando 33.5 sacks durante cuatro temporadas. En las dos últimas fue nombrado jugador defensivo del año en la Conference USA. Allí elegió su actual dorsal: “En el instituto llevaba el 9, pero una vez llegué a UCF no me dejaban porque me movían a la defensa, así que para mantener el 9 decidí quedarme con el 49. Cuando me acabaron escogiendo los 49ers en el draft todo cobró sentido”.

Efectivamente, San Francisco llamó su nombre en la séptima ronda de 2011, número 211 absoluto. Muy pronto pensó el nuevo head coach, Jim Harbaugh, que su mayor valía para el equipo sería jugando de fullback. Al contrario que el de Kelly, el sistema de Harbaugh sí utiliza y mucho esa demarcación, teniendo una importancia mayor de la que se le da generalmente hoy día.

Para aprender las particularidades de su nuevo puesto Miller tuvo la fortuna de contar a su lado con dos enormes corredores, Frank Gore y Tom Ratham. Uno en el campo y otro en la banda hicieron que el ex defensive end pareciera un fullback natural desde su año rookie. Muy pronto se ganó la titularidad y tras tres años de gran servicio recibió la alegría de ser renovado por cuatro campañas más, hasta 2017.

Esta séptima ronda ha quedado ya completamente amortizada, pero Miller quiere seguir siendo parte de este equipo, sólo que ahora tendrá que hacerlo como tight end. Lo primero que ha debido realizar es bajar de peso. Una estricta dieta y mucha carrera le han hecho perder entre 15-20 libras (7-10 kilogramos aproximadamente), algo que se nota cuando le ves en las entrevistas que ha ofrecido en los últimos días.

En segundo lugar, y de aquí en adelante lo más importante, llega la adaptación técnica a su nueva posición. Por un lado Miller tendrá que ir asimilando las combinaciones de rutas que deberá jugar (muy diferentes y mucho más complejas que siendo fullback) y por otro habrá de trabajar el bloqueo en la línea de scrimmage, en contraposición a los bloqueos en campo abierto a los que estaba más acostumbrado. Miller dice que disfruta estar más cerca de la línea de scrimmage.

El playbook de Chip Kelly reparte mucho el juego entre todos sus receptores elegibles, teniendo los tight ends su parte del pastel. Ed Dickson en Oregon y Zach Ertz en Philadelphia son los principales referentes históricos del nuevo entrenador de San Francisco.

Para seguir en plantilla Miller tendrá la siguiente competición en el equipo: Vance McDonald, Garrett Celek, Blake Bell, Je’Ron Hamm y Busta Anderson. Celek (hermano de Brent, TE de los Eagles) acaba de firmar una extensión por cuatro años y Bell es 4ª ronda del pasado draft, por lo que estarán salvo gran sorpresa en la plantilla final. Eso deja un posible hueco (o dos) para McDonald, una 2ª ronda de 2013 que entre lesiones y malas manos no ha terminado de cuajar, Anderson (7ª ronda de 2015 todavía por debutar), Hamm (un agente libre) y Miller. El buen hacer de Miller en equipos especiales es un plus que le da una pequeña ventaja sobre el resto.

Once años después Bruce Miller ha retomado un recuerdo de su adolescencia, jugar de tight end. Veremos si consigue producir en su enésimo cambio de posición. Hasta ahora no le ha ido nada mal.