Carlos Pérez Zamora

Donde sea, pero que juegue Seager y lo haga ya

Septiembre ha sido el mes de Corey Seager. El shortstop de los Dodgers de Los Ángeles hizo su debut el día 3 ante los Padres de San Diego, en el que cuajó un gran debut con dos hits, dos carreras impulsadas y dos carreras anotadas. El jugador de 21 años, hasta entonces en el filial de los angelinos en Oklahoma, llegó al primer equipo después de la lesión del veterano Jimmy Rollins, y sus números desde entonces han sido espectaculares.

Considerado uno de los mejores prospectos de las ligas menores, Seager (hermano pequeño del jugador de los Seattle Mariners, Kyle) debutó en Triple A el pasado mayo, hasta que dio el salto a la MLB en septiembre. Sus primeras semanas en las Grandes Ligas han sido geniales, con unos números al bate de .359/.468/.578. Además, en sus 18 juegos al máximo nivel ha sumado 11 carreras y 2 jonrones. Y de postre, un récord: ha alcanzado base en todos los partidos, algo inédito en la franquicia. La recuperación de Jimmy Rollins ha puesto en duda al mánager Don Mattingly. ¿Se merece el novato ocupar ser titular durante lo que queda de año?

Motivos hay, desde luego. A pesar de comenzar bien la temporada, Rollins sufrió un bajón en agosto que ha provocado que sus números globales del año sean los más bajos de su carrera (que hasta 2015 se había desarrollado por completo en Philadelphia): .220/.279 /.354. En la parcela defensiva, Rollins aparece como uno de los jugadores menos eficientes para los Dodgers. Baseball Info Solutions elabora un índice que mide el número de carreras evitadas por encima o por debajo de la media en función a las actuaciones de sus jugadores. Bien, pues Rollins está valorado en -7 (es decir, 7 carreras por debajo de la media), el segundo peor de los Dodgers.

Quizá por atributos como la experiencia o la falta de ella, la balanza se incline a favor de Rollins. Don Mattingly ha dejado caer que, si está al 100%, le elegirá como parador en corto titular, por delante del novato Seager. Pero el joven de Carolina del Norte puede que tenga otra oportunidad gracias a otra lesión, esta vez de Justin Turner. El tercera base, salvo sorpresa, se perderá solo unos días de competición por molestias en la rodilla, pero Seager podría ocupar su lugar en su ausencia. El shortstop ha jugado 20 de sus 360 partidos en las ligas menores en la esquina caliente, lo cual no es mucho, pero no es un puesto nuevo.

Aunque lo más probable es que la tercera base sea para Chase Utley, otro jugador procedente de los Phillies de Philadelphia. El veterano de 36 años jugó por primera vez en su vida en tercera base, ante Arizona. A pesar de sus malos números al bate, a Mattingly le gusta su carácter, como recogió Sports Illustrated: “Ha supuesto una gran diferencia para nosotros desde que vino: su tono, su forma de jugar, su preparación... A veces no se puede medir todo”.

Los veteranos Jimmy Rollins y Chase Utley son dos opciones con las que cuenta Don Mattingly de cara a los playoffs.

Se complica lo de Seager, entonces. ¿Y si Justin Turner se muda a segunda base para hacerle hueco? Tampoco. Howie Kendrick también se ha recuperado, y también será titular.

Quizá no veamos mucho a Seager en postemporada, aunque muchos queramos seguir disfrutando de sus actuaciones. Pase lo que pase, los Dodgers han descubierto en Seager a un infielder con mucho futuro por delante. A final de temporada, tanto Rollins como Kendrick serán agentes libres, por lo que, esta vez sí, tendrá mucho tiempo para jugar y una carrera por delante para formarse.

El catcher AJ Ellis declaró a ESPN que Seager “no muestra mucha emoción cuando juega. Solo sale a competir y trata de hacer la jugada correcta”. Los aplausos en cada turno al bate del Dodger Stadium demuestrn que a los aficionados de los Dodgers, desde luego, sí les ha emocionado.