Yo digo Raúl Romojaro

La pólvora, para la guerra

Raúl Romojaro
Redacción de AS
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Alonso sólo noveno. Pues vaya, que mal... Hasta que aprendamos bien de qué va esto de la F-1, es comprensible que el resultado de ayer sepa a poco (entre otras cosas, porque Fernando nos ha acostumbrado muy mal). Sin embargo, tenemos que empezar a valorar las clasificaciones en su contexto. Y lo de ayer en Bahrein es una invitación al optimismo, aunque de golpe nos pueda parecer todo lo contrario. Cuando el propio protagonista está tranquilo, por algo será. La jornada de los viernes sirve de poco ahora en los grandes premios. Cada escudería planifica el trabajo a su manera y por eso los tiempos son testimoniales. De otro modo, no se explicaría la presencia de Davidson y Klien entre los mejores de ayer. Para Renault, el objetivo no era marca un gran registro, el momento para ese desafío llega hoy. Lo importante era saber cuánto de deprisa podía rodar Alonso. Y la respuesta es que mucho.

Cara a la galería cuenta un tiempazo, pero el éxito se fragua de otro modo. Un buen puesto en la parrilla (en las tres primeras filas sería suficiente), una salida meteórica, una estrategia acertada... y el resto lo pone ese talento natural del asturiano. Siempre nos acordamos de cómo acaban las cosas, no de cómo empiezan. El GP de Bahrein termina mañana, así que paciencia.

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