LUGO

El Lugo se hunde anímicamente y también en la clasificación

Tras catorce jornadas consecutivas sin lograr la victoria, los albivermellos se hunden en puestos de descenso con malas expectativas por delante.

El Lugo se hunde anímicamente y también en la clasificación
Luis de la Mata DIARIO AS

Era la jornada número 22, la primera de la segunda vuelta. El CD Lugo, con Nafti en el banquillo, vencía por 2-0 al Tenerife en un plácido partido, con goles de Cristian Herrera y Hugo Rama. Los albivermellos transitaban por la zona templada de la clasificación y ni siquiera se atisbaba el infierno en el que se iban a ver envueltos poco después. Con seis puntos sobre el descenso como colchón se hacía muy difícil pensar que el Lugo iba a volver a pasar por las apreturas clasificatorias de las dos últimas temporadas. Tampoco se podía esperar que, 14 jornadas después, esa iba a ser la única victoria que los del Anxo Carro iban a celebrar.

Desde entonces, la cuesta abajo ha sido tan llamativa como imparable. Cinco empates y nueve derrotas con una cosecha de cinco puntos sobre 42 posibles. Nafti destituido en favor de Luis César, que fue incapaz de ganar un partido en ocho jornadas y, posteriormente, el propio Luis César sustituido por Rubén Albés, que esta jornada debutaba en El Toralín con una nueva derrota. La magnitud de la caída del Lugo se ve mejor si se usa la clasificación: de un puesto tranquilo, más cercano al playoff que al descenso, a estar en riesgo de no depender ni siquiera de si mismo para salvar la categoría.

Además, preocupa la deriva psicológica de un grupo que en las últimas seis jornadas se ha visto incapaz de sumar un solo punto y que se va a la lona ante el menor contratiempo. En un partido en el que se jugaba la vida como el disputado ante la Ponferradina, los albivermellos solo fueron capaces de rematar una vez entre palos e incluso el final del partido se jugó más cerca de su propia área que de la del rival. Tras un nuevo palo, será fundamental la reacción de la próxima jornada ante un Zaragoza que aún no ha certificado completamente su permanencia. Una nueva derrota podría ser definitiva para el Lugo.