Ruesga apuntilló en el final al Valladolid
El Portland casi paga la siesta

En un partido irregular y de alternativas, al final tuvo que ser Ruesga quien apuntillase a un Valladolid revivido, que con un parcial de 0-6 había pasado de estar muerto (28-20, minuto 49), a amenazar al Portland (28-26) con dejarle sin fuerzas para disputarle la Liga a los dos primeros.
Noticias relacionadas
El caso es que la defensa del Portland fue más sólida en un día en que los castellanos jugaron cojos sin la aportación del lateral izquierdo. Con Muratovic desaparecido, el juego organizado del Valladolid es demasiado previsible, con la búsqueda incansable del pivote.
Ahora bien, el Portland tampoco anda sobrado de juego. Por momentos abusa de las genialidades de algunos de sus hombres, y eso le pasa factura hasta el punto de que casi cede un partido por echarse antes de tiempo una siesta de nueve minutos.
