REAL VALLADOLID

Olaza: "Necesitamos humildad, trabajo, unidad y sacrificio"

El uruguayo habla con AS en entrevista exclusiva sobre su salida del Celta, lo que ha encontrado en Valladolid, su pasado, la receta para salir de la crisis y Ronaldo.

Lucas Olaza, jugador del Real Valladolid.
REAL VALLADOLID

El uruguayo se ha convertido en uno de los fichajes estrella del Real Valladolid. Internacional en categorías inferiores, finalista de la Libertadores con Boca Juniors y futbolista con experiencia en Primera, ha jugado las dos últimas campaña en el Celta, tiene la receta pasa salir de la difícil situación del equipo.

¿Cómo van estos primeros días en Valladolid?

Todo bien, por suerte, los compañeros, la gente del club, me recibió muy bien.

Ha llegado al equipo en un momento difícil…

La verdad es que es un momento complicado, difícil, pero vengo con muchas ganas de aportar y seguir trabajando para ayudar al equipo, donde toque. Muchos equipos pasan por situaciones como la nuestra y para pasar este momento hay que trabajar mucho, estar unidos, como estamos, y debemos conseguir buenos resultados rápidos para poder mejorar.

Después de varias semanas, ¿encuentra una explicación a su salida del Celta?

Fue una salida muy rara, la verdad, muchos de mis compañeros tanto del Celta, como del Valladolid me lo preguntan mucho, pero son cosas que no dependen de uno. No pude hacer nada, traté de dar lo mejor, ser profesional, ser respetuoso y ahora estoy en el Real Valladolid, que fue el equipo que desde el primer momento me fue a buscar y estoy contento de estar aquí.

¿Qué se ha encontrado en el club, en el vestuario, en la ciudad?

Estoy muy bien, me encontré con un grupo que para estar en la situación que está se encuentra muy unido, hay que adaptarse y superar la situación. Estoy contento por el recibimiento de los compañeros, me trataron muy bien, como el club y hay que conseguir resultados.

No le pilla de nuevas esto de pelear para salir de abajo porque en el Celta también tuvieron dificultades…

Sí, sin duda. La pasada campaña fue complicada, fue muy difícil, estábamos en una situación similar. Para salir de ahí hay que estar muy juntos, muy unidos y por eso lo sacamos allí y tenemos que sacarlo aquí.

¿Qué tiene Uruguay para sacar tantos buenos jugadores pese a ser un país pequeñito?

Nosotros cuando nos criamos sólo queremos jugar a la pelota, al fútbol, lo que más nos apasiona, salimos del colegio y sólo queremos jugar en el patio, en el barrio con los amigos. Es la pasión que sentimos, de pequeños nos criamos con un balón debajo del brazo, y sino da igual que sea un balón o una bola de papel, una botella, nosotros jugamos con lo que haya. Por eso aparecen tantos futbolistas y tan buenos, por el hambre que todo niño tiene por sacar a su familia adelante, la mayoría somos muy humildes y trabajadores.

¿Ese hambre se ha perdido en Europa?

En Suramérica uno nace y se cría con eso, pero en Europa es otra cosa, aquí se encuentra mucha más calidad, jugadores de mucha jerarquía, aquí también hay muchos jugadores que tienen mucha actitud, muchas ganas.

¿El pequeño Lucas Olaza pensaba ya en jugar al fútbol profesional, en volar a Europa?

La verdad es que desde que tengo uso de razón siempre he jugado al fútbol con mi abuelo, con mis primos, con mi padre, en todos lados. Jugar en primera división en Uruguay era un sueño, también hacerlo en las inferiores de la selección era otro sueño, viajar a Europa… Cada niño que crece en Uruguay, Argentina, Brasil… quiere jugar en Europa. Es un sueño para cualquier niño de allí. Gracias a Dios y a mucho trabajo logré llegar aquí, pero es muy difícil.

Repasemos un poco su trayectoria… Uruguay, Brasil, Argentina, España… ¿cuáles fueron sus primeras sensaciones al debutar en su país en Primera?

Me tocó debutar muy temprano, con 17 años, en Uruguay con River Plate de mi país, pero no fue un camino fácil. En lo personal tuve oportunidades y las aproveché gracias al trabajo, a la confianza y creo que ese es el motivo de estar en Europa.

Después se fue cedido al Atlético Paranaense, en Brasil, donde deportivamente no le fue bien…

Era muy joven, tenía 18 años, estaba solo en otro país, con un idioma diferente, es un poco complicado, pero me sirvió para madurar y hacerme un hombre. En lo futbolístico no pude aprovechar, pero en lo personal y en la parte de maduración me sirvió de mucho.

Y viaja por primera vez a España, al Celta B, y jugó aquí en Los Anexos frente al Promesas (3 de enero de 2016)…

(Risas). No lo recuerdo, fue hace mucho tiempo. Haría frío, ¿no? Aquella fue una buena temporada para mí.

