CELTA

Mano a mano entre las dos caras del mercado de invierno

Olaza regresa a Balaídos con el Valladolid un mes después de su traumática salida del Celta y cubrirá a Solari, el fichaje por el que sí se implicó Coudet.

Mano a mano entre las dos caras del mercado de invierno
AFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

La polémica que generó el mercado de invierno entre la afición del Celta se traslada al césped. Un mes después de su impopular salida del club celeste, Lucas Olaza regresa este domingo a Vigo con la camiseta del Valladolid. El charrúa se encargará de marcar a Augusto Solari, un fichaje realizado por petición expresa de Eduardo Coudet, el técnico que optó por mantenerse al margen en la decisión adoptada por la directiva respecto a la continuidad del lateral uruguayo. El morbo está servido.

La baja de Nolito por acumulación de tarjetas permite a Solari mantenerse en el once. La ausencia del gaditano en la izquierda la cubrirá Brais Méndez y el interior argentino se moverá por el costado derecho. En su banda se encontrará con Olaza, que cumplió sanción la pasada jornada contra el Real Madrid y vuelve a estar a disposición de Sergio González.

Los dos jugadores que medirán fuerzas en uno de los costados de Balaídos compartieron entrenamientos durante una semana a finales del mes de enero, pero no llegaron a competir juntos. Los días que coincidieron en la ciudad deportiva Afouteza no fueron fáciles para Olaza. Según su representante, el charrúa no paraba de llorar porque quería seguir en el Celta.

De fijo a descarte

Titular indiscutible desde el histórico partido de ‘A Nosa Reconquista’ frente al Villarreal en la primavera de 2019, el montevideano se ganó el afecto de buena parte de la afición. La cesión pactada con Boca Juniors incluía una opción de compra obligatoria de 4 millones de euros si Olaza disputaba esta campaña 20 encuentros. El club, pese al aluvión de críticas, se mantuvo firme en su decisión de no quedarse en propiedad con un jugador que esta campaña sumaba 18 titularidades.

Coudet optó por ‘no mojarse’ y delegó toda la responsabilidad en la directiva. Una vez cubierto el lateral zurdo con la llegada a préstamo de Aarón Martín, el Chacho confiaba en que la partida económica que el club se iba a ahorrar con el uruguayo fuese destinada a la contratación del extremo argentino Franco Cervi. Esa operación a varias bandas no cuajó, pero la marcha de Olaza ya era irreversible rumbo a Valladolid.