INGLATERRA

Thomas, entre el yin y el yang

El centrocampista del Arsenal ha enlazado una racha positiva. Dirigió y robó ante el West Ham a partes iguales. Pero la afición le insta a mejorar su disparo lejano.

Thomas Partey, con el Arsenal.
Catherine Ivill Getty Images

"Te dedicaré uno pronto", contestaba Thomas Partey a un aficionado que le pedía a través de Instagram que dejase de intentar disparos lejanos con asiduidad. "Por favor, deja de tirar a puerta desde distancias kilométricas, pero aún así te quiero tío", comentaba este fan que seguro no esperaba recibir réplica del receptor de su mensaje. Este intercambio llegaba después del West Ham-Arsenal, donde los Gunners remaron hasta rascar un punto a pesar de empezar perdiendo 3-0.

El centrocampista de 27 años desempeñó un papel fundamental en esa remontada, pero su positivismo a la hora de buscar portería desde la distancia llamó la atención de los parroquianos del Arsenal. Thomas ha buscado el gol en 16 ocasiones en la Premier, siendo 15 de estos disparos desde fuera del área (uno por partido). Del total, solamente tres han acabado entre los tres palos, tres han sido bloqueados por el rival y diez se han marchado desviados. ¿El resultado? Ningún gol en sus 15 partidos en la Premier, ni tampoco en los 20 totales que acumula entre todas las competiciones.

Eso sí, no es el ghanés un futbolista que llegase para aportar en el ámbito goleador, si no para hacer lo que hizo contra los Hammers: dirigir y destruir. Con 105, fue el jugador que más balones tocó del partido en su equipo, una actividad que le llevó a completar 81 de los 89 pases que intentó, un fantástico 91%. En cuanto al factor destructivo, interceptó dos balones (solo Pablo Marí, con 3, estuvo por encima) y robó otros dos, números estos últimos solamente superados por David Luiz, Marí y Chambers, según recoge el portal estadístico SofaScore.

Problemas de continuidad

Así, si su atrevimiento excesivo con el disparo lejano, mezclado con su falta de puntería, es el yin, su capacidad creativa y destructiva es el yang. En la parte oscura, la primera, bien podrían incluirse los problemas físicos que le han acompañado a lo largo de la temporada. "¡Thomas Partey nunca está en forma!", llegó a exclamar Rio Ferdinand, cansado de la intermitencia del jugador. Ya sea por una u otra dolencia (ha padecido de la cadera, del muslo y ha sufrido una lesión muscular), el exrojiblanco se ha perdido un total de 16 partidos esta temporada. Cantidad que contrasta con los 20 que ha disputado.

Equilibrio en la sala de máquinas

Eso sí, volvemos a la parte blanca. El yang de Thomas, rendimiento aparte, está siendo la confianza que Mikel Arteta le profesa. En la Premier ha sido titular en 12 de los 15 partidos que ha podido jugar. En los tres que ha partido desde el banquillo, o bien acababa de llegar al equipo (su estreno liguero ante el Manchester City) o salía de lesión (contra el Tottenham y el Crystal Palace). El resto, Thomas y diez más. Es el equilibrio de una sala de máquinas donde Elneny y Xhaka restan al rival y el resto trata de sumar al Arsenal. El '18' debe navegar entre ambas corrientes.

El Arsenal peleó hasta la saciedad por hacerse con él y hubo de pagar su cláusula sobre la bocina para hacerle cambiar el Wanda por el Emirates y las dudas que acompañan a su estado físico no han hecho que su técnico pierda un ápice de la confianza que le profesa. Cuando ha estado en forma se ha ganado elogios de analistas no muy dados a ellos (véase Roy Keane tras impresionar frente al Manchester United). A comienzo de curso le quisieron etiquetar como el heredero de Vieira. Pero Thomas, etiquetas aparte, debe conseguir que el yang se coma al yin y, de paso, afinar su puntería desde fuera del área. Al fin y al cabo, una promesa es una promesa.