DEPORTIVO

Diego Villares, un espejo para la cantera del Deportivo

Borja Jiménez pidió a los jóvenes derribar la puerta, algo que hizo el de Vilalba marcando el camino para los Valín, Gandoy, Adri Castro y la nueva generación de Abegondo.

Valín, Villares y Gandoy en un entrenamiento con el Deportivo
Jesus Sancho (Sanchofoto)

Hace unos meses que Antonio Couceiro anunciaba un giro del Deportivo a la cantera. El fracaso en Segunda B y las estrecheces económicas provocan que el club vaya a mirar más que nunca lo que tiene en casa, pero como explicó hace unos días Borja Jiménez, eso no significa que se vayan a regalar plazas en el primer equipo. "Hay que ponerlo en valor, que sepan lo que cuesta", apuntaba el nuevo técnico blanquiazul, que le pedía a los jóvenes "tirar la puerta". Seguramente sin intención de personificar, el abulense estaba definiendo a la perfección la figura de Diego Villares.

El centrocampista de Vilalba es el mejor reflejo para todos los canteranos blanquiazules. Porque sabe lo que ha tenido que trabajar para que le llegara la oportunidad con 24 años, pero también por haber echado la puerta abajo sin posibilidad de que volviera a cerrarse. Cuando en el mercado de enero Abanca cerró el grifo, a la dirección deportiva no le quedó otra que incorporar a Villares, cuyo impacto en los planes de Rubén de la Barrera se notó desde el primer momento. Debutó en la segunda parte ante el Coruxo y no volvió a salir del once titular, terminando el curso por encima de los 1.000 minutos y con el premio de la afición al mejor jugador de la temporada.

Villares, ejemplo para los que ya están... y para los que vienen

Para los primeros que debe servir de ejemplo Villares es para los Gandoy, Valín y Adri Castro. Los tres canteranos con llegada más reciente al fútbol profesional. Los dos primeros tuvieron una temporada de estreno discreta en la que les acabó pasando factura las prisas de la competición. El mediocentro apenas jugó tres partidos como titular y las oportunidades para el lateral llegaron casi siempre cuando Bóveda no estaba disponible. Similar fue el rol del delantero, aunque en su caso todavía estaba a caballo entre el Depor y el Fabril.

Ya con un año más de experiencia en el vestuario, todos tendrán la oportunidad de convencer a Borja Jiménez de que ellos también están capacitados para dar un paso al frente cuando se le requiera. Ellos y también la nueva camada de promesas de Abegondo, sobre todo con la ilusionante generación de juveniles que disputa en estos momentos la Copa de Campeones. El técnico dejó claro que no tendrá problemas en acogerlos con los brazos abiertos, pero bien harían en tomar ejemplo de Villares, porque al mismo tiempo sentencia que no habrá trato de favor: "A mí me gustan los jugadores jóvenes y trabajar con gente de la cantera. Les vamos a dar la oportunidad y luego dependerá de ellos".