ITALIA

Pablo Rodríguez: "Es un orgullo que me comparen con Inzaghi"

De La Fábrica a ilusionar a Lecce. El canterano blanco Pablo Rodríguez (20 años) ganó la Youth League con Raúl y ahora sorprende en la dura Serie B italiana con cuatro goles y dos asistencias en siete partidos. Desde el sur de Italia atiende a Diario AS.

Pablo Rodríguez celebra uno de sus goles con el Lecce, donde viste un curioso dorsal: el 99.
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En Italia no sólo brillan talentos jóvenes como Fabián Ruiz, Brahim o Mayoral y Villar. Al sur, en Lecce, lo hace un joven canario. El canterano madridista Pablo Rodríguez (Las Palmas, 2001) la 'rompe' en Serie B con el Lecce.

Se ha convertido en una de las sensaciones de la Serie B en Italia y la primera pregunta es obvia... ¿por qué el Lecce?

Me llamó mucho la atención cuando mi agente Morano me la comentó y me pareció una propuesta atractiva e interesante.

¿Es tan distinto a la Segunda B española como parece?

El juego es totalmente diferente, es un fútbol diverso en muchos aspectos en los que hay que aprender y acostumbrarse para poder adaptarse. Las transiciones marcan la diferencia.

Corini, su entrenador, ha querido frenar un poco la euforia y dijo que usted aún tiene mucho por mejorar. ¿Qué le pide?

Es cierto, todavía estoy al 50 por ciento, necesito coger más forma física y mucho más ritmo para llegar a mi mejor nivel. Me pide que lo dé todo en cada acción... y sobre todo que no hable con los árbitros (ríe).

Hace poco dijo en La Gazzetta que se veía cinco años en el Lecce. ¿Cómo se vive en esta ciudad sureña?

Para mí ha sido bastante fácil adaptarme aquí, porque yo soy mucho de mar y aquí puedo disfrutar de él. El ambiente, la ciudad y la gente es muy parecida a mi isla, Gran canaria, y eso lo hace todo más fácil.

Ya le empiezan a encontrar similitudes con Pippo Inzaghi, un ídolo de los tifosi locales...

Es un orgullo y muy bonito que te comparen con grandes jugadores y más como lo fue Inzaghi, pero eso no me influye. Yo me considero una persona humilde y con mucho trabajo detrás y así será siempre .

Su padre trabaja en un supermercado y su madre es teleoperadora. ¿Qué le inculcaron?

Soy de un pueblo de 10.000 habitantes, Valsequillo. Me enseñaron a nunca mirar a nadie por encima del hombro y que no me olvide nunca de dónde vengo, que sin los pies en la tierra y sin trabajo no se consigue nada.

Volvamos atrás. Llegó en 2016 al Real Madrid de una manera peculiar. Era una promesa importante en la UD Las Palmas pero prefirió arriesgarse a terminar contrato y fue a Valdebebas a prueba. Allí les convenció. ¿Cómo fue?

Cuando llegó la oportunidad del Madrid no me lo pensé dos veces, era algo único que no todo el mundo puede vivir. Me apasionan los retos y así fue. Cuando acabó el primer entrenamiento... me mandaron a firmar el contrato. Fue algo único que nunca voy a olvidar.

Tampoco olvidará la temporada pasada, logró la UEFA Youth League y con gol en la final.

De momento ha sido lo mejor que me ha pasado en el fútbol, algo que el Madrid en muchas ediciones no había conseguido y nuestro grupo con Raúl lo pudimos lograr. Quedará para la historia eso seguro.

¿Cómo es Raúl como técnico y en las distancias cortas?

Raúl confió en mí desde el primer momento, me lo ha dado todo. Siempre le estaré agradecido. Recuerdo una vez que todavía no nos habíamos visto ni hablado nunca por Valdebebas. Después del entrenamiento vino a enseñarme un vídeo en el móvil y yo extrañado... resulta que el video eran mis acciones del último partido. Yo no me lo creía. Dedicó un poco de su tiempo para enseñarme jugadas que hice mal. Para mí ha sido todo un orgullo tenerle de entrenador.