DEPORTIVO

La ola del caso Fuenlabrada arrasó la estructura del Depor

Un año después del caso Fuenlabrada ya no están en el Deportivo presidente (Fernando Vidal), entrenador (Fernando Vázquez) y solo quedan cuatro jugadores.

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El estadio de Riazor en el partido aplazado entre Deportivo y Fuenlabrada.
Jesús Sancho (Sanchofoto)

El ‘caso Fuenlabrada’ cumple un año y sus consecuencias han dejado una profunda huella en A Coruña. Al margen de denuncias, declarar a Javier Tebas persona non grata y un descenso, la ola de aquel conflicto se ha llevado por delante a prácticamente todos los protagonistas del bando blanquiazul. El primero en desaparecer de escena fue Fernando Vázquez, destituido el pasado mes de enero. El técnico de Castrofeito se dejó la piel en la defensa de los intereses del Depor, ejerciendo de portavoz y líder del club. Todo ese desgaste, lograr que un equipo desahuciado fuese el líder absoluto de Segunda en la segunda vuelta y que su equipo marchase segundo del Grupo I de Segunda B, no le valió de nada.

La factura no se quedó en el banquillo y alcanzó de pleno a la Plaza de Pontevedra solo un mes después. Fernando Vidal y todo su consejo de administración fueron cesados por Abanca un año después de que el empresario propiciase que la entidad bancaria se convirtiese en propietaria del club. El papel de Vidal en el caso Fuenlabrada fue siempre beligerante, pero el detonante de su salida fue, al margen de los resultados deportivos, la catástrofe económica en el diseño de la plantilla tras el descenso. Su director deportivo y hombre de confianza, Richard Barral, también salió del club el pasado 22 de mayo al igual que el secretario técnico Alfonso Serrano.

La plantilla y el ERE

El descenso fue un mazazo económico, pero más todavía deportivo. El Depor se vio en Segunda por primera vez en 40 años con el dudoso honor de ser el primer campeón de la Liga española que jugaba en la categoría de bronce. A pesar de todo, Fernando Vidal y Richard Barral apostaron por una plantilla en la que continuaron jugadores con unos salarios elevadísimos (Uche, Keko o Beauvue), se fichó a un ‘fuera de categoría’ como Celso Borges y regresó Diego Rolan al no encontrarle destino. La consecuencia, tras no lograr ni siquiera pelear por el ascenso, ha sido un casi total desmantelamiento del equipo y la puesta en marcha por parte del club de un ERE.

De aquel 20 de julio de 2020 solo quedan en la plantilla Álex Bergantiños, Keko Gontán, Salva Ruiz y un Uche Agbo que se reincorporó el lunes tras un permiso especial del club. De todos ellos, solo Bergantiños tiene asegurado comenzar la temporada 2020-21 con el Deportivo. Keko cuenta deportivamente, pero su salario y el hecho de tener contrato hasta 2024 hacen muy difícil que no le salpique el ERE. Salva Ruiz, al que le queda un año, ha pasado a tercer lateral tras la contratación de Aguirre y la renovación de Héctor. Uche, por su parte, está en la misma situación contractual que Keko y además no entra en los planes de Borja Jiménez. También pertenecían al club Fede Cartabia y Diego Rolan, pero estaban cedidos y este venaro saldrán del Deportivo.