El súper debut del Buitre cumple 42 años
Butragueño se estrenó tal día como hoy con el Real Madrid en Liga, ante el Cádiz, con Di Stéfano de mentor y con dos goles para remontar. Nació la leyenda.


El 5 de febrero es una fecha diseñada para los elegidos. Lo es el inigualable Cristiano Ronaldo, que hoy ha cumplido 41 años. O el genuino y genialoide Neymar, que cumple 34. O el mítico Gica Hagi, que ha aterrizado en los 61. Pero también fue el día elegido por el destino para que debutase con su amada camiseta del Real Madrid el legendario Emilio Butragueño. El 5 de febrero de 1984 lo llamó a filas Alfredo Di Stéfano. Partido de Liga en Cádiz. El Carranza abarrotado. Los amarillos desatados, con un inquietante 2-0 al descanso (goles de Benito y Salvador Mejías) y la afición de la Tacita de Plata en éxtasis. El joven Emilio aguardaba cauto y en silencio desde el banquillo. La Saeta iba a por todas. Miró a ese niño rubito y pecoso con cara de ángel y le dijo: “Nene, calentás”. Salió al campo en lugar de su amigo Manolo Sanchis. Y surgió la magia. Una locura. En el minuto 60 puso Butragueño el 2-1 de la esperanza, en el que iba a ser el primero de sus 171 goles de blanco. Pero los minutos pasaban y Cedrún, el padre del mítico Carmelo, porterazo del Athletic Club, se hacía gigante en su portería. Hasta que Ricardo Gallego empató en el 88’.
“Mi estreno fue como un cuento de Walt Disney”
Emilio Butragueño, a AS
Pero el Buitre quería más. No era el debut de un futbolista voluntarioso. Era el estreno de un jugador que acabó siendo de culto. Y en el último minuto aprovechó un rechace para marcar el gol de la victoria, el de la gloria. Juanito, como buen taurino, lo subió a hombros…
El inicio de un fenómeno social
“Mi debut fue como un cuento de Walt Disney, ese partido cambió mi vida”, confesaba Butragueño a AS en el 20 aniversario (5-2-2004) de aquel partido icónico por lo que significó en el devenir de una carrera que parecía diseñada por un guionista de Hollywood. En Cádiz arrancó el fenómeno social del Buitre, acrecentado por sus cuatro goles a Dinamarca en el Mundial de México’86 y la invasión de Cibeles al grito de “oh, oh, oh, Butragueño a la Moncloa”.

Noticias relacionadas
Hoy, 5 de febrero, se cumplen 42 años del arranque de una etapa inolvidable de nuestro fútbol, encabezada por esa Quinta del Buitre con la que la historia está en deuda por todo lo que ofrecieron en el campo (un nuevo estilo de fútbol basado en la calidad y la estética) y una mancha que jamás perdonaremos los madridistas al PSV Eindhoven, un equipo ramplón y vulgar que los privó de la Copa de Europa que se merecían con creces. Pero eran tan buenos que dejaron huella pese a todo. Ese es su mejor legado.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí




Rellene su nombre y apellidos para comentar