REAL MADRID

Raúl es el delfín

Tras ganar la Youth League, ahora ha metido al Castilla en la fase de ascenso a Segunda. Ganador, riqueza táctica... en el club no hay dudas: es el heredero natural de Zidane.

Raúl quema etapas a toda velocidad en su formación como entrenador y lo hace más rápido que el propio Zidane, el modelo en el que el Real Madrid se fija para el futuro del eterno Siete. Este pasado domingo Raúl se apuntó otro tanto, el de meter al Castilla en la fase de ascenso a Segunda, una carrera en la que podría colgarse otra medalla. El Madrid no tiene a su filial en la categoría de plata del fútbol español desde hace... siete años. Hasta en eso sale la cabalística.

Raúl está en disposición de culminar en menos de un año dos sueños de la entidad de Chamartín. En agosto pasado hizo al Juvenil campeón de Europa Sub-19 ganando la primera UEFA Youth League para el club y ahora puede guiar a esta Generación Z de oro de vuelta al fútbol profesional. Está en ello. Ha sumado 17 de los últimos 21 puntos en juego del filial y entra en la siguiente y decisiva fase (se arrastran los puntos de la fase previa) que arranca el 4 de abril bien posicionado. El ascenso es una posibilidad palpable.

Resultados que hacen visible un trabajo que viene mostrando trazas de ser propio de un entrenador in crescendo. "Es muy atrevido tácticamente, más que Zidane cuando estaba en el Castilla", comentan desde el interior de La Fábrica. Zizou tiró más del 4-2-3-1 antes de tener que asumir el 4-3-3 por mor de la BBC. Un corsé del que sólo se libró en las finales de Cardiff y Kiev. Raúl está más cercano a un 4-1-4-1 con Blanco de epicentro de todo. Pero también se ha sumado a la moda, de la que participa Zidane, de usar tres centrales. Todo junto a su mano derecha en la pizarra y la planificación, Alberto Garrido, que desde un segundo plano ejerce una labor sobresaliente.

Ganador y con una personalidad muy acentuada

Para Raúl su modo de expresarse en el banquillo es casi una traslación de lo que hacía con el brazalete del Madrid. En Valdebebas son conocidos algún que otro toque de atención a algún canterano que ha visto con actitudes de agrandado y hace unas semanas le leyó la cartilla en el vestuario a varios jugadores en Navalcarnero por dirigirse con gestos poco deportivos a la grada. Una personalidad alabada en privado y también en público. Desde excolegas en La Fábrica, como Dani Poyatos, a uno de sus capitanes, Chust: "Raúl tiene el Madrid en el ADN".

Comparte Raúl genoma con algunos de los más exitosos entrenadores recientes del Madrid (Zizou, Ancelotti, Del Bosque...). El saber que, ante todo, han de ser hombres de club. En un periodo en el que Zidane tuvo que mirar al Castilla para poder completar el banquillo del primer equipo ante tanta lesión, Raúl se las apañó para seguir ganando recurriendo a lo que hiciera falta. Cambios de dibujo y llamadas al Juvenil incluidas en los Sub-19 Carrillo y Sala. Hasta se repuso a perder temporalmente a Hugo Duro, el pichichi castillista (ocho dianas en estas 18 jornadas jugadas de la primera fase): rescató de la inactividad a Latasa y le enchufó rápido. Pasó de suplente a hacer cuatro goles en cinco partidos, el último de ellos en el minuto 2 del miniderbi contra el Atlético B de hace dos semanas. Tampoco está teniendo en problema en alternar a dos porteros (Toni Fuidias y Luis López) casi semana a semana sin que el equipo lo note. El Siete sabe hacer de la necesidad virtud y exprime bien el tiempo. Sólo tuvo un mes para bajar del Castilla y preparar al Juvenil de manera interina para ganar esa Youth League. En pleno agosto.

Nada se escapa a sus ojos

Es extremadamente meticuloso. Lo saben los chicos que están a sus órdenes y hasta los que no, pero que notan su presencial especial por los corredores de la ciudad deportiva. "Nunca había hablado con él y un día que nos cruzamos por Valdebebas me paró para enseñarme una cosa en el móvil, eran acciones de mi último partido, yo ni me lo creía". Esta anécdota la contaba hace unas semanas en AS el excanterano blanco Pablo Rodríguez, ganador con Raúl de la Youth League y hoy en el Lecce de la serie B italiana.

Raúl sabe todo lo que cuece en La Fábrica blanca, una impronta que dejó en la casa el propio Del Bosque, que cuando era el jefe de la cantera tenía hasta las llaves de la vieja ciudad deportiva para ser el primero en llegar y el último en irse. Raúl, al que el Madrid ha diseñado una hoja de ruta para repetir el éxito con Zidane, tiene espejos en los que mirarse.