Primera | Valladolid 3 - Atlético 1

Killer Makukula

Repaso del Valladolid a un Atlético que no se adaptó al agua

<b>IMPARABLE</B>. Pese al agua, el marcaje de Ortiz y la salida de Burgos, Makukula se mostró intratable cada vez que se iba hacia el ataque.
Manolete
Actualizado a

No podía ser de otra manera. El Atlético cayó en Valladolid por un pecado de conservadurismo cuando se pusieron con ventaja en el marcador. La gente de Pucela se lanzó con rabia a morder a los rojiblancos y les dieron un auténtico baile. Encabezados por Makukula y Fernando Sales, el equipo de Vázquez fue superior y se supo adaptar al lago de Zorrilla. Los experimentos de Manzano, Ortiz de lateral izquierdo y Simeone de mediocentro, fracasaron de forma estrepitosa.

Con la presencia de cerca de 4.000 seguidores en las gradas y la plana mayor atlética en el palco, el inicio del encuentro fue prometedor para los madrileños. Se fueron hacia arriba y a las primeras de cambio llegaba el gol de Musampa. De forma incomprensible, los chicos de Manzano cedieron terreno, y Fernando Sales comenzó a hacer de las suyas. Llegó un tanto de Makukula anulado injustamente y pronto Burgos y sus defensas comenzaron a dar sensación de inseguridad. Al final, nuevo testarazo de Makukula y con la ayuda del Mono llegaba la igualada. Luego era Zapata el que daba la vuelta al marcador, aprovechando un paso de Sousa en fuera de juego. El Atlético no existía.

Superioridad.Jorge, Simeone y Novo eran figuras decorativas en el centro del campo y los locales arrasaban con su entrega, velocidad, lucha y las habilidades de sus puntas. Pudo llegar algún tanto más para los vallisoletanos, pero al descanso se llegaba con la incertidumbre por el resultado final. No obstante, el Atlético distaba mucho del conjunto que tenía la Champions a tiro de piedra, y en especial sus dos internacionales Fernando Torres y Jorge parecían que tenían lastre en sus botas. Incluso para rematar la faena Ortiz era expulsado justamente por la enésima acción individual en la que se tenía que inclinar ante el meteórico Sales.

Manzano sacaba para el segundo tiempo a Diego Rivas e Ibagaza para cambiar el signo del encuentro y se la jugaba con tres defensas, pasando Santi y Lequi a ocupar las bandas y con Gaspar como marcador de Makukula. Poco éxito tuvo con esta idea, ya que su colega Vázquez supo cerrar con habilidad los espacios hacia su portería y a la contra ponían en evidencia a los rojiblancos.

Makukula arrasaba cuando le llegaba la pelota y sin marcaje alguno. Perdonó dos claras situaciones ante Burgos y al final era Sousa el que ponía el epílogo a un encuentro que tuvo poco que contar, ya que el Valladolid siempre se mostró bastante más listo en un terreno de juego de waterpolo y los madrileños lo único que se dejaron en el campo es su dosis de pelear hasta el final.

El Atlético ha claudicado en su empresa de llegar lanzado al derby del 3 de diciembre contra el Real Madrid. El descanso por la selección le ha venido muy mal y se ha notado en exceso la ausencia de De los Santos en su labor de tapón en la zona medular. Manzano quiso sorprender y se llevó un chasco al apostar por Ortiz de secante de Sales, donde perdió la batalla de forma ostensible. El Valladolid estuvo fenomenal. Vázquez movió con maestría sus peones desde el banquillo y arriba cuenta con dos artistas como Sales y Makukula que son capaces de volver locos a cualquier marcador que les pongan. Las cosas han vuelto a su sitio y el Atlético se ha bajado de la nube de las alturas en la que estaba viviendo el último mes.

Noticias relacionadas

EL DETALLE: Jorge se comió las vallas

En el minuto 4 un empujón de Julio César a Jorge provocó que el atlético se comiera la valla de fondo que separa el foso del campo.

Te recomendamos en Polideportivo