Lucas Olaza, jugador del Real Valladolid.

Entonces vuelve a Uruguay y se va a jugar a Argentina…

Sí, pasé por Talleres, que fue una experiencia increíble, un club con muchísima gente, hicimos una muy buena temporada y Boca se interesó en mí y me firmó. Y Boca es otra cosa, otro nivel. En cualquier parte del mundo donde juegue hay aficionados. Vinimos a jugar el Joan Gamper a Barcelona y el hotel era impresionante por el ambiente que creaban los fans. Los campos siempre llenos, la gente increíble. Crecí mucho en el tema emocional, mental, porque te obliga a ganar siempre. Es un club mundialmente reconocido y uno de los más grandes de América.

Y vivió aquella final de la Libertadores de 2018 de locura con aquella suspensión y el hecho inédito de jugar en el Bernabéu la final…

Quiero insistir en que jugar la Libertadores con Boca es maravilloso, como te dije antes el apoyo de la gente es increíble. Después sucedieron esos hechos que la verdad para el mundo del fútbol no fue bueno, pero viví aquella experiencia, una de las más increíbles de mi vida. No pudimos ganarla, fue doloroso, y jugarla en Madrid no era lo más normal, pero se dio así. Ellos fueron justos ganadores.

…Pasan cosas raras últimamente en la final de la Libertadores… los dos goles de Gabigol, del Flamengo, a River en el descuento, aquella final suya y en la de este año se decidió también a favor de Santos en el alargue…

Sí, se decidieron en los últimos minutos, la Libertadores se vive con una pasión increíble por parte de los jugadores, de los aficionados, de todos. Es una Copa que todos quieren ganar. Eso demuestra que hay que estar concentrados los 95 minutos que duran los partidos…

Y tras esa experiencia decide volver a Vigo, al primer equipo…

Sí, me sentí muy bien, ya conocía el club, a mucha gente, tenía compañeros del filial que estaban en el primer equipo y fue un paso muy bueno. Creo que tuve la continuidad que yo quería, tuve un buen nivel y me quedé contento porque lo di todo por el club.

Llega a Valladolid con una obligación de compra y me imagino que su deseo es crecer lo más posible de blanquivioleta…

Sí, claro, estoy muy contento de estar aquí, de la oportunidad que me brindaron, de la insistencia para que estuviera aquí, esas cosas me motivan más aún, quiero seguir creciendo y hacerlo con el club y esperemos salir de esta situación lo más rápido posible.

El hecho de que Ronaldo, figura histórica del fútbol mundial, sea su presidente ahora, ¿qué supone?

Me motiva más, el futbolista lo ve ahí arriba y es otra cosa. La verdad es que hay que aprovecharlo, disfrutarlo, sacar lo máximo de su experiencia.

¿Cómo fue el primer momento en el que se encontró con él en los Anexos de Zorrilla?

(Risas) Le vi muy humilde, muy entregado a los jugadores de su club, me sorprendió eso porque siendo la estrella que es resulta muy cercano y brindando confianza al futbolista. Me sorprendió para bien.

Ayer por la mañana su compañero Weissman pedía disculpas por los dos últimos partidos del equipo, ¿es un sentimiento general en el vestuario?

Lo que pasa es cuando la situación está mal parece que no valemos para nada. Tenemos que intentar revertir la situación cuanto antes, pero es verdad que tenemos dar más. Necesitamos humildad, trabajo, unidad y sacrificio para sacar al equipo adelante.

En tres jornadas vuelve a Balaídos… ¿qué sentimientos tendrá?

Uno es profesional. Se lo debo todo al club en el que estoy en este momento. Será un partido más, pero tengo que agradecer al Celta por lo que me dio en su momento y al Real Valladolid por lo que me da ahora. Va a ser otro partido y trataré de dar lo mejor.

¿Qué tiene que cambiar el equipo para mejorar su juego y su imagen en Ipurua el sábado ante el Eibar?

Yo creo que tenemos que tratar de ser sólidos en defensa y atacarles a ellos porque les podemos hacer daño con los jugadores que tenemos, me encontré con futbolistas muy buenos en el equipo. Tenemos que apretar atrás y después buscar los espacios que van a quedar para hacerles daño.

¿Ha jugado alguna vez de central?

(Risas) He jugado de central, pero con línea de tres, pero de central puro, no.

¿Qué echa de menos de Uruguay?

Hace mucho tiempo que estoy viviendo fuera de Uruguay y más que nada se extraña el día a día con la familia, con los amigos. Uno tiene familia aquí, pero no es lo mismo, no tengo a la familia completa, pero hacemos lo que nos gusta, lo que nos apasiona. Tiene su lado bueno y también esta cosa mala de estar lejos de la gente que queremos, pero estamos cumpliendo un sueño de toda una vida.