Mosley está dispuesto a limitar las prestaciones
El presidente de la Federación Internacional de Automovilismo usará su derecho de veto si los equipos no reducen voluntariamente la escalada de rendimiento de sus monoplazas

Las carreras están hechas para que las gane el más rápido. Entonces, ¿por qué limitar las prestaciones? El argumento evidente es la seguridad, precisamente lo que busca preservar a toda costa en los grandes premios Max Mosley, el presidente de la Federación Internacional de Automovilismo. Y está dispuesto a hacerlo con la colaboración de las escuderías... o sin ella.
Las decisiones en la Fórmula 1 se toman por la unanimidad amparada por el Acuerdo de la Concordia que adoptaron todos los equipos en 1980. Sin embargo, Mosley ha declarado a la agencia Reuters que no dudaría en recurrir a su derecho de veto si las opiniones al respecto son contradictorias: "Estamos estudiando con detenimiento utilizar nuestras posibilidades legales en el Acuerdo de la Concordia para reducir las prestaciones de los coches. Si consideramos que los monoplazas son demasiado rápidos, requeriremos a los equipos que trabajen para limitar esa velocidad en un tiempo oportuno. Y si no lo conseguimos, actuaremos en consecuencia para imponerlo".
Su decisión parece meditada: "Nosotros hemos comparado velocidades, especialmente en las curvas más rápidas, y el incremento nos parece preocupante. Por eso es necesario un paquete de medidas para reducir este aumento prestacional". El análisis es indiscutible, porque en las primeras pruebas de 2004 los récords han sido fulminados. ¿Las razones? Las mejoras aerodinámicas, el incremento de la potencia y la guerra de neumáticos.
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