Las Palmas

La paradoja de Raúl Fernández

Pasó de estar descartado por el club, que lo quiso incluir en un ERTE ilegal y casi llegan a juicio, a tener su renovación prácticamente apalabrada.

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La paradoja de Raúl Fernández
Carlos Diaz-Recio DIARIO AS

A base de tesón propio y mucha fortaleza mental, la pesadilla de Raúl Fernández parece llegar a su final. Hay luz al final del túnel, o eso parece. Tras lesionarse contra Cádiz en el EGC el 14 de abril de 2019, el portero vaso no ha vuelto a vestir una equipación de fútbol en partido oficial pero cada día lo tiene más cerca. Ocurre que, tras un serial de desgracias propias y extraños comportamientos ajenos, está a un paso, flecos y pocos más, de firmar su renovación, al menos por una temporada, con la UD.

Incluso en el vestuario de Las Palmas se da por hecha la continuidad de Raúl. Según ha podido saber AS, “está casi hecho”, como afirma un compañero diario de trabajo del propio guardameta. La misma fuente insiste en que accedió a reducirse el sueldo, aquel que no quiso tocar cuando el club se lo quiso imponer. Finalmente se hizo el acuerdo y la próxima semana, una vez la liga esté completamente terminada y con los jugadores de vacaciones, se hará oficial. El decisivo avance de las negociaciones lo oficializó ayer Pepe Mel.

La continuidad de Raúl, ahora mismo garantizada salvo sorpresa de última hora, implica un efecto dominó en la portería de Las Palmas. Así, Las Palmas sigue teniendo en nómina también a Álvaro Valles y Álex Domínguez. Con el primero de ellos se cuenta de manera absoluta, mientras que el segundo elevó su cotización tras acudir a una concentración de la Sub-21, por lo que la UD espera sacar tajada por él como en su día con Josep Martínez, vendido al Lepizig por casi 3 millones de euros.

En cualquier caso, la semana que viene tendrá lugar la tradicional rueda de prensa de final de temporada de Miguel Ángel Ramírez, presidente y máximo accionista del club, y en la misma se empezará a darle oficialidad a esta situación.

Letanía.

Ni que fuera una letanía, la lista de desgracias de Raúl desde aquel 14 de abril de infausto recuerdo da para una serie. Tras una fechoría de Jovanovic, futbolista del Cádiz, se fracturó la rótula de su rodilla izquierda y el quinto metacarpiano de la mano derecha. Maldito 2x1. Tras más de un año batallando en busca de una recuperación que no llegaba, parecía estar a punto cuando, tras el confinamiento del año pasado, Las Palmas volvió a entrenar. De hecho, Pepe Mel deslizó que volvería a la portería cuando se reanudara la competición, pero una fuerte lesión en el tobillo lo mandó de nuevo a la lona. Incluso el portero reconoció antes de esta nueva desgracia física, en una entrevista en AS, que ya estaba listo “para competir al 100%”.

Raúl, tras caer lesionado contra el Cádiz.

Al inicio de este curso tampoco estaba disponible, pues tampoco es que terminara de sanar su maltrecha rodilla izquierda. De hecho, Las Palmas lo dejó sin ficha federativa acogiéndose a su lesión de larga duración, y después quiso incluirle en un ERTE que el propio club, ante la chapuza que se avecinaba y “el lío en el que se podía meter”, no tuvo más remedio que retirar. También estaba incluido Cristian Rivera, “pero lo de Raúl Fernández era aún más grave”, como aseguró a este periódico Pere Vidal, abogado laboralista en materia deportiva.

Meses después se le quiso imponer una reducción salarial que iba camino de dilucidarse en los juzgados hasta que, poco antes de la vista, llegó el acuerdo. Mientras tanto, Raúl seguía ejercitándose cada día en la Ciudad Deportiva, pues seguía perteneciendo a la primera plantilla de Las Palmas pese a no tener ficha. A base de duro trabajo se granjeó una oportunidad. El club recapacitó sobre su situación laboral y el propio futbolista hizo el resto. Al final hubo entendimiento y una renovación a la que le falta poco más que la firma para completar así la paradoja de Raúl Fernández.