Vuelta a España | 17ª etapa

Adiós Valverde

Cedió más de tres minutos. Gran duelo Heras-Santi Pérez

<b>EL ATAQUE. </b>Momento en el que Roberto Heras ataca y sólo es seguido por Santi Pérez, mientras Valverde ve con impotencia que no les puede seguir.
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A seis kilómetros de la cima, Valverde se hundió con cierto estrépito, incapaz de seguir la rueda de un compañero y rebasado por ciclistas de rango inferior, ajenos a la lucha por la general. Del mismo modo que su caída fue una enseñanza (eres humano), el derrumbe sufrido en La Covatilla completa el aprendizaje del chico prodigio: procura que tus malos días no coincidan con etapas decisivas, no te hagas notar, abróchate el maillot y recuerda que, aunque hasta aquí hayas llegado antes que nadie, todavía te falta un escalón por subir, el último.

Si se tratara de otro ciclista se podría afirmar con rotundidad que Valverde ha perdido la Vuelta a España, pero, por ser quien es, lo dejaremos en que se la ha complicado bastante. Ahora resultará interesante ver de qué es capaz furioso. Quizá camino de alguna victoria de etapa se encuentre con un tiempo que le reenganche a la disputa final.

La carrera es, en estos momentos, un duelo entre Roberto Heras y Santi Pérez. El líder lanzó el ataque que descolgó a Valverde y el asturiano fue el único de los favoritos capaz de seguir su ritmo y de atacarle después. Aunque su actuación está siendo soberbia, conste, se le puede achacar a Santi Pérez un cierto colaboracionismo con Heras en la subida a La Covatilla, como si se hubiera conformado en esos momentos con ganar la etapa a cambio de trabajar para el líder.

Al final, le atacó y le recortó medio minuto, pero la actitud de un verdadero aspirante debiera haber sido la de no dar un relevo, desesperar a Heras y atacarle desde mucho más lejos. Quien quiere ganar debe tener claro quién es el enemigo. Me dirán los tecnócratas que se ha asegurado un puesto en el podio y les recordaré yo que el podio debería ser una consolación para quien intentó vencer, no un objetivo.

Antes de entrar en lo que fue la etapa, hay que destacar la subida de Paco Mancebo, muy típica en él, pues pasó de la muerte a la resurrección en media docena de kilómetros. Si cuesta incluirle entre los candidatos, y ya hace días que cuesta, es porque parece más un heroico superviviente que un audaz superhéroe, lo que no le resta mérito, sino que se lo da. Tendría que producirse una situación de carrera muy extraña para que él, carente de explosividad, pudiera meterse en la lucha por la victoria final.

La jornada fue durísima, más de desgaste que de tiroteo, un trayecto en el que los puertos de tercera parecían el Tourmalet y el sol castigaba sin piedad a los corredores. En esas condiciones se formó una fuga de la que quedaron finalmente Valjavec, Arrieta, López de Munain y Cárdenas. Antes, por el puerto de Honduras, Valverde circuló en cola de grupo, lo que desató las especulaciones y dejó olor a viejo truco, a táctica de Armstrong. Liberty lanzaba el pelotón a muchísima velocidad y apenas se podían leer las pancartas de los paisanos de Heras, aunque sí una: Heras, eres y serás el mejor.

Colombiano.

Cuando llegaron las primeras rampas de La Covatilla se descubrió lo castigados que iban algunos corredores. Cárdenas, como se esperaba, fue el único de los escapados que resistió la dureza del puerto y se marchó en solitario. Casi habíamos olvidado los tiempos en los que no había montaña sin colombiano al ataque, curiosa extinción.

Dado que la carrera se jugaba por detrás, no era fácil alcanzar la meta, pero Cárdenas lo logró. Tuvo mucho ojo el Cafés Baqué cuando decidió construir un equipo en torno a él, un ganador, pues sus victorias, la de ayer, y la que consiguió hace un año en Sierra Nevada, rentabilizan un equipo ejemplar que al tiempo sirve de vivero para jóvenes ciclistas. Es como la teoría de Zidanes y Pavones pero pasada por el economato. A medio minuto se presentó Santi Pérez y a uno Heras.

Hoy la Vuelta discurrirá por la sierra de Ávila, terreno adecuado para las emboscadas, como demostró el gran Bernard Hinault en 1983, cuando mitificó el puerto de Serranillos con un ataque bestial. Como la gente va muy justa de fuerzas no hay que descartar absolutamente nada. Si Santi Pérez quiere ganar debe moverse. Si a Alejandro Valverde le queda algo por decir, también.

La película

Km 0: 138 corredores toman la salida en Plasencia.

Km 3: Se forma un grupo con Tino Zaballa, Félix Cárdenas, Volodymir Gustov, Tadej Valjavec, José L. Arrieta y Alberto López de Munain.

Km 25: Los escapados alcanzan los 8:55 de ventaja.

Km 52: Por el puerto de primera del Piornal el grupo de cabeza lleva al líder a 8:55.

Km 90: Valverde va a cola de pelotón arropado por los suyos mientras el Liberty fuerza la marcha.

Km 100: Los cinco escapados comandados por Cárdenas pasan el puerto de Honduras con una ventaja de seis minutos.

Km 126: Se quedan en cabeza Cárdenas, López de Munain, Arrieta y Valjavec.

Km 157: El grupo se reduce a Cárdenas, Arrieta y Valjavec. El pelotón liderado por el Liberty está a 3:43.

Km 161: Ataca Cárdenas y nadie le sigue. En el grupo del líder salta Carlos Sastre.

Km 165: Arranca Roberto Heras. Llega a su rueda Santi Pérez y Valverde se queda.

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Km 167: Valverde marcha a 1:10 de Heras y Pérez. Éste decide marcharse.

Km 169,8: Cárdenas vence, Pérez entra a 29 segundos y Heras a 1:01.

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